Adrián Villar, investigado por homicidio culposo, omisión de socorro y fuga tras el accidente de tránsito en el que falleció la deportista Lizeth Marzano, reapareció este jueves desde el penal Castro Castro, donde permanece recluido desde principios de marzo, para participar en la audiencia de apelación relacionada con su prisión preventiva.
Al finalizar la sesión, Villar reiteró su pedido de perdón a los familiares de la víctima, seleccionada de apnea (buceo libre) que corría por la vereda cerca de la avenida Camino Real la noche del 17 de febrero, frente al Lima Golf Club (San Isidro), cuando fue atropellada por el vehículo que conducía el joven, quien luego se dio a la fuga.
“Quiero reiterar lo que he dicho antes y es perdón, perdón a la familia y a todas las personas que aman a Lizeth. Estoy muy, muy arrepentido por lo que ha sucedido y estoy aquí para ponerme a disposición de las autoridades conforme el proceso lo indique”, afirmó.
“No me gustaría que se malinterprete nada de lo que estoy diciendo. Todo lo que digo, lo digo con sinceridad. Y vuelvo a repetir: perdón, perdón. Eso es todo”, agregó.
La Novena Sala Penal de Apelaciones de la Corte Superior de Lima dejó al voto la apelación presentada por la defensa de Villar, que solicita revocar la medida cautelar. César Nakasaki, su abogado, sostuvo que no existe peligro procesal, ya que su defendido se presentó de manera voluntaria ante la autoridad durante el periodo de flagrancia.
Añadió que su patrocinado no intentó ocultarse ni manipular pruebas o testigos, insistió en que el riesgo debe analizarse desde el ámbito procesal y no en el plano mediático, y pidió que se sustituya la prisión preventiva por comparecencia, para garantizar el debido proceso y evitar un castigo anticipado.
El fiscal Julio Tapia Cárdenas, en la audiencia, solicitó mantener la medida para asegurar la eficacia de las investigaciones. “Esta pena efectiva se tiene que cumplir. La prisión preventiva no solo alcanza para sujetarlo o para asegurar el proceso, sino para que su resultado sea eficaz. ¿De qué servirá un proceso cuyo resultado no tiene materialmente efecto?”, manifestó.
Añadió que la confesión del acusado no resultó suficiente para descartar el peligro procesal, pues no fue oportuna ni eficaz para el esclarecimiento de los hechos. Además, precisó que la prisión preventiva busca asegurar la presencia del investigado y la efectividad del proceso judicial.
Horas después del accidente, Villar acudió a la vivienda de su entonces pareja, la influencer Francesca Montenegro, quien le ofreció asistencia legal.
El Poder Judicial ya ha ordenado el levantamiento del secreto de las comunicaciones de Villar, la periodista Marisel Linares y los policías y serenos Jhon Alex Matencio Arteaga, Roberto Cortez Rumaldo, José Buenaventura Servan Noa y Carlos Fabián Bailón Ortega, quienes acudieron a la vivienda de la expareja del acusado y revisaron las cámaras del lugar del atropello.
Las empresas Telefónica, Claro, Entel y Bitel deberán entregar estos registros —que incluyen detalles de llamadas y mensajes, ubicaciones, celdas de origen, chips insertados y la identificación de los titulares de las líneas— en un plazo máximo de cinco días.