Un nuevo proyecto de ley presentado en el Congreso por la parlamentaria María del Carmen Alva Prieto busca hacer un cambio de nombre a la ONP, la Oficina de Normalización Previsional, encargada de pagar las pensiones de los pensionistas mediante un sistema de reparto (los afiliados que pagan el 13% de su sueldo cada mes financian las pensiones de los actuales jubilados).
La congresista considera que el nombre de la ONP confunde a los afiliados y que necesita de una aclaración. Por eso su propuesta “tiene por objeto modificar la denominación de la Oficina De Normalización Previsional establecida a través del artículo 7 del Decreto Ley N° 25967″.
Así la ONP pasaría a significar Oficina Nacional de Pensiones, con ese motivo de dar mayor claridad. Asimismo, señala que el uso de la nueva denominación será implementado de manera progresiva, sin demandar recursos adicionales al Tesoro Público, debiendo agotar los bienes u otros que mantengan la anterior denominación institucional.
ONP podría cambiar de nombre
A pesar del cambio de nombre propuesto por la congresista Maricarmen Alva, las siglas de la ONP se mantendrían, y el cambio solo sería pasar de “Normalización” a “Nacional”.
“El Ministerio de Economía y Finanzas, en coordinación con la Oficina Nacional de Pensiones (ONP), en un plazo máximo de ciento veinte (120) días hábiles contados a partir de la publicación de la presente Ley, presenta la propuesta de adecuación de su Reglamento de Organización y Funciones para su aprobación, considerando las disposiciones de la presente norma”, detalla la propuesta
¿Cuál es el problema con el nombre?
“La propuesta normativa tiene como finalidad adecuar la denominación institucional de la entidad administradora del SNP para reflejar con mayor precisión su función y competencias ante la ciudadanía en general, así como ante sus asegurados en particular. Asimismo, busca actualizar la identidad institucional conforme a su rol vigente en el marco de la reforma previsional, mejorar la comprensión ciudadana del sistema previsional público y contribuir al proceso de modernización administrativa del Estado peruano”, resalta la medida.
Según la parte explicativa de la propuesta, en la actualidad, existe una disociación entre el nombre de la institución y el servicio que brinda, lo que dificulta la identificación ciudadana y proyecta una imagen administrativa asociada a una función transitoria, “normalizar”, la misma que ha sido superada en el tiempo.
“Esta problemática se evidencia de manera tangible en los canales de atención al público de la entidad, donde los administrados indican de manera recurrente que desconocen el significado de la denominación ‘Oficina de Normalización Previsional’”, aclara el texto.
Así, Alva detalla que si bien los ciudadanos reconocen claramente las siglas ONP, no así el nombre extendido que las originó. Asimismo, considera que mantener una denominación desactualizada genera una barrera en la relación Estado-ciudadano, pues los administrados, en especial la población adulta mayor y los nuevos beneficiarios del pilar no contributivo, que requieren interactuar con entidades cuyas denominaciones sean intuitivas, directas y fáciles de comprender.
Es por esto que se propone que se sustituya la denominación de la Oficina de Normalización Previsional (ONP) por la de Oficina Nacional de Pensiones (ONP), manteniendo las siglas.