El dólar se desinfló en Colombia y cerró la jornada por debajo de los $3.780, así se movió el mercado el 6 de marzo

La divisa estadounidense registró una caída de más de $20 frente al día anterior y terminó la sesión con una tendencia descendente en el mercado cambiario

Guardar
A pesar de un ascenso
A pesar de un ascenso de 0,79% en siete días, el dólar acumula una caída del 6,57% en el último año frente al peso colombiano - crédito REUTERS

El precio del dólar en Colombia cerró la jornada del 6 de marzo de 2026 en $3.772,50, lo que representó una caída de $21,50 frente al día anterior, equivalente a una variación diaria de -0,57%. Durante la sesión cambiaria, la divisa estadounidense registró un precio máximo de $3.807,40 y un mínimo de $3.772,50, mientras que el precio promedio de negociación se ubicó en $3.795,76. La jornada inició con una apertura de $3.794,00.

En total se realizaron 2.110 transacciones en el mercado cambiario, según los datos reportados por Set-FX, plataforma que registra las operaciones de compra y venta de divisas en el país. El comportamiento del dólar durante la jornada mostró una tendencia descendente a medida que avanzó el día. Aunque en las primeras horas el precio se mantuvo cerca de los $3.800, hacia el cierre se observó una caída que llevó la cotización a su punto más bajo de la sesión.

Ahora puede seguirnos en Facebook y en nuestro WhatsApp Channel

El fortalecimiento global del dólar
El fortalecimiento global del dólar responde a la incertidumbre geopolítica, el alza del petróleo y mayores flujos hacia activos refugio ante el conflicto en Medio Oriente - crédito Dado Ruvic/REUTERS

Con relación a la rentabilidad de los últimos siete días, el dólar estadounidense registra un ascenso 0,79%; pese a ello en el último año acumula aún una bajada del 6,57%.

En cuanto a las variaciones de este día respecto de días anteriores, invirtió la cotización de la jornada anterior, en el que se saldó con un descenso del 0,81%, mostrando una falta de estabilidad en el resultado. La volatilidad de esta semana fue sutilmente inferior a la acumulada en el último año, de forma que podemos decir que está pasando por un periodo de mayor estabilidad ahora mismo.

Análisis de mercado

Las tensiones internacionales volvieron a poner al dólar estadounidense en el centro de la conversación financiera global. En medio de la incertidumbre geopolítica y del repunte de los precios del petróleo, la divisa recuperó terreno frente a la mayoría de monedas del mundo, una dinámica que también empieza a sentirse en economías emergentes como Colombia.

La fortaleza reciente del billete verde no es casual. Los inversionistas incrementaron su demanda por activos considerados seguros mientras crece la preocupación por la escalada del conflicto en Medio Oriente. Este escenario, además de impulsar el precio del crudo, despertó temores sobre un posible nuevo ciclo inflacionario a nivel global.

Ese contexto llevó los mercados a replantear sus previsiones sobre la política monetaria de Estados Unidos. Hace apenas unos meses se esperaba que la Reserva Federal iniciara el recorte de tasas a mediados de año. Sin embargo, las nuevas señales apuntan a que ese proceso podría aplazarse hasta septiembre u octubre, debido a que la economía estadounidense continúa mostrando signos de resistencia.

El índice DXY consolidó una
El índice DXY consolidó una recuperación cercana al 1,5% en la última semana por la demanda de seguridad y liquidez en mercados internacionales - crédito Dado Ruvic/REUTERS

Los indicadores de empleo y actividad económica refuerzan la percepción de que Estados Unidos mantiene un ritmo sólido de crecimiento. En momentos de volatilidad internacional, esa resiliencia termina fortaleciendo el papel del dólar como refugio financiero. Cuando aumenta el riesgo global, muchos inversionistas reducen exposición en otras monedas y migran hacia activos denominados en dólares.

Este fenómeno explica por qué el índice DXY, que mide el comportamiento del dólar frente a otras monedas fuertes, se mantiene alrededor de la zona de 99 puntos, consolidando una recuperación cercana al 1,5% en la última semana. Más que un simple movimiento técnico, se trata de una señal de que el mercado vuelve a priorizar liquidez y seguridad.

El impacto de esta tendencia ya comienza a trasladarse a América Latina. En la región, varias monedas registran presiones depreciativas frente al dólar. Durante la jornada más reciente, el peso mexicano, el real brasileño y el peso chileno iniciaron con caídas frente a la divisa estadounidense, reflejando la sensibilidad de los mercados emergentes ante cambios en el apetito global por riesgo.

En ese mismo entorno se mueve el peso colombiano, una moneda que históricamente responde con rapidez a los movimientos del dólar global. La tasa de cambio cerró recientemente alrededor de 3.775 pesos por dólar, con un incremento cercano a los 28 pesos y un volumen de negociación elevado, lo que sugiere una recomposición de posiciones hacia la divisa estadounidense.

El peso colombiano mantiene una
El peso colombiano mantiene una alta correlación con el dólar global y otras monedas regionales, viéndose afectado también por el indicador de riesgo país y el precio del petróleo - crédito Luisa González/REUTERS

Las correlaciones recientes refuerzan esta lectura. El comportamiento del peso colombiano mantiene una relación cercana con el índice del dólar y con otras monedas de la región. A 20 días, la correlación frente al DXY alcanza aproximadamente 0,82, mientras que frente al peso chileno ronda 0,83. Esto significa que los movimientos del dólar global tienden a replicarse rápidamente en el mercado cambiario local.

A esa sensibilidad se suma un factor adicional: la percepción de riesgo país. El indicador de seguros contra default (CDS) de Colombia permanece alrededor de los 235 puntos básicos, un nivel que refleja cautela entre los inversionistas internacionales y que puede amplificar los movimientos de la tasa de cambio.

El comportamiento del petróleo también juega un papel clave. El barril de Brent ha registrado aumentos superiores al 5%, impulsado por la incertidumbre geopolítica. Para Colombia, un exportador relevante de crudo, el efecto suele ser mixto: precios más altos favorecen los ingresos externos, pero al mismo tiempo pueden alimentar presiones inflacionarias globales que fortalecen al dólar.

Bajo este escenario, el mercado espera que el peso colombiano se mueva dentro de un rango relativamente estrecho en el corto plazo. Las estimaciones apuntan a una zona de negociación entre $3.750 y $3.810 por dólar, con eventuales extensiones hacia niveles cercanos a $3.730 o $3.830 dependiendo del comportamiento del dólar global y del sentimiento de riesgo en los mercados.