Un equipo multidisciplinario del Instituto Nacional de Salud del Niño (INSN) de Breña logró un avance notable en el tratamiento de la epilepsia farmacorresistente infantil. Jhino, un paciente de apenas un año y un mes, dejó atrás las más de 40 crisis epilépticas diarias que había sufrido desde la primera semana de vida, tras someterse a una intervención cerebral compleja y altamente especializada.
La situación clínica del paciente había sido alarmante desde los primeros días de nacido. Su madre, Estamena Mendoza Bolaños, observó señales inusuales: parpadeos, hipo, rigidez y cambio de color en el rostro.
Estos episodios se convirtieron en una rutina marcada por convulsiones constantes, llanto y la ausencia de avances en el desarrollo motor. Ningún tratamiento anticonvulsivo ofreció resultados definitivos, y los episodios aumentaban hasta superar las 40 crisis en 24 horas.
El caso fue derivado al INSN cuando Jhino cumplió nueve meses. En ese lugar, tras estudios especializados como resonancia magnética y electroencefalogramas, los médicos identificaron una epilepsia resistente a fármacos, vinculada a displasia cortical y esclerosis tuberosa, una condición genética poco usual. La alternativa era una intervención quirúrgica que permitiera evitar un daño cerebral irreversible y mejorar las perspectivas de desarrollo del menor.
La cirugía, dirigida por el Dr. Hernán Cañari Chumpitaz y el equipo de neurocirugía pediátrica, duró cuatro horas y requirió la colaboración de 15 profesionales entre neurocirujanos, anestesiólogos, neurólogos y personal de enfermería.
Gracias a la neuronavegación y a la electrocorticografía intraoperatoria, se logró identificar el tejido cerebral responsable de las crisis y extirparlo con precisión. Durante el procedimiento, se monitorizó la actividad eléctrica cerebral en tiempo real, lo que permitió confirmar la desaparición de las descargas epilépticas al término de la operación.
El resultado fue inmediato: en las horas posteriores a la intervención, Jhino no presentó nuevas convulsiones. Su madre relata que la mejoría ha sido evidente, percibiendo avances en el balbuceo, mayor actividad y mejor respuesta a estímulos. El control médico se mantiene regular, mientras el equipo ajusta progresivamente la medicación con la expectativa de prescindir de los fármacos en el futuro.
El INSN destaca que este tipo de procedimientos, especialmente en menores de un año, son pioneros en el país y ofrecen una alternativa concreta para pacientes con epilepsia severa que no responden a tratamientos convencionales.
Los especialistas subrayan que intervenir a tiempo es esencial para evitar el deterioro neurológico y transformar la vida de los niños y sus familias. La experiencia de Jhino es ahora un mensaje de esperanza para quienes enfrentan diagnósticos similares y buscan una solución en la medicina de alta complejidad.
Bebé supera tumor de 2 kilos tras exitosa cirugía en el INSN
Un niño de un año y medio, procedente de Cusco, fue sometido a una compleja cirugía en el Instituto Nacional de Salud del Niño (INSN) de Lima para extirparle un tumor hepático benigno de 2 kilos que comprometía gran parte de su abdomen y ponía en riesgo su vida. La intervención, liderada por un equipo multidisciplinario, consistió en una hepatectomía segmentaria con mínima pérdida de sangre y preservación de la función hepática.
Tras la operación, Said experimentó una recuperación favorable y pudo regresar a su hogar junto a su familia. El caso resalta la importancia del diagnóstico oportuno y el acceso a atención pediátrica especializada en el tratamiento de patologías complejas en la infancia.