Ariel Bertolotti con el final de la obra. Maradona define y Messi es el que celebra
Ariel Bertolotti con el final de la obra. Maradona define y Messi es el que celebra

Barrilete cósmico, en qué pared terminaste. Y a quién le legaste tu talento…

Cuando Diego Armando Maradona recibió el inocente pase de Héctor Enrique, una entrega a domicilio, y decidió subirse a los esquíes para un eslalon histórico; cuando la voz en off de aquella obra maestra bramaba "genio, genio, genio", mientras el capitán de la Selección se llevaba al hombro a los últimos ingleses, se deshacía del arquero Peter Shilton, y marcaba el mejor gol y el más recordado de la historia de los Mundiales, Ariel Bertolotti tenía tres años.

Cuando el Diez firmó aquel lienzo ante Inglaterra, por los cuartos de final del Mundial de México 1986 que lo consagró y le regaló la segunda y última Copa del Mundo para Argentina, Ariel sólo tomaba los lápices para garabatear y tiene un recuerdo muy remoto del hito de Maradona; el festejo en auto con el papá, por las calles de Firmat, aunque no puede precisar si esa escena ocurrió tras la victoria contra los británicos o tras la final frente a Alemania.

Diego arranca el sprint, a pura gambeta, en el estadio Azteca y en Firmat
Diego arranca el sprint, a pura gambeta, en el estadio Azteca y en Firmat

Pero aquella jugada, una medalla invisible e indeleble de los futboleros argentinos, se hacía recurrente en su mente, grabada a partir del play continuo en Youtube. Para un artista (trabaja como portero en una escuela de su ciudad, pero estudió artes plásticas en Rosario y lo siente su vocación) ese cosquilleo pedía una manifestación, como le ocurrió al botín zurdo de Maradona en el estadio Azteca.

Sigue el Diez, a pura gambeta. “Genio, genio”, se escucha en el relato mental
Sigue el Diez, a pura gambeta. “Genio, genio”, se escucha en el relato mental

Tal vez, cuando la idea del mural comenzó a acosarlo, no imaginó que, en el trayecto hacia el clímax de su obra, Maradona iría sufriendo una transformación. Y terminaría mutando en la persona que hoy heredó su talento y aura: Lionel Messi.

"Firmat es una ciudad chica y a la vez un pueblo grande (queda a 117 kilómetros de Rosario). Se me ocurrió hace dos años hacer el mural y empezamos a buscar una pared que pudiera servir para ilustrar el desarrollo de la jugada completa. Algunos nos rechazaron, pero la mejor que conseguimos fue a unos 15 cuadras de mi casa", explicó el proceso de selección; como el de Sampaoli para elegir los 23 futbolistas para Rusia, pero con mirada artística.

Los defensores ingleses le toman la chapa. Se viene el mejor gol de la historia de los Mundiales
Los defensores ingleses le toman la chapa. Se viene el mejor gol de la historia de los Mundiales

Para reproducir la secuencia mágica, Bertolotti dejó las pupilas "viendo el gol desde diferentes tomas. También repasé muchas fotos. Y recién ahí empecé con los primeros bocetos, a escala real". Sí, porque en la pared está Diego en tamaño natural, haciendo derrapar ingleses. Pero el que festeja el gol es otro.

Shilton, humillado, besa el césped. Ni el cierre puede con Maradona. De qué planeta… ¿cómo era?
Shilton, humillado, besa el césped. Ni el cierre puede con Maradona. De qué planeta… ¿cómo era?

"Es una jugada histórica del fútbol argentina y Mundial. Y me cayó la ficha de que Maradona se tenía que ir convirtiendo en Messi", describe el proceso de por qué la obra derivó en una simbiosis entre los dos máximos exponentes de una de las grandes pasiones de nuestro país.

En la intención hay una búsqueda de quebrar la tendencia a polarizar, incluso en el fútbol, de los argentinos. "Es nuestra realidad. Acá siempre es blanco o negro. En mi ciudad, Argentino de firmat o Firmat FC; yo soy hincha de Newell's y en Rosario es Newell's o Central. Y está la polémica Maradona o Messi. Bueno, en el mural se unifican las pasiones, no hay barreras entre los dos", subraya.

Pero no es Maradona el que celebra. Es Messi, que ya recogió la herencia de la genialidad
Pero no es Maradona el que celebra. Es Messi, que ya recogió la herencia de la genialidad

Y la licencia se amalgamar a los dos cracks la justifica en la firma de su obra. "Nadie es ferpecto". En consecuencia, la misteriosa pared en la que Maradona convierte el gol a los ingleses y se transforma en Messi ya es una atracción en sí.

"La gente me conoce y sabe lo que hago", dice y apunta que para culminar con su expresión artística demoró "una semana. O pintaba a la mañana temprano o cuando salía de mi trabajo en la escuela".

Bertolotti, entre dos amores: Maradona y Messi. “Y los dos pasaron por Newell’s”, dice este hincha de la “Lepra”
Bertolotti, entre dos amores: Maradona y Messi. “Y los dos pasaron por Newell’s”, dice este hincha de la “Lepra”

Ariel cuenta que anhela que su homenaje llegue a los ojos de Messi o de Maradona. "Estaría buenísimo", se ilusiona, al mismo tiempo que demanda más inspiración. Es que, quién sabe, tal vez en Rusia sea la Pulga el que remonte un barrilete cósmico para trasladar a un mural. "¡Ojalá la Selección me ofrezca otra imagen!", se entusiasma. En Firmat hasta las paredes sueñan en grande…

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