En el contexto actual, donde las relaciones sexuales ocasionales forman parte de una realidad cada vez más habitual, surge una preocupación de salud pública que suele pasar desapercibida: la transmisión de infecciones que no muestran síntomas inmediatos. Este fenómeno ha sido advertido por especialistas, quienes destacan que el desconocimiento y la ausencia de manifestaciones clínicas pueden facilitar la propagación de enfermedades, incluso entre personas que consideran bajo su nivel de riesgo.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), cada día más de un millón de personas contrae una infección de transmisión sexual (ITS) en el mundo, y la mayoría de estos contagios ocurre sin que los afectados presenten señales evidentes en las primeras etapas. En Perú, la situación no es ajena a esta tendencia. Las cifras oficiales reflejan que más de 110 mil personas conviven con VIH, y la gran mayoría de los casos se origina en relaciones sexuales sin protección, muchas veces en contextos donde existe confianza entre las partes.
Las ITS que avanzan en silencio: ¿cuáles son y cómo se manifiestan?
De acuerdo con el Dr. Antonio Grandez, urólogo y especialista en salud sexual de Insalud, uno de los mayores desafíos para el control de las ITS radica en su capacidad de permanecer asintomáticas durante largos periodos. “El principal problema es que muchas personas asumen que, si no hay síntomas, no hay riesgo. Sin embargo, varias ITS pueden estar presentes sin manifestarse, lo que facilita su transmisión en encuentros ocasionales”, explica el Dr. Grandez.
Entre las infecciones más frecuentes y silenciosas se encuentra el Virus del Papiloma Humano (VPH), considerado el virus de transmisión sexual más prevalente a nivel mundial. La mayoría de las personas sexualmente activas estará expuesta al VPH en algún momento de su vida, a menudo sin saberlo. El Dr. Grandez señala que “el VPH puede permanecer completamente asintomático durante años, lo que significa que una persona puede contagiar y haberse contagiado sin tener ningún indicio clínico”.
A este escenario se suma la sífilis, una infección bacteriana que ha mostrado un repunte considerable en los últimos años en Perú. Según el Boletín Epidemiológico Nacional, en 2025 se reportaron más de 46 mil casos de sífilis, lo que representa un incremento aproximado del 71% en comparación con años anteriores. “La sífilis es especialmente peligrosa porque también puede pasar desapercibida en sus primeras fases. Hoy estamos viendo un repunte importante de casos, lo que refleja fallas en prevención y diagnóstico temprano”, advierte el especialista.
¿Quiénes están en mayor riesgo y cuáles son los síntomas a vigilar?
Aunque suele asociarse el riesgo de ITS a encuentros sexuales ocasionales o a infidelidad, la evidencia clínica indica que estas infecciones pueden detectarse también en personas con vínculos estables o monógamos. Esto se debe, en parte, a infecciones previas no diagnosticadas o a la existencia de relaciones sexuales fuera del vínculo principal, donde no siempre se toman las medidas de protección adecuadas.
El Dr. Grandez destaca que “en consulta vemos con frecuencia pacientes que adquieren una infección dentro de una relación que consideraban estable. El problema no es solo la infidelidad, sino que estos encuentros suelen darse sin protección ni evaluación de riesgos, lo que amplía la cadena de transmisión”. Desde el punto de vista epidemiológico, cada persona no solo representa un vínculo, sino una red de contactos sexuales previos, por lo que el riesgo no depende únicamente del número de parejas actuales.
Uno de los retos más importantes es que muchas ITS no presentan síntomas evidentes. Cuando estos aparecen, pueden incluir ardor al orinar, secreciones inusuales, lesiones o verrugas genitales, o dolor pélvico y testicular. No obstante, en la mayoría de los casos, no hay señales claras, lo que retrasa el diagnóstico y el acceso a tratamiento oportuno. “El gran error es esperar síntomas para actuar. En salud sexual, cuando aparecen, muchas veces la infección ya está avanzada o fue transmitida”, puntualiza el especialista.
Prevención y autocuidado: las claves para reducir el riesgo
Frente a este panorama, los especialistas coinciden en que la prevención sigue siendo la herramienta más efectiva para contener la propagación de ITS. Las recomendaciones incluyen el uso correcto y constante de preservativos, la realización de chequeos periódicos, especialmente tras encuentros sexuales ocasionales, el diagnóstico temprano ante cualquier sospecha, la vacunación contra el VPH cuando está indicada y la evitación de la automedicación.
“La salud sexual no se basa en suposiciones ni en confianza, sino en información y control. Las infecciones que hoy más vemos son justamente las que pasan desapercibidas. Por eso, el chequeo no debería ser opcional, sino parte del autocuidado y la prevención responsable”, concluye el Dr. Grandez. La detección temprana y la consulta médica especializada siguen siendo los principales aliados para proteger la salud sexual y evitar complicaciones a largo plazo.
Síntomas de alerta
Virus del Papiloma Humano (VPH)
- Generalmente asintomático.
- Cuando hay síntomas:
- Aparición de verrugas genitales (en área genital, anal, boca o garganta).
- En casos avanzados: lesiones precancerosas detectadas solo por exámenes médicos.
Sífilis
- Etapa primaria:
- Úlcera o llaga indolora en el sitio de infección (genitales, ano o boca).
- Etapa secundaria:
- Erupciones en piel (palmas de manos, plantas de pies u otras áreas).
- Fiebre, dolor de garganta, malestar general, inflamación de ganglios.
- Etapa latente:
- Generalmente sin síntomas.
- Etapa terciaria:
- Complicaciones graves en órganos (corazón, cerebro, nervios), pero esto ocurre años después si no se trata.
VIH
- Fase aguda (primeras semanas):
- Síntomas similares a la gripe: fiebre, dolor de garganta, erupción cutánea, ganglios inflamados, fatiga.
- Fase crónica:
- Generalmente asintomático durante años.
- Con avance de la infección: pérdida de peso, infecciones recurrentes, fiebre persistente, sudores nocturnos.
Clamidia
- Frecuentemente asintomática.
- Cuando hay síntomas:
- En mujeres: flujo vaginal inusual, dolor abdominal bajo, dolor al orinar, sangrado entre períodos, dolor durante las relaciones sexuales.
- En hombres: secreción uretral, dolor o ardor al orinar, dolor o inflamación testicular.
Gonorrea
- Puede ser asintomática.
- Cuando hay síntomas:
- En mujeres: aumento del flujo vaginal, dolor al orinar, sangrado entre períodos, dolor pélvico.
- En hombres: secreción uretral blanca, amarilla o verde, ardor al orinar, dolor o inflamación testicular.
Estas infecciones pueden permanecer sin síntomas, pero cuando se manifiestan, suelen presentar signos como secreciones inusuales, dolor o ardor al orinar, lesiones o verrugas genitales, y dolor pélvico o testicular. La ausencia de síntomas no descarta la presencia ni el riesgo de transmisión, por lo que es importante que te realices una prueba cada cierto tiempo para así evitar enfermedades como el cáncer o sida.