El avance de la inteligencia artificial viene modificando las dinámicas del mercado laboral a un ritmo que supera la preparación de muchos jóvenes. En Lima Metropolitana, si bien el uso de estas herramientas es cada vez más común, esto no se refleja en niveles altos de preparación para aplicarlas en el ámbito profesional.
Un estudio reciente muestra una brecha entre el uso cotidiano de la IA y la capacidad de emplearla en el trabajo. Aunque existe conciencia sobre la necesidad de capacitarse, son pocos los que se consideran listos para desenvolverse en entornos laborales con fuerte presencia tecnológica.
Uso extendido, pero preparación limitada
Según el estudio Generación Z, trabajo y futuro laboral en el Perú (2030), elaborado por la Universidad San Ignacio de Loyola (USIL), el 75% de los jóvenes encuestados utiliza herramientas de inteligencia artificial de forma habitual, mientras que el 82% reconoce la importancia de actualizar sus conocimientos.
Pese a ello, solo el 12,75% afirma sentirse muy preparado para trabajar en entornos con alta presencia de IA. En tanto, el 42,5% se ubica en un nivel intermedio de preparación y el 7,75% indica tener un dominio bajo o nulo.
Conciencia del cambio sin dominio práctico
El estudio indica que los jóvenes reconocen el impacto de la inteligencia artificial en el trabajo y anticipan cambios en su forma de desempeñarse en los próximos años.
“Estamos ante una generación que tiene un diagnóstico correcto del problema, pero que aún no cuenta con las herramientas para resolverlo. Saben que la IA va a transformar su trabajo, la usan todos los días, pero todavía no saben cómo convertirla en una ventaja profesional concreta”, señaló Claudio Santiago Huamán de los Heros, director del GRIM-USIL.
Uso frecuente en actividades académicas y laborales
Las herramientas de IA son utilizadas varias veces por semana o incluso a diario. El 43% de los jóvenes las emplea principalmente para mejorar la calidad de sus estudios o trabajo, mientras que el 24% las usa para aprender nuevas habilidades.
Además, el 74% considera que estas tecnologías modificarán significativamente su forma de trabajar en los próximos cinco años.
Percepción del mercado laboral hacia 2030
El 78% de los encuestados identifica al sector tecnológico y de digitalización como el de mayor crecimiento hacia el 2030.
Dentro de este ámbito, las áreas más mencionadas son inteligencia artificial (68%), ciberseguridad (57%) y análisis de datos (38%). En contraste, los sectores con mayor riesgo de declive son la atención al cliente tradicional (56%), los medios de comunicación convencionales (46%) y los trabajos administrativos repetitivos (45%).
En cuanto al tipo de empleo, el 32% prefiere trabajar en una empresa con estabilidad laboral. Entre las condiciones más valoradas, el 86,5% prioriza el equilibrio entre vida personal y trabajo, mientras que el 79% considera indispensable el trabajo remoto o híbrido.
Perú lidera el uso de inteligencia artificial en la región
De acuerdo con la más reciente edición del estudio ‘IA en el trabajo’ de Bumeran, Perú encabeza el uso de herramientas de inteligencia artificial en la región. “El 65% de las personas trabajadoras en Perú utiliza inteligencia artificial en sus tareas diarias, un aumento de 8 puntos porcentuales respecto a 2025, cuando el 57% afirmaba usarla”, revelan.
En el comparativo regional, el país se ubica por encima de otras economías. Chile registra un 61% de uso, seguido por Argentina con 57%. Más atrás aparecen Ecuador, con 45%, y Panamá, que presenta el nivel más bajo de adopción con 44%.
El informe también aborda otras dimensiones del vínculo entre IA y empleo. Señala que el uso de estas herramientas es cada vez más extendido entre los trabajadores y que un 67% considera que no sustituirá al trabajo humano en el futuro. Asimismo, aunque el 90% de especialistas indica que las empresas no están reemplazando personal por IA en la actualidad, un 69% prevé que ciertos perfiles sí podrían ser sustituidos. Este escenario impulsaría a profesionales —como los diseñadores gráficos— a capacitarse o migrar hacia otras áreas, en un contexto de mayor competencia y de creciente interés empresarial por la IA debido a su impacto en la productividad y la reducción de costos operativos.