La denuncia de la modelo Deysi Araujo generó controversia tras revelar que el edificio donde vive, en San Isidro, le incrementó el mantenimiento mensual de S/570 a S/680 sin una explicación clara. La exchica reality sostiene que el aumento se le atribuye a un supuesto mayor consumo de agua, algo que niega y respalda mostrando sus recibos.
El caso no quedó solo en el cobro. Según su testimonio, también se le prohibió usar áreas comunes como la piscina y el gimnasio, pese a estar al día en sus pagos, además de otras restricciones dentro del edificio. Frente a esta situación, surgen dudas sobre qué tan válidas son estas medidas y qué pueden hacer los vecinos cuando consideran que hay cobros indebidos o trato injusto.
¿Cómo funciona una junta de propietarios y cuándo puede cobrar mantenimiento?
El abogado especialista en derecho inmobiliario Carlos Chueca explicó en una entrevista televisiva que la junta de propietarios es el órgano que administra los edificios, pero para tener validez legal debe cumplir un requisito fundamental: “Sí o sí tiene que estar inscrita en Registros Públicos”. Sin esta inscripción, su capacidad para exigir pagos o iniciar acciones legales puede quedar en entredicho.
En la práctica, esta junta suele conformarse desde la etapa inicial del proyecto inmobiliario. Las constructoras crean una primera organización y luego los propietarios eligen a sus representantes —presidente, vicepresidente, tesorero— mediante votación. A partir de ahí, este grupo toma decisiones clave sobre el funcionamiento del edificio, incluyendo el cobro del mantenimiento.
Uno de los puntos más sensibles es cómo se calcula esta cuota. No existe una única regla: todo depende del reglamento interno, documento que el especialista describe como “la constitución del edificio”. Este texto define si todos los propietarios pagan lo mismo o si el monto se establece de manera proporcional al metraje del departamento (alícuotas). Por ejemplo, quien tiene un inmueble de mayor tamaño podría asumir un pago más alto.
Además, el mantenimiento puede incluir distintos conceptos, como limpieza, seguridad, servicios comunes e incluso el consumo de agua en algunos casos. Por eso, ante un incremento, es clave identificar qué rubros están siendo considerados. Si el cobro no coincide con lo establecido en el reglamento, podría tratarse de un error o una aplicación indebida de las normas internas.
Qué hacer ante cobros indebidos, conflictos o hostigamiento vecinal
Frente a situaciones como la denunciada por Deysi Araujo, el especialista recomienda seguir pasos concretos antes de escalar el conflicto. El primero es solicitar el reglamento interno del edificio, al que todo propietario tiene derecho a acceder. Si la administración se niega a entregarlo, este documento puede obtenerse directamente en Registros Públicos con el número de partida electrónica del inmueble.
El segundo paso es exigir una explicación formal del cobro. “Se puede enviar una carta notarial solicitando el sustento del incremento”, detalló el abogado. Este procedimiento permite dejar constancia de la solicitud y obliga a la junta a justificar el nuevo monto con documentación.
En el caso específico del consumo de agua, el tema puede verificarse fácilmente mediante los medidores individuales. Sin embargo, Chueca advierte que en algunos edificios este servicio está incluido dentro del mantenimiento, lo que puede generar confusión entre los vecinos si no se detalla correctamente.
Otro punto crítico es el hostigamiento vecinal. Si se demuestra que la junta o sus representantes imponen cobros indebidos o restricciones arbitrarias, podría configurarse un abuso de autoridad dentro del ámbito privado. No obstante, cada caso debe analizarse en función de las pruebas y de lo establecido en el reglamento interno.
Finalmente, el especialista recordó que el incumplimiento del pago de mantenimiento también tiene consecuencias. Si la junta está formalmente inscrita, puede iniciar acciones legales contra propietarios morosos. En casos extremos, incluso se puede llegar al remate del inmueble para cubrir la deuda acumulada.