Revisiones periódicas a bebés prematuros en el Hospital Infantil “Federico Gómez” ayudan a prevenir la ceguera

La Secretaría de Salud informó que en el Hospital Infantil de México “Federico Gómez” se realizan valoraciones semanales a recién nacidos en riesgo

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La detección temprana de la retinopatía del prematuro en México evita la ceguera en recién nacidos prematuros mediante revisiones oftalmológicas semanales en el Hospital Infantil de México “Federico Gómez” (HIMFG), informó la Secretaría de Salud este 3 de abril de 2026.

La jefa del Servicio de Oftalmología, Zaira del Carmen Bernal Díaz, precisó que la enfermedad —ocasionada por un desarrollo anómalo de los vasos sanguíneos en la retina— puede producir daño visual irreversible.

De acuerdo con datos del HIMFG, la retinopatía afecta a tres de cada diez bebés prematuros, pero solo una fracción de los casos necesita intervención.

El hospital aplica un programa institucional que involucra la colaboración entre oftalmólogos y personal de neonatología, así como acciones extramuros y proyectos de telemedicina para extender la detección en otras regiones, descentralizando el apoyo, ayudando a más bebés dentro del territorio mexicano.

Bebés prematuros deben recibir atención constante

La especialista advirtió que es fundamental llevar a los menores a consulta en el primer mes de vida. En situaciones graves, el tratamiento debe comenzar en menos de 72 horas.

Entre las alternativas para esta problemática, común entre los pacientes prematuros, el hospital utiliza fotocoagulación con láser, medicamentos para frenar la proliferación vascular y cirugías especializadas.

La Secretaría de Salud subrayó que la atención oportuna es determinante para evitar complicaciones visuales en bebés prematuros.

El hospital ofrece atención integral, consolidándose de esta manera como referente nacional en la prevención y tratamiento de la ceguera infantil.

Control prenatal reduce los riesgos de partos prematuros

La prevención de complicaciones, tanto para la madre como para el recién nacido, empieza con el acceso a un control prenatal adecuado.

De acuerdo con las recomendaciones del Instituto Nacional de Perinatología INPer, se recomienda que toda mujer embarazada acuda al menos a cinco consultas de seguimiento con el gineco-obstetra durante la gestación. Estas visitas médicas permiten monitorizar el desarrollo del embarazo, evaluar la salud del bebé y detectar de manera oportuna cualquier posible factor de riesgo que podría derivar en un parto prematuro.

Un control prenatal bien estructurado también propicia la detección temprana de patologías maternas como la diabetes gestacional o alteraciones tiroideas, además de enfermedades inmunológicas u otras afecciones que comprometen el curso del embarazo.

Este enfoque preventivo contribuye a reducir la incidencia de nacimientos prematuros y aumenta significativamente las oportunidades de supervivencia y bienestar para los bebés y sus madres, según el INPer.

Cada año, cerca de 200 mil bebés nacen de forma prematura en México, una situación que implica no solo riesgos inmediatos para el recién nacido, sino también la necesidad de atención médica especializada para reducir la mortalidad asociada.

Estos nacimientos prematuros ocurren con mayor frecuencia en mujeres embarazadas menores de 18 años y en mayores de 35 años, lo que revela una correlación significativa entre la edad materna y la probabilidad de parto antes de término, según información del Instituto Nacional de Perinatología (INPer).