“No queremos más Garcías Lunas”: Sheinbaum afirma cero impunidad para funcionarios coludidos con el crimen organizado

La presidenta aseguró que la medida será para todos los funcionarios ligados a delincuentes de cuello blanco o de crimen organizado

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Sheinbaum afirmó que no habrá
Sheinbaum afirmó que no habrá impunidad para casos de corrupción y funcionarios ligados al crimen organizado. | Presidencia

La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que en su gobierno habrá cero impunidad para todos los funcionarios federales que estén coludidos con el crimen organizado, para evitar que haya “más Garcías Lunas”, en alusión al exsecretario de Seguridad Ciudadana que fue sentenciado a 38 años de prisión en Estados Unidos por diversos delitos.

En su conferencia ‘La Mañanera del Pueblo’, la mandataria aseveró que la medida aplica para los funcionarios que tengan vínculos con delincuentes tanto de cuello de blanco como de crimen organizado.

Sin embargo, precisó que para ello se debe denunciar e investigar el delito y en su caso, detener al funcionario en cuestión y que haya un juicio justo.

“Cero impunidad a la corrupción y cualquier colusión entre grupos delictivos y fuerzas de seguridad, no queremos más ‘Garcías Lunas’, eso no.

“¿Qué tiene que haber? La denuncia, la investigación y la detención en caso de que estén involucrados y su juicio justo evidentemente, pero cero tolerancia a un vínculo entre cualquier funcionario público y la delincuencia, cualquiera que esta sea, de cuello blanco o del crimen organizado“, dijo en su conferencia matutina desde Puebla de Zaragoza.

¿Quién es Genaro García Luna?

Genaro García Luna fue secretario de Seguridad Pública de México durante el gobierno de Felipe Calderón, es decir, del 2006 al 2012.

De acuerdo con autoridades de Estados Unidos, en octubre del 2024, García Luna fue sentenciado a 38 años y cuatro meses de prisión y recibió una multa de 2 millones de dólares en Estados Unidos.

El tribunal lo encontró culpable de recibir millones de dólares en sobornos del Cártel de Sinaloa mientras ocupaba cargos de alto nivel en instituciones policiales mexicanas entre 2001 y 2012.

A cambio de los pagos, facilitó el traslado de más de un millón de kilogramos de cocaína a Estados Unidos, proporcionó información confidencial a los criminales y permitió acciones contra cárteles rivales.

García Luna también fue acusado de mentir en su solicitud de ciudadanía estadounidense y de que, durante el proceso judicial, intentó sobornar a reclusos para influir en los testimonios.