¡Atención, amantes del pollo a la brasa! La reconocida cadena Roky’s sorprendió a sus clientes con un anuncio que ha despertado diversos comentarios en redes sociales. La empresa informó que su sede ubicada en la Av. Juan Fuentes N°103-107, en el distrito de Surquillo, dejó de operar y cerró sus puertas al público de forma definitiva.
La noticia se oficializó a través de un comunicado emitido por la propia administración de la pollería, donde se detalló que el local ubicado en la Av. Juan Fuentes N°103-107, Surquillo, ha dejado de atender de manera permanente. A pesar de la medida, la empresa ha buscado mantener el vínculo emocional con su clientela, asegurando que este movimiento no representa una despedida definitiva de la marca, sino una transición en su red de atención nacional.
Los detalles tras el cierre de Roky’s en Surquillo
El cierre de la sede de Roky’s en la transitada avenida de Surquillo marca el fin de una etapa para el sector retail y gastronómico de la zona. Según el pronunciamiento oficial en redes sociales, la empresa decidió agradecer formalmente a sus clientes por la preferencia mostrada durante el tiempo que el local estuvo operativo, reconociendo que la sede ubicada en Av. Juan Fuentes N°103-107 cerró sus puertas al público de forma definitiva.
Para muchos consumidores, este establecimiento no era solo un restaurante, sino un espacio de celebración. La cadena ha sido enfática al señalar que “ha sido un gusto atenderlos en este local”, pero aclararon rápidamente que continuarán operando con la misma energía en sus otras sedes distribuidas en Lima.
Ante la preocupación de los vecinos por perder su punto de compra habitual, la administración de Roky’s ha reforzado sus canales digitales y telefónicos para mitigar el impacto del cierre. Los usuarios que deseen seguir disfrutando de sus productos podrán realizar sus pedidos mediante su plataforma web oficial (www.rokys.com) o a través de su central telefónica (01) 613-5000.
Mientras tanto, los seguidores de la marca en Surquillo han manifestado su sorpresa en redes sociales, recordando las experiencias vividas en el local de la Av. Juan Fuentes. La empresa, por su parte, mantiene su mensaje de optimismo, invitando a sus comensales a seguir acompañándolos en sus otros puntos de venta a nivel nacional, reafirmando que su presencia en el mercado peruano sigue siendo sólida a pesar de estas reestructuraciones puntuales.
¿En qué distrito se fundó el primer restaurante de Roky’s?
Roky’s, una de las cadenas de pollerías más reconocidas en el Perú, inició sus operaciones en 1985 en el distrito de San Juan de Lurigancho, Lima. Su primer local contaba con apenas 15 mesas y un equipo de siete trabajadores.
Actualmente, la marca cuenta con múltiples locales distribuidos en diversas ciudades peruanas, incluyendo Lima, Arequipa, Trujillo, Chiclayo, Piura, Ica y Huacho. Además, ha extendido su presencia internacional con más de seis establecimientos en Santa Cruz, Bolivia.
¿Cómo inició la rivalidad entre Roky’s y Norky’s?
Norky’s fue fundada en 1976 por la familia Tamashiro, inmigrantes japoneses, quienes abrieron su primer local en la avenida Abancay, en el centro de Lima. Con el eslogan “Pionero en brindar un sabor inigualable en pollos”, la empresa rápidamente se posicionó como líder en el mercado limeño y posteriormente expandió su presencia a nivel nacional.
Nueve años después, en 1985, Roky’s inició sus operaciones en el distrito de San Juan de Lurigancho. A pesar de comenzar con un local modesto, la cadena logró destacarse por su sazón única y eficiencia en la atención al cliente, consolidándose como una de las pollerías más exitosas del país.
Ambas cadenas presentan similitudes notables, desde nombres y logotipos hasta menús casi idénticos, lo que ha generado debates sobre posibles inspiraciones mutuas. Mientras Norky’s apostó por una expansión internacional, abriendo franquicias en España desde 2010, Roky’s optó por un crecimiento más controlado, consolidando su presencia en Bolivia y fortaleciendo su identidad como empresa familiar.
Actualmente, Norky’s y Roky’s dominan aproximadamente el 70% del mercado peruano de pollo a la brasa. Su competencia ha elevado los estándares de calidad y servicio en la industria gastronómica nacional, beneficiando a los consumidores y consolidando al pollo a la brasa como un emblema de la gastronomía peruana.