
La maltodextrina es un ingrediente común en muchos productos alimenticios procesados y suplementos, y aunque es segura en pequeñas cantidades, su consumo excesivo puede tener efectos negativos en la salud.
La maltodextrina es un polisacárido, un tipo de carbohidrato compuesto por múltiples moléculas de glucosa, que se obtiene a partir del almidón de diversos cultivos, como el maíz, el arroz, la papa o el trigo.
Este compuesto se encuentra comúnmente en alimentos procesados y suplementos alimenticios debido a su versatilidad en la industria alimentaria. Se utiliza principalmente como espesante, conservante o edulcorante.
La maltodextrina es un polvo blanco, que generalmente no tiene sabor, aunque puede tener un toque levemente dulce. Es altamente soluble en agua, lo que la hace ideal para ser añadida en productos líquidos y polvos, como bebidas energéticas, sopas instantáneas y snacks. Dado que es fácil de digerir, se absorbe rápidamente por el cuerpo, lo que proporciona una rápida fuente de energía.
En la industria de alimentos, este carbohidrato se utiliza para mejorar la textura, prolongar la vida útil y estabilizar productos. Es común en alimentos procesados como galletas, productos de panadería, aderezos para ensaladas y embutidos. También se encuentra en suplementos deportivos.
Impacto en la salud

Aunque la maltodextrina es considerada generalmente segura por la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA), su consumo puede tener efectos en la salud que dependen de la cantidad y la frecuencia de su ingesta.
- Índice Glucémico Alto: Uno de los principales aspectos de la maltodextrina es su índice glucémico elevado. Esto significa que provoca un aumento rápido en los niveles de glucosa en la sangre, similar al azúcar. Para las personas con diabetes o aquellas que buscan controlar su nivel de azúcar en sangre, el consumo de maltodextrina puede ser perjudicial, ya que puede desestabilizar los niveles de insulina.
- Aumento de Peso y Obesidad: Como un carbohidrato procesado y refinado, la maltodextrina aporta calorías sin ofrecer valor nutricional significativo. El consumo excesivo y frecuente de productos que contienen maltodextrina puede contribuir al aumento de peso y a la obesidad, especialmente si se consume en combinación con una dieta alta en azúcares y grasas.
- Impacto en el microbioma intestinal: Algunos estudios han sugerido que podría afectar negativamente el microbioma intestinal, ya que podría favorecer el crecimiento de bacterias patógenas en el intestino. Esto podría, a largo plazo, afectar el sistema inmunológico y aumentar el riesgo de infecciones gastrointestinales.
- Reacciones alérgicas: Aunque es poco común, algunas personas pueden experimentar reacciones alérgicas a la maltodextrina, especialmente si es derivada del trigo. Las personas con sensibilidad al gluten deben tener precaución.
Para quienes buscan mantener una dieta equilibrada y controlar sus niveles de azúcar en sangre, es importante leer las etiquetas y moderar la ingesta de alimentos que contengan maltodextrina, así como tener una rutina de ejercicio para mantenerte en forma.
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