María del Carmen Alva, quien compitió por la presidencia de la Mesa Directiva el pasado 18 de febrero, cuestionó directamente a su colega y actual presidente interino, José María Balcázar, señalando que su victoria fue producto de una estrategia de “repartija” de cargos.
Durante una entrevista con Canal N, la extitular del Parlamento analizó los factores que permitieron al perulibrista, un representante de la izquierda parlamentaria, obtener 64 votos y superar los 46 que ella logró consolidar. Para la legisladora de Acción Popular, la diferencia no radicó en la capacidad de gestión o en el plan de gobierno, sino en la docilidad política y en las promesas de poder.
“Es más fácil manejarlo a él que a mí, punto. Esa es la verdad”, sentenció la congresista. Según su lectura, las diversas bancadas que votaron a favor de Balcázar —incluyendo sectores que no son de izquierda— buscaron un presidente que no generara fricciones y que permitiera la continuidad de las estructuras de poder actuales, algo que ella, con su intención de dar un “giro al Gabinete”, no garantizaba.
“Él ofrecía los ministerios como caramelos, ah. En general a todas las bancadas”, reveló, confirmando que la repartición de cuotas habría sido la moneda de cambio para que lograra una mayoría cómoda, dejando de lado la meritocracia o el prestigio profesional para ocupar los altos cargos del Estado. Alva aseguró tener conocimiento de que, previo a la elección, se habrían realizado llamadas y ofrecimientos directos de carteras ministeriales a cambio de respaldo en las urnas.
Para la legisladora, el equipo de ministros actual es la prueba fehaciente de que no existía una voluntad real de cambio en el Gobierno. Calificó la situación como un “ruleteo”, donde las mismas figuras de la gestión anterior simplemente han cambiado de silla.
“La ministra de Economía pasó a premier y su viceministro subió a ministro. Al final es lo mismo”, cuestionó y recordó que figuras como Hernando de Soto fueron desplazadas de forma poco transparente: “Se entera por la televisión que ya no iba a ser el premier y al final hacen ahí un cambio donde el viceministro de ella subió a ministro de Economía... en el fondo no querían cambiar a nadie”.
Develó que su idea era reemplazar a los ministros puestos por José Jerí para poner a autoridades más experimentadas y que, pese a que no había contactado a nadie, ya contaba con una lista de nombres. “Evidentemente, Somos Perú no quería que se cambie nada, ahí también hubo trabajo de ellos”, mencionó.
“Yo me enfrenté a Pedro Castillo”
En otro momento, mencionó que era entendible que ningún parlamentario de izquierda la respaldara, pues se autodenominó como una de las figuras claves que se enfrentó al golpista Pedro Castillo.
“Yo he sido la figura que me enfrenté a Castillo y ellos [congresistas de izquierda] siguen visitándolo, son muy allegados. Lo entiendo, es su líder y se comprende, ¿no? Pero de ahí a que yo me lleve mal, que tenga antipatías, de ninguna manera", mencionó la parlamentaria.