El magnesio es un mineral esencial involucrado en numerosos procesos biológicos del organismo por lo cual se le atribuyen diversos beneficios para la salud, entre los que destacan ayudar a conciliar el sueño y reducir la ansiedad.
Sin embargo, durante los últimos años, su papel en la regulación de la presión arterial ha despertado el interés de la comunidad médica.
En este sentido, diversos estudios han explorado si la ingesta de magnesio, tanto a través de la dieta como de suplementos, puede influir en el control de la hipertensión, una de las principales causas de enfermedad cardiovascular en el mundo.
La evidencia científica disponible señala una posible relación entre los niveles de magnesio y la presión arterial, sobre lo cual te contamos a continuación.
¿Los suplementos de magnesio ayudan a reducir la presión arterial?
La evidencia disponible indica que los suplementos de magnesio pueden reducir de manera modesta la presión arterial, especialmente en personas con hipertensión o niveles bajos de magnesio.
Por ejemplo, un artículo de la revista de la Escuela de Medicina de Harvard, señala que los meta-análisis de ensayos clínicos controlados han mostrado disminuciones promedio de entre 2 y 4 mm Hg tanto en la presión sistólica como en la diastólica, aunque los resultados varían según el estudio y la población analizada.
El efecto parece ser mayor en personas con deficiencia de magnesio, resistencia a la insulina, prediabetes, diabetes tipo 2 o enfermedades crónicas no transmisibles.
Y si bien en individuos sanos, la reducción es más limitada, se estima que la combinación de suplementos de magnesio con dietas ricas en potasio y bajas en sodio suele potenciar el efecto antihipertensivo.
La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) permite incluir en suplementos alimenticios la afirmación de que el magnesio puede reducir el riesgo de hipertensión, aunque exige aclarar que la evidencia aún es limitada.
La mayoría de los expertos y sociedades científicas recomiendan priorizar la obtención de magnesio a través de la dieta —por ejemplo, consumiendo frutos secos, legumbres, vegetales de hoja verde y granos enteros— antes que mediante suplementos, salvo indicación médica específica.
En resumen:
- Los suplementos de magnesio pueden ayudar a reducir modestamente la presión arterial, especialmente en personas con deficiencia de este mineral o hipertensión.
- El impacto suele ser pequeño y la evidencia es variable.
- Una dieta rica en magnesio es preferible a la suplementación aislada.
Consulta siempre con un profesional de la salud antes de iniciar cualquier suplementación, sobre todo si ya estás bajo tratamiento para la hipertensión o tienes otras condiciones médicas.