El líder de Alianza Para el Progreso (APP), César Acuña, participó este miércoles en el debate presidencial, donde realizó su intervención leyendo una hoja completamente resaltada y con letras grandes, con breves momentos de mirada a la cámara.
“Yo no hablo de educación desde un escritorio. La he construido y miles de jóvenes hoy tienen una oportunidad gracias a ello”, dijo al afirmar que el país necesita avanzar hacia un sistema educativo vinculado con la tecnología, la innovación y el empleo.
“Vamos a formar jóvenes que no solo estudien, sino que puedan trabajar, emprender y salir adelante, porque la mejor política social es una educación que transforma vidas”, declaró.
El líder de APP, quien anteriormente ha declarado que no suele tener el hábito de la lectura, señaló que es “inaceptable” que, según su data expuesta, el 60% de niños no comprendan lo que leen y el 80% fallen en resolver problemas de matemáticas. “En mi gobierno vamos a revertir esta realidad, porque la educación es mi prioridad”, dijo.
Entre sus propuestas, Acuña mencionó el programa Maestro Digital Perú, que ofrecerá capacitación y certificación gratuita para docentes, acceso libre a internet y un bono por formación. También prometió renovar tablets para estudiantes cada tres años y entregar laptops a mil maestros.
El candidato planteó una “revolución de la educación superior” con inversión en infraestructura, laboratorios, talleres y tecnología, además de duplicar las vacantes en universidades e institutos públicos.
Anunció que destinará el 1% del Producto Bruto Interno (PBI) a ciencia, tecnología e innovación, y que los veinte mejores alumnos de universidades trabajarán en el sector público con remuneración competitiva.
“No soy el que más habla, pero sí el que más hace. Soy un educador por vocación que ha cambiado la vida de medio millón de jóvenes. El 70% de los estudiantes son los primeros profesionales de sus familias. Eso es cambiar vidas. Y el único que sabe hacerlo, soy yo. Jóvenes, no dejen de soñar”, dijo en la última jornada del debate que convoca a los 35 candidatos en carrera para ser el próximo gobernante.
Sesiones previas
Las anteriores sesiones han estado marcadas por las críticas de distintos candidatos hacia el llamado “pacto mafioso”, el grupo de fuerzas conservadoras que dominan el Congreso y que ha dirigido el país desde la caída del expresidente Pedro Castillo (2021-2022).
A esas fuerzas, entre las que sus detractores mencionan al fujimorismo y a Renovación Popular, se les atribuye la emisión de una serie de normas llamadas “leyes procrimen”, que se emitieron para combatir la delincuencia, pero que se considera que han tenido el efecto opuesto, al facilitar o incentivar las actividades criminales, que se ha vuelto la principal preocupación de los peruanos para estos comicios.
En ese sentido, los debates se han centrado en la seguridad ciudadana, con una cascada de propuestas populistas que incluyen el retiro de Perú del Pacto de San José para aplicar la pena de muerte y jueces “sin rostro” (encubiertos) para condenar a criminales, así como promesas de estados de excepción con la suspensión de derechos fundamentales como el de presunción de inocencia.
El formato del debate impide las interacciones entre todos los participantes en la sesión, ya que están divididos en ternas configuradas previamente por sorteo, con turnos de palabra muy cortos que deben aprovechar para intentar atraer a un importante número de votantes todavía indecisos a poco de los comicios del domingo 12 de abril.