La fuga y deflagración de gas natural en el yacimiento de Camisea, en Cusco, llevó este lunes a que el Ministerio de Energía y Minas restringiera la venta de este combustible para vehículos particulares en Lima, una medida que tendrá un impacto en la tarifa de los taxis, según Alberto Morisaki, gerente de Estudios Económicos y Estadística de la Asociación Automotriz del Perú (AAP).
En diálogo con RPP, Morisaki explicó que aproximadamente 350.000 vehículos en el país (cerca del 10 % del parque automotor nacional) funcionan con gas natural vehicular (GNV), entre los cuales se encuentran vehículos livianos, camiones, unidades de transporte público y mototaxis.
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“Casi 335.000 son vehículos livianos, que serán los más afectados porque las restricciones no alcanzan a los de transporte público, que suman unas 7.300 unidades”, detalló.
El especialista precisó que unos 2.500 camiones también podrían verse afectados por la medida y destacó el fuerte impacto económico para los usuarios, en especial taxistas y conductores que dependen de este combustible en su trabajo diario.
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“El uso de gas natural es 70 % más barato que la gasolina y 50 % más barato que el GLP. Una persona que hace taxi y recorre unos 200 kilómetros diarios invierte más de 2.100 soles al mes si usa gasolina, mientras que con GNV ese gasto baja a 600 soles”, afirmó.
Según sus cálculos, “el impacto será importante, porque pasar de gastar 600 soles a más de 2.100 soles al mes significa triplicar el gasto”, lo que va a incidir en el costo de servicios de taxi, justo cuando se declaró una emergencia de 14 días en el suministro de gas natural.
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El 12% de buses vendidos en Lima y Callao utilizan GNV, según la compañía distribuidora Calidda. “Con la restricción, no quedarán paralizados, pero sí deberán usar gasolina a un costo mucho mayor. El perjudicado principal será la población de menores recursos, pero el efecto se sentirá en toda la economía, porque subirá el costo de movilizarse”, sostuvo.
Morisaki señaló que la emergencia actual, así como la fuga y combustión de gas natural en el distrito cusqueño de Megantoni, donde se encuentra el yacimiento de Camisea, pudo evitarse con una infraestructura alternativa.
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“Ese riesgo siempre estuvo latente. Se necesita un ducto de respaldo. El gasoducto del sur quedó paralizado en 2017 por corrupción. Pudo avanzarse en un ducto paralelo, pero requiere una inversión fuerte y el Estado tiene que incentivar este mercado”, remarcó.
“En esta coyuntura tan complicada, también deberían incentivarse los vehículos eléctricos o híbridos. Un híbrido convencional puede rendir hasta 74 kilómetros por galón, frente a los 30 de un vehículo a gasolina”, agregó.
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El experto también informó que en 2022 se realizaron 74.000 conversiones de vehículos livianos a GNV, impulsadas por el aumento del precio de la gasolina. En 2023 la cifra descendió a 55.000, en 2024 a 44.000 y en 2025 a 35.000.
Consideró que falta apoyo estatal para masificar el uso del gas, ya que el gas de Camisea llega a Lima por un solo ducto y el resto del país depende de transporte en cisternas, lo que encarece el producto. Comparó que en Colombia 35 de cada 100 vehículos nuevos son híbridos o eléctricos, mientras que en Perú la proporción es menor a cinco.
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En la capital, taxistas expresan preocupación ante el panorama. En la estación del grifo Petroperú, en el Cercado de Lima, los trabajadores aseguran que todavía hay GNV, aunque desconocen hasta cuándo. A pesar de la situación, el precio del combustible se mantiene en S/1.69 en esa estación. El cambio a gasolina, de acuerdo con el despacho, duplicaría sus gastos diarios de S/30 a S/50 o S/60 y los llevaría a aumentar las tarifas.
Postura del ministro
El ministro de Energía y Minas, Angelo Alfaro, indicó a su turno que los taxistas que no consigan gas “deberán usar gasolina” y señaló que algunos grifos aún tienen reservas, pero otros ya agotaron su stock por la alta demanda y la interrupción del suministro.
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“No hay ningún motivo para incrementar el precio, porque a ellos no se le va a vender o reponer el gas a un precio superior”, afirmó. Finalmente, pidió a los conductores denunciar abusos y recordó que Organismo Supervisor de la Inversión en Energía y Minería (Osinergmin) y otras autoridades sancionan la especulación en el precio del combustible.