El 15 de enero de 2026, el cuerpo sin vida de una mujer fue encontrado dentro de un colchón abandonado en la intersección de las avenidas Naranjal y Pacasmayo, en el distrito limeño de San Martín de Porres. Las imágenes de cámaras de seguridad muestran a tres personas llegando en una mototaxi; uno de ellos cubrió la placa del vehículo, mientras otro descargaba el colchón y lo dejaba en la vía pública antes de abandonar el lugar.
Detención del mototaxista
La Policía Nacional del Perú (PNP) detuvo a Darwin Amílcar Cruz Vásquez, de 43 años, señalado como el conductor de la mototaxi utilizada en el traslado del colchón. Cruz Vásquez declaró que fue contratado por tres personas extranjeras identificadas como Alex, Dark y Adriana para llevar el colchón a un descampado.
Según su versión, recogió a los extranjeros en una vivienda en la avenida Los Olivos, en la asociación de vivienda Los Pinos, en San Martín de Porres, y solo recibió S/10 de los S/30 ofrecidos por el servicio. Afirmó desconocer que el colchón contenía un cadáver.
Durante su interrogatorio, el mototaxista explicó que pensó que solo se trataba de un traslado de basura y que no notó nada extraño mientras cargaba el colchón:
“Me dijo que haga una carrera, que iba a botar una basura”, aseguró Cruz Vásquez ante las autoridades policiales.
Sin embargo, la Policía sostiene que el peso del colchón y otros indicios hacen improbable que no percibiera la presencia del cuerpo, y consideran que podría haber tenido un rol dentro de la organización que cometió el crimen.
“Cualquier persona no es llamada para llevar un cuerpo. Es una persona que definitivamente forma parte de una organización criminal y tiene roles asignados dentro de la misma”, señala el general PNP Víctor Revoredo, de la Policía Nacional.
Características del crimen
La víctima, aún no identificada, presentaba múltiples heridas punzopenetrantes en el cuello y el pecho, provocadas con un arma blanca. De manera preliminar, se indicó que la víctima tendría cerca de 30 años y que al momento del hallazgo vestía un top blanco y un short rosado con flores. El cuerpo permanece ahora como NN en la Morgue Central de Lima.
Según la necropsia, el alto grado de violencia indica una posible motivación de venganza. La policía presume que se trataría de una víctima de trata de personas, basándose en los tatuajes hallados en su cuerpo, que coinciden con registros de mujeres captadas en países de la región como Ecuador y Venezuela.
“Las hipótesis técnicas apuntan a un perfil de víctimas que han sido captadas involuntariamente y sometidas en sus países. Los tatuajes hallados son consistentes con casos previos de trata de personas”, menciona el jefe policial.
Investigaciones en curso
Las autoridades continúan con las investigaciones y, ante la posibilidad de que los sospechosos intenten escapar, la Policía ha coordinado con los controles fronterizos de Tacna y Tumbes para impedir su salida del país. Los investigadores trabajan de manera conjunta con Migraciones y la Interpol para identificar a la víctima y esclarecer las circunstancias de este macabro crimen.
Entre los elementos clave que se analizan se encuentran las imágenes de video, el testimonio del mototaxista y el hecho de que los responsables intentaron ocultar la matrícula del vehículo, lo que refuerza la hipótesis de un homicidio premeditado.