Tras sismo de 7,5 en Japón, expertos advierten que edificios antiguos en Perú podrían causar miles de muertes en un evento similar

Especialistas advierten que la falta de fiscalización y el deterioro de viviendas en el país sudamericano incrementan el riesgo ante un gran movimiento telúrico

Japón responde eficazmente sin víctimas, evidenciando preparación estructural y social.

La reciente actividad sísmica registrada en Japón volvió a colocar en primer plano un tema recurrente en países ubicados sobre el Cinturón de Fuego del Pacífico: la capacidad real de respuesta frente a terremotos de gran magnitud. Mientras algunas naciones desarrollan sistemas de alerta y protocolos de evacuación, en otras persisten brechas estructurales que incrementan el riesgo para la población.

En ese contexto, el contraste entre realidades expone diferencias en planificación urbana, control de edificaciones y cultura de prevención. Un sismo de magnitud 7,5 ocurrido frente a la costa noreste de Japón activó alertas inmediatas y protocolos de evacuación, sin que se reporten víctimas ni daños significativos en los primeros reportes oficiales. La Agencia Meteorológica de ese país confirmó la magnitud del evento y la activación de alertas de tsunami en zonas costeras.

En paralelo, la Dirección de Hidrografía y Navegación de la Marina de Guerra del Perú descartó cualquier riesgo de tsunami en el litoral peruano. Sin embargo, el foco del debate se desplazó hacia la situación interna del país, donde especialistas y analistas advierten sobre vulnerabilidades estructurales que podrían agravar las consecuencias de un evento similar.

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El caso japonés evidencia un sistema consolidado de respuesta frente a desastres naturales. Según información difundida por la televisión pública de ese país, las autoridades activaron alarmas y ordenaron evacuaciones en zonas específicas, con reportes de olas cercanas al metro de altura y posibilidad de incremento. La población respondió de forma ordenada, siguiendo protocolos previamente establecidos.

Japón mantiene “una cultura sísmica bastante desarrollada”, con actualizaciones constantes en normas de construcción y preparación ciudadana. En esa línea, “son viviendas y mecanismos diseñados especialmente para este tipo de contingencias”, lo que reduce el impacto de eventos de gran magnitud.

Falencias en la preparación ciudadana en Perú

Lima y Callao acumulan un silencio sísmico de más de 275 años, según el IGP. (Composición: Infobae Perú)

En contraste, especialistas advierten que en Perú la preparación frente a sismos no alcanza niveles suficientes. Un segundo analista remarcó que la diferencia no se limita al rol del Estado, sino también a la participación ciudadana. “El ciudadano tiene absoluta conciencia de cómo se hace un simulacro, está en su día a día”, indicó al referirse al caso japonés.

Sobre la situación local, precisó que los simulacros no convocan a la mayoría de la población. “Son los menos los que participan”, sostuvo, y añadió que quienes siguen los protocolos suelen ser vistos con desinterés por otros ciudadanos. Esta falta de involucramiento limita la eficacia de cualquier estrategia de prevención.

Normas de construcción y su cumplimiento

El Perú se encuentra en el llamado Cinturón de Fuego del Pacífico y está expuesto a que se desaten movimientos telúricos cada cierto tiempo. (Andina)

El debate también incluye el cumplimiento de reglamentos técnicos en edificaciones. De acuerdo con lo expuesto en el programa, existen lineamientos claros sobre materiales, distribución estructural y límites de construcción según zonificación. Sin embargo, el problema radica en la falta de fiscalización y en prácticas que buscan evadir estas normas.

Uno de los especialistas explicó que “siempre buscamos la manera de sacarle la vuelta a la norma”, al describir el uso de materiales no adecuados o la ampliación de construcciones sin supervisión técnica. También mencionó la falta de control en la autorización de obras en zonas no aptas para edificación.

Otro punto crítico corresponde a las construcciones antiguas. Estas estructuras, en muchos casos, no cumplen con estándares actuales de seguridad y presentan deterioro progresivo. Según lo señalado por los analistas, la falta de intervención en estos inmuebles incrementa el riesgo en caso de un sismo.

Uno de los expertos advirtió que estas edificaciones “van a terminar siendo la tumba de muchísimas personas” si no se adoptan medidas correctivas. La ausencia de mantenimiento y refuerzo estructural deja expuestas a miles de personas en distintas ciudades del país.

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