Síndrome pulmonar por hantavirus: causas, síntomas, diagnóstico y tratamiento

Varias son las causas de este padecimiento, sin embargo, hay diferentes opciones para su tratamiento

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En muchas ocasiones no se
En muchas ocasiones no se sabe que se tiene un padecimiento hasta que se presentan síntomas (Infobae/Jovani Pérez)

El síndrome pulmonar por hantavirus es una enfermedad infecciosa poco frecuente que comienza con síntomas similares a los de la gripe y se convierte rápidamente en una enfermedad más grave. Puede provocar problemas cardíacos y pulmonares que ponen en riesgo la vida. A la enfermedad también se la llama síndrome cardiopulmonar por hantavirus.

Varias cepas del hantavirus pueden provocar el síndrome pulmonar por hantavirus. Las trasmiten diferentes tipos de roedores. El portador más común en Norteamérica es el ratón ciervo. Por lo general, la causa de la infección es la inhalación de los hantavirus que provienen de la orina, el excremento o la saliva de los roedores y se trasmiten por el aire.

Como las opciones de tratamiento son limitadas, la mejor protección contra el síndrome pulmonar por hantavirus es evitar el contacto con los roedores y limpiar de manera segura sus hábitats.

Síntomas

Por lo general, el tiempo desde la infección con el hantavirus hasta el inicio de la enfermedad es de aproximadamente 2 a 3 semanas. El síndrome pulmonar por hantavirus atraviesa dos etapas distintas. En la primera etapa, que puede durar varios días, los signos y síntomas más comunes son los siguientes:

Fiebre y escalofríos

Dolores musculares

Dolor de cabeza

Algunas personas también presentan lo siguiente:

Náuseas

Dolor estomacal

Vómitos

Diarrea

A medida que la enfermedad avanza, puede provocar daños en los tejidos pulmonares, acumulación de líquido en los pulmones y problemas graves en la función pulmonar y cardíaca. Entre los signos y síntomas, se incluye lo siguiente:

Tos

Dificultad para respirar

Presión arterial baja

Frecuencia cardíaca irregular

Cuándo consultar al médico

Los signos y síntomas del síndrome pulmonar por hantavirus pueden empeorar de repente y poner en riesgo la vida rápidamente. Si tienes síntomas similares a los de la gripe que empeoran progresivamente con el transcurso de los días, consulta al proveedor de atención médica. Busca atención médica inmediata si tienes problemas para respirar.

 Ante cualquier malestar lo
Ante cualquier malestar lo mejor es acudir al médico (Shutterstock)

Factores de riesgo

En Estados Unidos, el síndrome pulmonar por hantavirus es más común en las regiones rurales del oeste. Sin embargo, cualquier exposición a hábitats de roedores puede aumentar el riesgo de sufrir la enfermedad.

Los lugares más comunes de exposición a nidos, orina y excrementos de roedores son los siguientes:

edificios agrícolas

edificios de uso poco frecuente, como cobertizos de almacenamiento

casas rodantes o cabañas de temporada

campamentos o refugios para excursionistas

áticos o sótanos

obras de construcción

Las actividades que pueden aumentar el riesgo de exposición al hantavirus incluyen lo siguiente:

abrir y limpiar edificaciones que no se usaron durante mucho tiempo;

limpiar nidos o excrementos de roedores sin las debidas precauciones;

trabajar en un campo, lo que aumenta la exposición a los roedores, como los trabajos de construcción, los servicios públicos, el control de plagas y la agricultura.

Diagnóstico

Los análisis de sangre pueden revelar si el cuerpo ha generado anticuerpos contra el hantavirus. Para descartar otras enfermedades con síntomas similares, el médico puede pedir otros análisis de laboratorio.

 Cada enfermedad tiene uno
Cada enfermedad tiene uno o varios tratamientos que seguir para combatirla (Archivo)

Tratamiento

Specific treatment options for hantavirus pulmonary syndrome are limited. But the prognosis improves with early recognition, immediate hospitalization and adequate support for breathing.

Tratamiento complementario

Las personas con casos graves necesitan tratamiento inmediato en una unidad de cuidados intensivos. Es posible que se necesite intubación o ventilación mecánica para favorecer la respiración y ayudar a tratar el líquido de los pulmones. La intubación comprende la colocación de una sonda endotraqueal a través de la nariz, boca o tráquea para ayudar a mantener las vías respiratorias abiertas y en funcionamiento.

Oxigenación de la sangre

Los casos graves de enfermedad pueden requerir de un tratamiento llamado oxigenación por membrana extracorpórea para ayudar a asegurar que retengas un suministro suficiente de oxígeno. Esto comprende el bombeo constante de sangre a través de una máquina que elimina el dióxido de carbono y aporta oxígeno. Después, la sangre oxigenada vuelve al cuerpo.