El salario mínimo vital (RMV) en Perú ha experimentado una transformación sostenida en los últimos 25 años, acompañando las fluctuaciones de la economía y las demandas sociales vinculadas al poder adquisitivo de la clase trabajadora.
Actualmente, la remuneración básica alcanza los S/1.130, cifra vigente desde 2025 y la más alta registrada hasta el momento, lo que refleja el impacto de las políticas implementadas para mitigar la pérdida de capacidad de compra y estimular el bienestar de los hogares peruanos.
El repaso histórico muestra que, en el año 2000, la RMV se encontraba en S/345. Posteriormente, en 2001 se elevó a S/410, y en 2004 pasó a S/460. El avance continuó en 2006, situándose en S/500, y en 2008 llegó a S/550.
A lo largo de la década siguiente, los ajustes se volvieron más frecuentes y significativos: en 2011 se estableció en S/580, subiendo a S/675 en 2012 y a S/750 en 2013. El ritmo de crecimiento se mantuvo y, para 2016, los trabajadores ya percibían un mínimo de S/850. Dos años después, en 2018, la cifra subió a S/950, mientras que en 2022 se fijó en S/1.025, antes de alcanzar su valor actual.
Porcentaje de aumento
El porcentaje de incremento de la RMV ha variado en función del contexto económico y las prioridades de cada gobierno. En 2000, el ajuste fue del 18,8 %, uno de los más altos del periodo reciente. Tres años después, el incremento ascendió a 12,2 %, y en 2006 fue de 8,7 %. En adelante, los aumentos fueron más frecuentes aunque de magnitud variable: 6 % en 2007, 3,7 % en 2008 y 5,4 % en 2010.
Entre 2011 y 2012, los ascensos fueron del 12,5 % y 11,1 % respectivamente. En 2016, experimentó un alza de 13,3 %, mientras que en 2018 el crecimiento fue de 9,4 %. Los últimos incrementos, en 2022 y 2025, representaron ambos un 10,2 % adicional. Estos porcentajes demuestran la intención de mantener el ingreso mínimo en sintonía con los cambios en el costo de vida y la evolución de la economía nacional.
Trabajadores más beneficiados
El aumento del salario mínimo impacta especialmente en los empleados formales del sector privado que perciben la base legal, abarcando actividades como manufactura, comercio, agricultura, servicios y construcción. Estos segmentos agrupan a numerosos trabajadores que dependen directamente de la RMV para sostener a sus familias.
Además, los ajustes suelen producir un efecto indirecto sobre otras escalas salariales, contribuyendo a reducir brechas de desigualdad y mejorar la calidad de vida en los estratos más vulnerables. El fortalecimiento del ingreso básico también incentiva la formalización laboral y genera mayor dinamismo en el consumo interno, aspectos fundamentales para el desarrollo económico.
Fechas claves
La historia reciente de la RMV en Perú está marcada por hitos decisivos. En 2000, se encontraba en S/345 y, a partir de entonces, cada administración gubernamental introdujo incrementos según el entorno macroeconómico y los desafíos sociales del momento: S/410 en 2001, S/460 en 2004, S/500 en 2006, S/550 en 2008 y S/580 en 2011.
Los posteriores saltos a S/675, S/750, S/850, S/950, S/1.025 y finalmente S/1.130 en 2025, consolidan una tendencia de crecimiento sostenido. Este recorrido evidencia la importancia del salario mínimo como herramienta de política pública para proteger a los trabajadores y fortalecer el tejido social, especialmente en contextos de incertidumbre y cambio económico.