El presidente José María Balcázar despejó de forma singular las dudas sobre su estado de salud y su capacidad para conducir el país en los próximos meses. Durante la conferencia de prensa tras el Consejo de Ministros, el sucesor de José Jerí no solo negó padecer alguna afección que limite sus funciones, sino que afirmó experimentar un crecimiento intelectual que lo vincula con grandes pensadores.
“Voy a buscar a la prensa, en lugar que ustedes me busquen a mí, para evitar que digan ‘El doctor Balcázar está enfermo’. Más bien, me preocupa que cada día me vuelvo más inteligente y yo puedo hablar permanentemente todos los días. Hablo con Kant, hablo con Hegel y eso prueba de que efectivamente estoy bien”, aseveró.
Utilizó estas referencias a los filósofos alemanes para sustentar su lucidez mental y marcar distancia de quienes cuestionan su comportamiento. Incluso, hizo una referencia a las críticas que lo sindican de estar a favor del matrimonio infantil.
“Yo soy un irreverente nato y soy un conspirador permanente en el buen sentido de la palabra. Ahí está mi discurso en el Congreso, en las comisiones, en los votos que he emitido. Y tal vez por eso es que a veces fui malinterpretado por alguien que de repente no tiene una formación muy adecuada, no tiene un poco de cultura muy elevada”, remarcó.
Sobre su relación con los medios de comunicación, el legislador se mostró abierto a un diálogo constante, incluso irónico sobre su supuesta complejidad al expresarse. “Me dan una impresión como que yo soy una persona díscola y que tendría que hablar primero en revés para que me entiendan. Mis mejores relaciones con la prensa fueron permanentemente mientras estuve de congresista. Y ahora que estoy en la presidencia, estoy mejor para conversar con la prensa diariamente, si es posible”, puntualizó.
En la misma línea, el congresista minimizó la posibilidad de que su bancada o fuerzas externas, como Vladimir Cerrón, logren condicionar sus decisiones desde la presidencia. “Si me dijeran ‘está manipulando Fuerza Popular y APP, que tienen mayoría de votos en el Congreso’, podría prestarse a un poco de duda. Pero que me digan que con diez votos de Perú Libre me van a manipular en el Gobierno, pues, es un poco ya de chiste. Eso no se va a producir nunca”, sentenció.
Vale mencionar que Alianza para el Progreso también es uno de los partidos señalados de tener gran influencia en la toma de decisiones sobre el gabinete ministerial. Incluso la figura de la presidenta del Consejo de Ministros, Denisse Miralles, aparece bajo esta lupa de sospecha. Aunque la premier no registra una afiliación oficial a APP, su trayectoria profesional y sus nexos con figuras clave como José Salardi, jefe del plan de gobierno de Acuña, lo que refuerza la tesis de una gestión tutelada.
A ello se suma la salida de Luis Quiroz del Ministerio de Salud y los escándalos de contrataciones de familiares vinculados al entorno de Richard Acuña en EsSalud.
Tal es así que Hernando de Soto, quien había sido anunciado inicialmente como premier, vinculó su separación con las cuotas de poder de Alianza para el Progreso y Perú Libre. “si llama César Acuña para felicitarme es porque está ahí adentro, si han quedado sus ministros es porque está ahí adentro”, expresó en una entrevista a El Comercio.