La renuncia de Piero Corvetto a la jefatura de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) generó una inmediata ola de respuestas entre referentes políticos y expertos en procesos electorales en Perú. El anuncio, presentado hoy 21 de abril, se produce tras los problemas técnicos registrados durante la jornada electoral del 12 de abril.
Corvetto hizo oficial su salida tras enviar una carta a la Junta Nacional de Justicia (JNJ). “Considero necesario y impostergable renunciar a la responsabilidad otorgada, en el interés que se organice y ejecute la segunda vuelta de la elección presidencial en un contexto de mayor confianza ciudadana con la ONPE”, se lee.
Reacciones tras renuncia
Una de las primeras en pronunciarse fue la candidata presidencial Fiorella Molinelli a través de redes sociales.
“Piero Corvetto presentó su renuncia al cargo. Era lo previsible frente a tanto desorden. El país no puede seguir improvisando en momentos clave”, escribió.
La reacción de los especialistas tampoco se hizo esperar. Jorge Jáuregui, experto en derecho electoral, destacó que la renuncia del titular de la ONPE durante un proceso electoral se encuentra prohibida por la Ley Orgánica de la institución.
“La figura de la renuncia del jefe nacional durante un proceso electoral está taxativamente prohibida, pero los problemas focalizados ocurridos el 12 de abril constituyen una situación que me impide continuar en el cargo”, explicó a Latina Noticias.
El experto en derecho electoral José Tello consideró adecuada la renuncia de Piero Corvetto, pese a que la norma establece la irrenunciabilidad del cargo durante un proceso electoral, salvo por impedimento sobreviniente. Tello señaló que la ONPE enfrenta “un problema muy serio de credibilidad bajo el liderazgo del señor Corvetto”, agravado por incidentes logísticos y deficiencias en la reciente jornada electoral, que afectaron la confianza ciudadana.
Jáuregui también subrayó que, pese a los cuestionamientos, los datos oficiales reflejan que el proceso electoral logró instalar el 99,8% de las mesas de sufragio, lo que equivale a 92.500 mesas a nivel nacional.
“En números, el proceso electoral no salió mal, salió bien. Pero sí ha habido deficiencias operativas que son responsabilidad administrativa de los trabajadores de la ONPE, con toda seguridad de algunos casos específicos muy particulares, pero esto se ha sobredimensionado”, explicó el especialista.
En su carta, Corvetto reconoció haber cumplido sus funciones con integridad y haber impulsado reformas necesarias, aunque admitió que los hechos del 12 de abril “constituyen una situación que me impide continuar en el cargo”.
Además, remarcó que la investigación interna deberá esclarecer los interrogantes que siguen abiertos sobre el despliegue logístico y la cadena de responsabilidades en la organización electoral.
¿Quién será su reemplazo?
La legislación vigente establece que, ante la vacancia del cargo durante un proceso electoral, la función debe ser asumida interinamente por el funcionario de mayor jerarquía administrativa de la ONPE, a fin de garantizar la continuidad institucional.
Tello subrayó la necesidad de que el próximo jefe de la ONPE posea un perfil técnico y experiencia en procesos electorales, y propuso que la Junta Nacional de Justicia elija a una persona calificada entre los cuadros actuales de la entidad.