“El Padrecito” de Cantinflas: dónde está la iglesia dónde se grabó la película del Cine de Oro y cómo luce hoy

El actor mexicano Mario Moreno desató polémica por la película. Mientras él sostenía que la obra buscaba difundir valores católicos, algunos sectores consideraron que contenía burlas hacia la fe

El actor mexicano Mario Moreno generó controversia con la película, pues aunque él aseguró que promovía el catolicismo otros aseguraron que se burlaba de la fe.

Cantinflas
Así luce actualmente la iglesia donde Cantinflas grabó ‘El Padrecito’ Créditos: Especial
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El Padrecito es una película mexicana estrenada en 1964 y protagonizada por Mario Moreno, Cantinflas. La historia sigue al padre Sebastián, un sacerdote joven que llega a una comunidad pequeña con formas distintas de ejercer su ministerio.

Sus propuestas chocan con las costumbres de los habitantes y con la postura del clérigo conservador del pueblo. Los conflictos dan paso a situaciones cómicas mientras el personaje busca acercarse a la comunidad desde la tolerancia, el afecto y la solidaridad.

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Además de la trama, la cinta permanece en la memoria por sus escenarios. La producción se filmó en San Miguel de Allende, Guanajuato, donde se aprovecharon calles y construcciones de la ciudad como locaciones.

En el elenco también participan el actor español Ángel Garasa y Rosa María Vázquez. Una iglesia de San Miguel de Allende concentra varias de las escenas principales y se convierte en uno de los espacios más reconocibles de la película.

El actor mexicano Mario Moreno generó controversia con la película, pues aunque él aseguró que promovía el catolicismo otros aseguraron que se burlaba de la fe. Crédito: TikTok/@haciendaeldetalle

‘El Padrecito’: una de las cintas más recordadas, aunque polémica, de Mario Moreno Cantinflas

Su éxito en taquilla fue notable, consolidándose como una de las películas más populares y queridas de Cantinflas, tanto en México como en otros países de habla hispana. La habilidad de Cantinflas para entrelazar humor con crítica social y religiosa, haciendo uso de su característico estilo de humor blanco y su habilidad para el juego de palabras, fue clave en el éxito de la película.

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Sin embargo, El Padrecito no estuvo exento de controversias. Algunas críticas provinieron de sectores conservadores de la sociedad mexicana y de la Iglesia, quienes vieron con recelo la manera en que se abordaron temas religiosos y las críticas veladas a ciertas prácticas dentro de la Iglesia. A pesar de esto, la película también recibió elogios por su capacidad para tratar estos temas con respeto, inteligencia y humor, fomentando la reflexión entre los espectadores.

Algo por lo que incluso el papa Juan XXIII había llamó al Concilio Vaticano II dos años antes para que Cantinflas abarcara las reformas que se propugnaron en ella como el remedio para la pobreza de México.

El actor mexicano Mario Moreno generó controversia con la película, pues aunque él aseguró que promovía el catolicismo otros aseguraron que se burlaba de la fe.

Cantinflas
Así luce actualmente la iglesia donde Cantinflas grabó ‘El Padrecito’ Créditos: Especial

La recepción general de la película entre el público mexicano fue mayormente positiva, gracias a su capacidad para combinar comedia, crítica social y un mensaje optimista. Por ello, El Padrecito es recordada como una obra maestra del cine mexicano del siglo pasado, al grado de que sigue siendo proyectada en televisoras nacionales como Televisa.

La vida de Mario Moreno Cantinflas

Mario Fortino Alfonso Moreno Reyes, conocido como Cantinflas, fue un actor, comediante, productor y guionista mexicano nacido el 12 de agosto de 1911 en Ciudad de México. Construyó uno de los personajes más reconocibles del cine en español: un hombre de origen popular, vestido con pantalones caídos, sombrero y bigote, que enfrentaba a policías, funcionarios, ricos y figuras de autoridad mediante un discurso enredado, humorístico y difícil de seguir.

Su forma de hablar dio origen al verbo “cantinflear”, incorporado al uso cotidiano para describir a alguien que habla mucho sin expresar una idea concreta. Esa característica no era sólo un recurso cómico. Cantinflas usaba los juegos de palabras para exhibir los abusos de poder, la burocracia, las diferencias sociales y las contradicciones de la vida urbana en México.

Su éxito cinematográfico se consolidó durante las décadas de 1940 y 1950 con películas como Ahí está el detalleEl gendarme desconocidoNi sangre ni arenaEl bombero atómicoEl padrecito y El patrullero 777. También alcanzó proyección internacional al interpretar a Passepartout en La vuelta al mundo en 80 días, producción de 1956 por la que recibió un Globo de Oro.

Ángel Garasa (izquierda) y Mario Moreno "Cantinflas" (derecha) en 'El padrecito' (Posa Films).
Ángel Garasa (izquierda) y Mario Moreno "Cantinflas" (derecha) en 'El padrecito' (Posa Films).

Cantinflas murió el 20 de abril de 1993, a los 81 años, en Ciudad de México. La causa de muerte fue cáncer de pulmón. Diversas reseñas biográficas señalan que fue fumador durante gran parte de su vida y que enfrentó la enfermedad antes de su fallecimiento.

Se le considera un ícono de la Época de Oro del cine mexicano porque llevó a la pantalla un personaje cercano a amplios sectores de la población. Su humor no dependía únicamente de caídas, gestos o malentendidos: también retrataba la desigualdad entre quienes tenían poder y quienes debían sortear las reglas para sobrevivir.

Mario Moreno logró que Cantinflas trascendiera las fronteras mexicanas. Su figura permanece en la cultura popular de América Latina, España y comunidades hispanohablantes de Estados Unidos. A más de tres décadas de su muerte, sus películas continúan siendo referencias del cine mexicano y su personaje conserva vigencia por la crítica social que escondía detrás de la comedia.

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