Ortografía y redacción: ¿Se torció el tobillo o se torció su tobillo?

La Real Academia Española tiene como principal función el velar por la lengua española ante su continua adaptación a las necesidades de los hablantes

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Conoce las recomendaciones que hace
Conoce las recomendaciones que hace la Fundéu RAE para mejorar la escritura. (Infobae/Jovani Pérez)

En un mundo regido por la inmediatez parecería que la ortografía ha dejado de tener importancia, sin embargo, el escribir textos con coherencia y sin erratas siempre traerá beneficios en todos los ámbitos.

En lo laboral, el escribir de forma correcta deja ver a los demás las habilidades y conocimientos que se poseen; además, ayuda a construir una imagen óptima a través de la cual puedes parecer más serio y confiable. El tener errores de ortografía y sintaxis pueden, por el contrario, dar un pensamiento negativo que te haría parecer descuidado o poco preparado.

Por otro lado, el tener la capacidad de hacer un texto bien redactado habla también de la personalidad, al mostrar interés por siempre construir un buen puente de comunicación con los interlocutores.

Aunque escribir bien no es una tarea sencilla, requiere de mucha práctica y de conocer las estructuras de la lengua, por lo que leer puede ser un gran apoyo para la riqueza del léxico.

En este sentido, la Real Academia Española (RAE) se ha convertido en la institución más relevante para la regularización lingüística, mediante la promulgación de normas para fomentar la unidad idiomática del mundo hispanohablante.

La Fundación del Español Urgente (Fundéu), una institución sin ánimo de lucro que tiene como objetivo el impulsar el buen uso del español en los medios de comunicación, se ha aliado con la RAE y emite a través de su página web y de manera constante diversos tips para que los ciudadanos puedan resolver sus dudas sobre cómo se escribe correctamente cierta palabra, cómo se usa una expresión o tips de temáticas varias.

Usos y ejemplos

En secuencias como se torció el tobillo, lo adecuado para designar la parte del cuerpo es usar el artículo determinado (el tobillo), no el posesivo (su tobillo).

Sin embargo, es frecuente encontrar en la prensa frases como estas: «La mujer sintió una molestia en su ojo», «El italiano sufrió una torcedura en su tobillo en medio del partido» o «Volvió a cantar después de que la operaran de sus cuerdas vocales».

En este tipo de expresiones, lo común y asentado es utilizar el artículo determinado (me duele la cabeza), no los determinantes posesivos (me duele mi cabeza). Como explica la gramática académica, en estas oraciones hay un elemento que ya identifica quién es el poseedor de la parte del cuerpo designada, por lo que el uso de los posesivos no es necesario. Así, al decir que una persona sufre una torcedura en el tobillo, se entiende que la sufre en el suyo propio y no en uno ajeno.

Por ello, en los ejemplos inadecuados habría sido mejor escribir «La mujer sintió una molestia en el ojo», «El italiano sufrió una torcedura en el tobillo en medio del partido» y «Volvió a cantar después de que la operaran de las cuerdas vocales».

Cabe añadir que, cuando no hay ningún elemento que aclare quién es el poseedor, la combinación con el posesivo es posible y a veces, de hecho, deshace ambigüedades: «Sus ojos brillaban en la oscuridad» (frente a «Le brillaban los ojos en la oscuridad»), «Su tobillo derecho se torció violentamente» («El jugador se torció el tobillo derecho violentamente»), «Me pusiste tu mano en el hombro» (evita la ambigüedad de «Me pusiste la mano en el hombro», donde la mano puede corresponder a quien hace el gesto o a la persona a la que se le coloca en el hombro), etc.

¿Qué hace la RAE?

La palabra 'repechaje' se ha
La palabra 'repechaje' se ha puesto de moda en el último tiempo (Real Academia Española)

Fundada en Madrid en 1713 por iniciativa del octavo marqués de Villena, Juan Manuel Fernández Pacheco y Zúñiga, la RAE es la institución que busca preservar el buen uso y la unidad de una lengua en permanente evolución y expansión.

Sus más recientes estatutos (actualizados en 1993), establecen que la función principal de la Real Academia es “velar por que la lengua española, en su continua adaptación a las necesidades de los hablantes, no quiebre su esencial unidad”.

Este compromiso se ha plasmado en la denominada política lingüística panhispánica, compartida con las otras 22 corporaciones que forman parte de la Asociación de Academias de la Lengua Española (ASALE), creada en México en 1951.

Actualmente, la institución está constituida por 46 académicos, entre ellos el director y los demás cargos de la Junta de Gobierno, elegidos para mandatos temporales.

Una de las críticas que se le han hecho a la RAE es su negativa a reconocer palabras o expresiones que han surgido entre las generaciones más jóvenes, sobre todo a raíz de la aparición de las redes sociales. Una de las polémicas más recientes es el reconocimiento del lenguaje inclusivo.

Sin embargo, en el 2020 optó por lanzar el Observatorio de Palabras, un repositorio digital que ofrece información sobre palabras o acepciones de palabras y expresiones que no aparecen en el Diccionario de la Lengua Española (DLE), pero que han generado dudas en cuanto a su uso, tales como neologismos, extranjerismos, tecnicismos, regionalismos, entre otros.

La información contenida en el Observatorio es provisional al no estar contemplada en las obras académicas, por lo que puede verse modificada y cambiar con el paso del tiempo, pero ello no implica que se acepte su uso.

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