El Gobierno aprobó una operación de endeudamiento interno hasta por S/7.580 millones con el objetivo de financiar un proyecto de inversión del Sector Defensa, que será ejecutado por el Ministerio de Defensa a través de la Fuerza Aérea del Perú (FAP), según lo establece el Decreto Supremo N.º 339-2025-EF, publicado en el diario oficial El Peruano.
La norma autoriza al Estado a obtener estos recursos mediante la emisión de bonos soberanos en moneda nacional, mecanismo que permitirá cubrir parcialmente los costos del proyecto de inversión vinculado al fortalecimiento de las capacidades de la Fuerza Aérea. El decreto se enmarca en la Ley N.º 32187, Ley de Endeudamiento del Sector Público para el Año Fiscal 2025, que fija los límites y condiciones para este tipo de operaciones.
De acuerdo con el dispositivo legal, la operación de endeudamiento se encuentra dentro del monto autorizado para el destino de sectores económicos y sociales, tras las reasignaciones realizadas por la Dirección General del Tesoro Público entre endeudamiento interno y externo. Esta adecuación permitió habilitar el financiamiento del proyecto de inversión del Sector Defensa sin exceder los topes legales vigentes.
Endeudamiento vía bonos soberanos
El financiamiento aprobado se concretará mediante la colocación de bonos soberanos, los cuales serán libremente negociables y colocados a través de subastas, en el marco del Programa de Creadores de Mercado o del mecanismo que lo sustituya. La colocación podrá realizarse en una o más emisiones, conforme avance la ejecución del proyecto de inversión.
El decreto precisa que los bonos serán emitidos en soles, registrados mediante anotación en cuenta en una institución de compensación y liquidación de valores local o en una depositaria central de valores internacional, y listados en la Bolsa de Valores de Lima. La estructuración y administración de la operación estarán a cargo del Ministerio de Economía y Finanzas, a través de la Dirección General del Tesoro Público.
En el sustento de la norma se indica que el proyecto de inversión a financiar se encuentra aprobado, activo y registrado en el Programa Multianual de Inversiones 2025-2027 del Sector Defensa. Asimismo, está alineado con los objetivos priorizados del sector y con los criterios de cierre de brechas de infraestructura o de acceso a servicios definidos para Defensa.
Ejecución, control y precisiones
La Unidad Ejecutora del proyecto es el Ministerio de Defensa, a través de la Fuerza Aérea del Perú, lo que confirma que los recursos del endeudamiento serán gestionados directamente por esta institución. El servicio de la deuda —que incluye amortización, intereses, comisiones y otros gastos— será atendido por el Ministerio de Economía y Finanzas con cargo al presupuesto destinado al pago de la deuda pública.
El decreto también señala que la operación cuenta con opiniones favorables del Tesoro Público y de la Oficina General de Asesoría Jurídica del MEF, así como con el informe previo de la Contraloría General de la República, conforme a la normativa del Sistema Nacional de Endeudamiento Público y de control gubernamental.
No obstante, el texto legal no detalla el número, tipo o modelo de aeronaves a adquirir, ni menciona cronogramas contractuales o proveedores. En ese sentido, si bien el endeudamiento está destinado a un proyecto de inversión de la FAP que comprende la adquisición de capacidades aeronáuticas, los aspectos específicos de la compra de aviones caza deberán definirse en las etapas posteriores del proyecto, conforme a los procedimientos técnicos y administrativos correspondientes.
¿Qué avión caza le daría más poder de combate a Perú?
En combate aire-aire, Saab asegura que el Gripen E destaca por misiones BVR gracias a su radar AESA y IRST pasivo, mientras que el F-16, aunque muy maniobrable, depende de pods externos para detección pasiva. Dassault Aviation subraya que el Rafale combina maniobrabilidad con fusión multisensor y sistemas de comunicación Link 16/NATO, optimizando la toma de decisiones en tiempo real.
En logística, el Gripen E sobresale por bajo costo operativo, rápida preparación y flexibilidad para operar desde carreteras o pistas cortas. El F-16 requiere infraestructura mayor, pero ofrece potencia y autonomía probadas, y el Rafale destaca por polivalencia y capacidad estratégica, aunque a un costo operativo más elevado.
Si la prioridad es capacidad estratégica y polivalencia, el Rafale francés se posiciona como la opción más completa. Para combate probado y alcance extendido, el F-16 ofrece una solución confiable y robusta. El Gripen E, según Saab y fuentes deDefense News, brinda eficiencia operativa, flexibilidad tecnológica y rapidez logística, lo que puede ser determinante para defensa rápida y superioridad aérea sostenida.