La escena política atravesó horas de mensajes cruzados y versiones contrapuestas en el entorno del Ejecutivo. Mientras el debate público se concentraba en la posibilidad de cambios en el gabinete, desde el propio Gobierno se emitían señales que no coincidían entre sí. En paralelo a declaraciones oficiales que negaban renuncias, documentos formales comenzaban a circular en despachos institucionales.
Durante la jornada, el presidente de la República, José María Balcázar Zelada, convocó a reuniones para evaluar el escenario inmediato. En ese contexto, intentó transmitir calma frente a la incertidumbre política, marcada por la proximidad de un eventual voto de confianza en el Congreso. Sin embargo, la aparición de un oficio dirigido a la entonces titular de la Presidencia del Consejo de Ministros introdujo un elemento concreto en medio de las especulaciones.
Declaraciones en medio de la incertidumbre
En un breve intercambio con la prensa, el presidente Balcázar sostuvo que la situación del gabinete no estaba definida. “Todos los ministros están todavía en sus puestos, nadie ha renunciado”, afirmó de manera categórica. La declaración se dio en un momento en el que periodistas consultaban sobre la continuidad de los integrantes del Consejo de Ministros y la posibilidad de una recomposición.
Ante preguntas sobre una eventual lista de nuevos ministros, el mandatario evitó confirmaciones. “Hay especulaciones, por supuesto, es muy, muy… diremos… propicio que la gente frente a una declaratoria de confianza… no podemos asegurar ni afirmar de que nos pueden dar o no el voto de confianza”, indicó. También recordó el contexto político: “Estamos en plena campaña electoral”.
Estas declaraciones buscaban contener versiones que circulaban en el ámbito político y mediático. Sin embargo, no lograron disipar las dudas debido a la información que comenzaba a conocerse desde canales oficiales.
El oficio de agradecimiento desde el despacho presidencial
Con fecha 17 de marzo de 2026, la Secretaría General del Despacho Presidencial emitió el Oficio N° 000265-2026-DP/SGDP dirigido a Denisse Azucena Miralles Miralles, en su condición de ex presidenta del Consejo de Ministros. El documento, firmado digitalmente por el secretario general Alonso Tenorio Trigoso, expresa un reconocimiento explícito por su gestión.
En el texto se señala: “Tengo el agrado de dirigirme a usted, por especial encargo del señor Presidente de la República, para expresarle su más profundo y sincero agradecimiento por la destacada labor que desempeñó al frente de la Presidencia del Consejo de Ministros”.
El oficio también precisa que “durante su gestión, el señor Presidente de la República ha valorado su compromiso, liderazgo y la firme determinación con la que impulsó las políticas públicas orientadas al bienestar de todos los ciudadanos”. Asimismo, deja constancia de “su alta estima personal y del reconocimiento institucional por su incansable servicio a la Patria”.
La emisión de este documento coincide temporalmente con las declaraciones públicas del jefe de Estado, lo que evidenció una falta de sincronía en los mensajes oficiales.
La carta de renuncia de Denisse Miralles
De manera paralela, se conoció la carta de renuncia presentada por Denisse Miralles al cargo de presidenta del Consejo de Ministros. En el documento, dirigido al presidente Balcázar, la exfuncionaria formaliza su salida con carácter irrevocable.
“Me dirijo a usted… para formular, mediante la presente, mi renuncia irrevocable al cargo de Presidenta del Consejo de Ministros”, señala en el inicio del texto. La carta detalla que la decisión responde a una solicitud realizada el mismo 17 de marzo: “en atención a la solicitud que con fecha 17 de marzo de 2026 tuvo a bien formularme”.
Miralles precisa el periodo de su gestión, comprendido entre el 24 de febrero y el 17 de marzo de 2026, y menciona la entrega de un informe de balance. “Adjunto a la presente, un Informe con el Balance de Gestión… como expresión de transparencia y responsabilidad institucional”, indica.
En el tramo final, la exjefa del gabinete indicó su continuidad en el servicio público: “Seguiré poniendo mis capacidades y experiencia al servicio del Estado… con la misma dedicación y vocación de servicio”. También expresa “mi más sincero reconocimiento por la confianza depositada en mi persona”.
La difusión simultánea de estos documentos y las declaraciones del presidente instaló una tensión evidente entre el discurso político y los actos administrativos dentro del Ejecutivo.