SENER y CFE alistan plan para enfrentar incremento en luz y gasolinas por conflicto en Medio Oriente

La mandataria aseguró que las dependencias correspondientes están trabajando para aminorar el impacto a la economía de las familias mexicanas

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Este miércoles en conferencia matutina, la presidenta Claudia Sheinbaum reiteró que su gobierno está preparando un plan para evitar el aumento en el precio de las gasolinas ante la crisis en Medio Oriente actualmente.

“Estamos trabajando con Secretaría de Energía, particularmente con Comisión Federal de Electricidad, para que no represente un incremento a los mexicanos. En el caso del petróleo, como ustedes saben, la gran mayoría de los derivados del petróleo que se consumen se producen en México; todavía se importa una parte de gasolinas y turbosinas, pero la mayoría se produce en México”, aseguró la mandataria.

En caso de que los precios suban más de lo previsto, Sheinbaum dijo que también se tiene un plan de acción:

“Hay un esquema de Hacienda en caso de que suba más de cierto nivel, para que entre un subsidio al IEPS de tal manera que no impacte a las familias mexicanas. Es una disminución de impuestos que compensa el incremento en las gasolinas”, concluyó.

Previo a este anuncio, en la Mañanera del martes 3 de marzo, Sheinbaum ya había adelantado que ante el alza del petróleo derivado del conflicto en Medio Oriente, se reactivaría el estímulo fiscal al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) para no afectar a la población.

En este sentido, la mandataria recordó la resolución que implementó el expresidente Andrés Manuel López Obrador ante una situación similar hace hace cuatro años: “Hay un esquema que hizo el presidente en 2022 con la guerra en Ucrania, cuando subieron los precios. Se compensó con el IEPS para que no subiera la gasolina, y ese quedó establecido”.

El plan de la presidenta para mitigar el aumento de precios en el combustible a raiz del conflicto en Medio Oriente. (Presidencia)

¿Por qué conflicto en Medio Oriente afecta precios?

El ataque conjunto de Israel y EEUU hacia Irán ocasionó el cierre del estrecho de Ormuz, el cual es una de las rutas comerciales más importantes del mundo al conectar a los productores de petróleo de Medio Oriente con regiones de Asia-Pacífico, Europa y América del Norte.

De hecho, un estudio reciente de la empresa de inteligencia en mercados energéticos Kpler arrojó que el tráfico de petroleros se desplomó un 90% desde el estallido del conflicto, aunque todavía se reportan trayectos efectuados con discreción y sin registros electrónicos.

Los funcionarios militares iraníes han dicho que han cortado completamente el tráfico a través de la vía fluvial por donde transita una quinta parte del suministro de petróleo crudo del mundo.

Ante este panorama, los precios del petróleo crudo y del gas natural se han disparado, provocando un impacto inmediato en los mercados energéticos globales.

La interrupción se traduce en una presión directa sobre los principales países asiáticos importadores de energía y en una escalada de precios que ya sitúa al petróleo Brent casi un 10% por encima de su valor previo al inicio del conflicto, alcanzando los USD 80 por barril y proyectando posibles alzas por encima de USD 100 si la situación persiste.

Además, se estima que 20% de las exportaciones globales de GNL, principalmente de Qatar y transportadas por el estrecho, están en riesgo tras la ofensiva iraní reportada por medios de ese país.

En el sur de Asia, la situación es crítica para países cuya provisión de energía depende casi en exclusividad de Qatar y los Emiratos Árabes Unidos.

“Qatar y los Emiratos representan el 99% de las importaciones de GNL de Pakistán, el 72% de las de Bangladesh y el 53% de las de India”, reportó Kpler.

Analistas citados por Nomura advierten que Asia, Tailandia, India, Corea y Filipinas son los más vulnerables a un aumento del precio del petróleo, debido a su alta dependencia de importaciones, mientras que Malasia se beneficiaría relativamente porque es exportador de energía.