En medio de un clima electoral marcado por cuestionamientos y acusaciones sin pruebas, la jefa del Registro Nacional de Identificación y Estado Civil (RENIEC), Carmen Velarde, salió al frente para rechazar una de las versiones más repetidas en los últimos procesos: que personas fallecidas participan en las votaciones.
Durante una entrevista en Exitosa, la funcionaria desmitió esta idea y pidió responsabilidad en el debate público. “Los muertos no votan y eso hay que decirlo claro”, afirmó. La declaración se produce en un contexto en el que distintos actores políticos han vuelto a instalar dudas sobre la transparencia del sistema electoral.
Velarde también cuestionó que se difundan afirmaciones sin sustento. “Si efectivamente alguien afirma que votaron muertos, que por favor nos traiga en este momento el listado donde aparezca una persona fallecida que ha puesto su huella y que ha puesto su firma. Eso nunca existió”, sostuvo.
¿Por qué aparecen fallecidos en el padrón?
La titular del RENIEC explicó que la confusión surge por el funcionamiento del padrón electoral. Cuando este se cierra, incluye a todas las personas vivas hasta ese momento. Sin embargo, entre el cierre y el día de la votación pueden ocurrir fallecimientos.
“En las elecciones anteriores, el padrón electoral cerraba un año antes. En ese tiempo, muchas personas podían fallecer y seguir figurando en la lista”, detalló. Esto, según indicó, no significa que hayan votado, sino que sus nombres permanecen registrados por un desfase natural del sistema.
Actualmente, el plazo se ha reducido. El padrón se cierra 180 días antes de los comicios, lo que permite una actualización más precisa y reduce el margen de error.
Un padrón más depurado para las elecciones
Velarde aseguró que el padrón actual es uno de los más depurados que ha tenido el país. Para ello, explicó que se ha trabajado de manera coordinada con otras entidades del Estado.
Uno de los principales avances ha sido el cruce de información con el Ministerio de Salud, que proporciona certificados médicos de defunción. A partir de estos datos, el RENIEC identifica qué fallecimientos no han sido registrados oficialmente y toma acciones para corregirlos.
“Si una persona fallece y no es inscrita en el RENIEC en un plazo de 30 días, el Ministerio de Salud nos envía el certificado y nosotros la retiramos del padrón electoral”, explicó.
Además, se han enviado comunicaciones a las familias para que formalicen la inscripción de sus familiares fallecidos. Este trabajo busca reducir al máximo las inconsistencias en la base de datos electoral.
El contexto político: acusaciones de fraude sin pruebas
Las declaraciones de la jefa del RENIEC se dan en paralelo a un discurso que ha ganado espacio en la campaña electoral. Algunos candidatos han advertido sobre un supuesto fraude, pese a no presentar evidencias concretas.
El candidato presidencial Rafael López Aliaga, por ejemplo, aseguró que habría un “tremendo fraude electoral” y cuestionó a las autoridades electorales. En la misma línea, figuras de Fuerza Popular han reiterado dudas sobre procesos anteriores, mientras que desde Podemos Perú también se han lanzado advertencias sobre el sistema.
Sin embargo, especialistas en materia electoral han señalado que un fraude de gran escala es altamente improbable en el Perú sin el control total de las instituciones encargadas del proceso.