El caso que tuvo en el centro de la polémica al tiktoker y exintegrante de ‘Esto es Guerra’, Valentino Palacios, dio un giro inesperado esta semana. Tras semanas de presión mediática y debate en redes sociales, Valentino y Zamira Grados, la joven que resultó herida durante una pelea en Ventanilla, anunciaron públicamente que han llegado a un acuerdo y dejaron atrás el conflicto que los mantuvo bajo el ojo público.
A través de su cuenta de TikTok, Valentino Palacios publicó un video en el que se puede escuchar la voz de Zamira Grados. En el clip, ambos explican que han decidido conversar cara a cara, pedir disculpas mutuas y cerrar el episodio, priorizando su bienestar emocional y el de sus familias.
“Hago este video para hablarles y decirles que es la última vez que voy a hablar del tema. Realmente quiero decirles de corazón que por favor paren con sus comentarios de odio, de hate hacia mi persona y a la persona afectada que se vio envuelta en este problema. Quiero decirles que yo, Valentino Palacios, y la otra parte, realmente créanme que estamos en buenos términos. Hemos solucionado este inconveniente por nuestra paz mental y obviamente por nuestra tranquilidad de ambos”, expresó el influencer.
Palacios recalcó que, más allá de la controversia, ambos reconocieron responsabilidad en el altercado y agradecieron la oportunidad de dialogar en privado.
“Aquí no se trata solamente de Valentino y la otra parte afectada, sino también conlleva a nuestra familia que hemos arrastrado en todo esto. Ambos nos pedimos disculpas, hablamos las cosas, aclaramos, porque obviamente los dos estuvimos involucrados en esto”, añadió.
Zamira Grados: “Todo fue por malos entendidos”
Por su parte, Zamira Grados intervino en el video para dejar claro que el conflicto quedó en el pasado y que ambos han encontrado una solución satisfactoria:
“Hemos quedado muy bien, gracias a Dios. Ya tuvimos solución del tema y, claro, todo fue por malos entendidos y una mala comunicación, por lo cual no llegamos a tener un acuerdo. Pero gracias a Dios ya todo está solucionado”, indicó.
La joven también aprovechó la oportunidad para aclarar detalles sobre sus lesiones, desmintiendo versiones que circularon en redes y medios: “Aclarar que nunca tuve una fractura en las costillas, no me las rompieron y que Valentino no fue el principal agresor en la ruptura de tobillo. La caída y los golpes, fue el accidente”, precisó.
El origen del conflicto: una pelea callejera y versiones encontradas
El caso estalló la madrugada del 14 de febrero, cuando Zamira Grados denunció en el programa “Q’ Bochinche” que, tras una discusión frente a la discoteca Iguana en Ventanilla, terminó con una fractura en el tobillo que requirió hospitalización y cirugía.
Imágenes difundidas por el programa mostraron a ambos en el suelo durante el altercado, lo que contradijo la versión inicial de Valentino, quien sostuvo que solo intervino para defender a su hermano y que desconocía a los involucrados.
La exposición mediática y la viralización del caso generaron una oleada de comentarios y juicios anticipados hacia ambas partes, intensificando la presión sobre sus entornos.
Disculpas públicas de Valentino
En el video, Valentino Palacios hizo un llamado a sus seguidores para que cesen los ataques y mensajes negativos: “Créanme lo que conversé con ella ahorita me tiene tranquilo, porque yo sé lo que hablé y obviamente las disculpas fueron por ambas partes. Sé que para mí esta situación no fue nada fácil, ni tampoco para mi familia. Y también comprendan que para la otra parte no fue nada fácil todo esto”.
Zamira secundó la petición, pidiendo respeto y comprensión para ambos: “Hubo malos comentarios por ambas partes de gente que no sabía muy bien el contexto. Todos son libres de opinar, pero ya tú como yo, ya solucionamos y quedamos en buenos términos, todo se arregló en paz”.
Valentino Palacios, además, aprovechó la ocasión para ofrecer disculpas a quienes lo criticaron o juzgaron sin conocer el contexto completo:
“Perdono a todas esas personas que me difamaron, me hicieron quedar mal sin saber del tema y sin informarse realmente. De corazón, porque en mí no hay rencor. Les disculpo”.
El influencer concluyó que el proceso ha sido un aprendizaje y que espera no volver a verse envuelto en situaciones similares. Tanto él como Zamira prefieren dejar atrás el episodio y enfocarse en sus proyectos personales y la reconstrucción de sus entornos familiares.