Un fuerte temblor en Lima sorprendió la tarde de este jueves 26 de febrero a miles de ciudadanos que aún se encontraban en sus centros de trabajo o retornando a casa. El sismo de magnitud 5.0, reportado por el Instituto Geofísico del Perú (IGP), se registró exactamente a las 18:21:08 (hora local) y tuvo una profundidad de 53 kilómetros, con epicentro a 36 kilómetros al oeste de Chilca, en la provincia de Cañete. Aunque no se han reportado daños materiales ni víctimas, el movimiento generó momentos de tensión en distintos distritos de la capital.
Mientras las autoridades descartaban riesgo de tsunami en Lima, en redes sociales la conversación se disparaba en cuestión de segundos. Twitter (X), TikTok y Facebook se llenaron de publicaciones con el hashtag #Temblor, convirtiéndolo en tendencia nacional. Entre bromas, críticas, memes y llamados a la prevención, los usuarios peruanos reaccionaron casi en tiempo real, evidenciando cómo cada evento sísmico activa no solo protocolos de seguridad, sino también una avalancha digital.
Reacciones en redes sociales tras el temblor de 5.0 en Lima
Minutos después del movimiento telúrico, decenas de usuarios comenzaron a compartir cómo vivieron el temblor de hoy en Lima. Algunos publicaron videos del preciso instante en que se sacudían lámparas y objetos dentro de viviendas y oficinas, mientras otros apelaron al humor, un rasgo recurrente en este tipo de episodios.
Una internauta comentó: “#temblor cada vez que hay un temblor fuerte.. siempre miro la pared del ultimo piso sin columna de mi vecino.. 😖😖😖😖”, reflejando una preocupación frecuente sobre construcciones informales.
El tono también fue sarcástico en varios casos. “PERO ASÍ NO JAJAJAJAJAJS #temblor”, publicó una usuaria citando un mensaje previo en el que decía: “YA QUIERO SALIR DE ESTA CÁRCEL LLAMADA TRABAJO 😭”, relacionando el sismo con su deseo de terminar la jornada laboral. Otro comentario que llamó la atención fue: “Y a esto esto, en donde está la alarma que iba a avisar, hasta mi perro es más efectivo #Temblor”, cuestionando los sistemas de alerta.
En medio de la ola de mensajes, la Policía Nacional del Perú utilizó sus canales oficiales para reforzar recomendaciones básicas. A través del hashtag #PoliDatos, recordó la importancia de mantener la calma y contar con una mochila de emergencia, reiterando que “un sismo no avisa, pero sí podemos estar listos”.
Por su parte, la Dirección de Hidrografía y Navegación de la Marina de Guerra del Perú confirmó que el evento no generó tsunami. Este tipo de fenómeno suele producirse cuando un sismo ocurre bajo el mar, con gran magnitud —generalmente superior a 7.5— y con desplazamiento vertical significativo del fondo oceánico. En este caso, pese a que el epicentro se ubicó frente a la costa, las condiciones no fueron las necesarias para originar olas peligrosas.
¿Qué recomiendan EsSalud e Indeci para estar preparados ante un sismo?
Tras el sismo de 5.0 en Lima, tanto el Seguro Social de Salud (EsSalud) como el Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci) reiteraron la importancia de contar con una mochila de emergencia lista para actuar durante las primeras 24 horas posteriores a un evento de mayor magnitud. De acuerdo con sus lineamientos, este kit básico debe permitir a una familia cubrir necesidades inmediatas como hidratación, alimentación, atención de heridas leves y comunicación, en un contexto donde los servicios podrían verse interrumpidos.
Las entidades detallan que el contenido debe incluir artículos de higiene (como gel antibacterial, papel higiénico y paños húmedos), un botiquín con insumos esenciales —entre ellos gasas, vendas, alcohol y medicamentos personales en caso de enfermedades crónicas—, así como alimentos no perecibles y agua embotellada. También se recomienda incorporar linterna, radio portátil a pilas, dinero en efectivo y un silbato para alertar a los rescatistas si fuera necesario. Estos elementos forman parte de lo que Indeci denomina el “combo de la supervivencia”, pensado para responder con rapidez ante emergencias.
Además, ambas instituciones aconsejan complementar la mochila con una caja de reserva, destinada a ampliar la provisión hasta por cuatro días. Esta debe contener productos similares en mayor cantidad y adaptarse a la composición de cada familia, considerando bebés, adultos mayores o personas con discapacidad. Otro punto clave es la ubicación: la mochila debe colocarse cerca de la salida principal y en una zona segura, lejos de ventanas u objetos que puedan caer, para garantizar acceso inmediato en caso de evacuación.