En medio de la crisis institucional que afecta al sistema electoral peruano tras las elecciones generales de 2026, Bernardo Pachas ofreció sus primeras declaraciones públicas como jefe interino de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) y anunció una serie de medidas correctivas dentro de la entidad, además de fijar una fecha tentativa para el cierre del procesamiento de las actas presidenciales.
Pachas asumió la dirección de la ONPE tras la renuncia de Piero Corvetto, quien dejó el cargo en medio de cuestionamientos por fallas logísticas ocurridas el 12 de abril, retrasos en el conteo oficial y denuncias sobre el manejo de actas electorales. Su llegada ocurre en un escenario de alta demanda social por transparencia y respuestas inmediatas.
Admisión de errores y procesos internos en la ONPE
Durante su primera aparición oficial, el jefe interino admitió que la ONPE enfrentó fallas logísticas el día de la elección y señaló que estas ya son objeto de investigación interna y judicial. “Lamentablemente hemos tenido las fallas y los problemas que pasó el día 12 de abril en la parte logística”, declaró Pachas. Además, precisó que la revisión de estos incidentes se realiza bajo supervisión del Ministerio Público.
El directivo anunció que la entidad implementará medidas correctivas en distintas áreas, incluidas gerencias y oficinas descentralizadas, con el objetivo de mejorar la organización de la segunda elección presidencial prevista para junio. Pachas evitó identificar funcionarios que podrían dejar sus cargos, pero aseguró que cualquier decisión será comunicada oficialmente. “En este momento sería imprudente decir qué persona puede salir”, subrayó.
Coordinación con el JNE
Uno de los anuncios centrales fue la fecha tentativa para cerrar el procesamiento de los resultados de la primera vuelta presidencial. “Nosotros queremos cerrar este viernes (24 de abril) los resultados presidenciales con las actas procesadas”, afirmó Pachas. Sin embargo, aclaró que “actas procesadas” no equivale a “actas computadas”, ya que aún deben resolverse observaciones, apelaciones e impugnaciones ante los organismos electorales competentes.
El jefe interino de la ONPE informó que existe una coordinación activa con el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) para entregar cerca de 30.000 actas observadas y acelerar el cierre del proceso. “Estamos trabajando con el Jurado con la finalidad de proporcionar todas las actas observadas y evitar mayor retraso”, puntualizó. La resolución de estas actas será determinante para definir quién acompañará a Keiko Fujimori en la segunda vuelta, en una contienda reñida entre Roberto Sánchez y Rafael López Aliaga.
Pachas confirmó que la segunda vuelta presidencial mantiene como fecha prevista el 7 de junio, por lo que la ONPE debe avanzar con adquisiciones prioritarias, incluyendo la impresión de cédulas de votación, elaboración de padrones y actas, contratación de servicios logísticos y renovación de personal en oficinas descentralizadas. “Tenemos que llegar a todo el país”, enfatizó el funcionario respecto al despliegue nacional necesario para la próxima jornada electoral.
Mensaje institucional y recuperación de confianza
El jefe interino transmitió un mensaje con el que busca dar tranquilidad a la ciudadanía tras la salida de Corvetto y la incertidumbre generada por la crisis electoral, asegurando la continuidad de las funciones institucionales. “A pesar de la salida de don Piero Corvetto, nosotros tenemos que continuar con el trabajo”, afirmó. Pachas también garantizó que la autonomía constitucional de la ONPE se mantiene intacta y que la entidad se enfocará en entregar resultados confiables.
Las declaraciones de Bernardo Pachas marcan el inicio de una nueva etapa en la ONPE, que enfrenta ahora el reto de recuperar la credibilidad ciudadana, concluir sin controversias la primera vuelta y organizar una segunda elección bajo estricta vigilancia pública y política.