PRIMERAS IMPRESIONES | Dead as Disco - Con el ritmo en la sangre y la furia en el corazón

Brain Jar Games nos invita a dominar la pista de baile a base de puñetazos en una propuesta rítmica con mucha personalidad y estilo

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Dead as Disco, de Brain Jar Games.
Dead as Disco, de Brain Jar Games.

Por norma general, los videojuegos suelen entrar por los ojos, pero existen propuestas que logran colarse en nuestro sistema nervioso a través del pulso, manteniendo una sincronía con los latidos de nuestro propio corazón. Esa es exactamente la primera sensación física que experimenté con Dead as Disco. Ya desde el primer beat, el juego invita a seguir con la cabeza y los pies una marcada melodía estilo disco, dejando en claro las intenciones que trae esta propuesta de identidad salvaje, ruidosa y completamente arrolladora. Es uno de esos títulos que no pide permiso ni se disculpa por sus excesos. Simplemente nos invita a meternos en una pista de baile donde lo único que vale, además de movimientos pélvicos que harían morir de envidia al mismísimo John Travolta, son los reflejos y la capacidad de mimetizarse con el ritmo.

El título, desarrollado por Brain Jar Games nos pone en la piel de Charlie Disco un músico que regresa de la muerte para descubrir que todos sus compañeros de banda se ‘vendieron’ y ahora hacen música con fines comerciales. Nuestro objetivo es enfrentarlos, hacerles ver que están equivocados y traerlos de regreso a la senda correcta a base de golpes. Sobre el papel, la premisa es sumamente ridícula, pero funciona a la perfección. Sin embargo, lo que me sorprendió gratamente es que el guión va un poco más allá de presentarse como una película de clase B con chistes fáciles sobre música. Detrás de las luces estroboscópicas y el delirio visual de su puesta en escena, late un trasfondo sorprendentemente maduro sobre la traición artística, el peso del ego y los lazos rotos de una banda de rock que alguna vez lo fue todo para sus integrantes.

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Dead as Disco, de Brain Jar Games.
Dead as Disco, de Brain Jar Games.

Si bien el juego está en acceso anticipado, llama la atención el increíble pulido en sus mecánicas. El sistema de combate es sumamente satisfactorio y se siente como una mezcla entre Sifu y Hi-Fi Rush. Estoy hablando de un juego donde no todo pasa por aporrear botones sin ton ni son, sino que la música subyacente exige que lo hagamos a través de la métrica y los beats de la música de fondo. Lo mejor llega cuando finalmente se asimila este concepto y en lugar de pelear contra el metrónomo, la jugabilidad se transforma en una especie de coreografía interactiva. Pegar, esquivar, contraatacar y lanzar poderes especiales se traduce en pasos de baile que nuestro protagonista lleva a cabo con una gracia hipnótica.

Dead as Disco presenta una estructura estilo boss rush, donde cada escenario es un combate prolongado contra uno de los miembros de la banda. Sin embargo, cada enfrentamiento consta de varias fases donde los jefes cambian sus patrones de ataque, volviéndose cada vez más complejos. Un aspecto encantador, es que a lo largo de estos combates se desarrolla la narrativa, algo fundamental para entender las motivaciones que llevaron a cada músico a vender sus ideales al mejor postor. Además, las transiciones entre fases vienen acompañadas por escenas animadas con una calidad maravillosa que bailan en algún punto intermedio entre One More Time de Daft Punk y Do The Evolution de Pearl Jam.

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Dead as Disco, de Brain Jar Games.
Dead as Disco, de Brain Jar Games.

Estas batallas contra los ‘Idols’ no son simples duelos de desgaste, sino auténticos videoclips interactivos donde las reglas del escenario mutan dinámicamente a mitad de la canción, dividiéndose por estrofas y estribillos. Los entornos se deforman y presentan diferentes dinámicas. A veces tenemos que esquivar vehículos que cruzan por una carretera, mientras que en otras instancias la perspectiva cambia del 3D al 2D, convirtiéndo literalmente al juego en un beat ‘em up clásico. Eso sí, cabe señalar que en ciertas fases los jefes se sienten como “esponjas de daño”, alargando los encuentros más de lo estrictamente necesario. No obstante, la espectacularidad visual de los cambios de plano compensa con creces cualquier carencia.

Dejando a un lado todo el estímulo audiovisual, la verdadera maestría del título se encuentra en el apartado jugable. El juego demanda de concentración y de enfocarse en seguir el beat, si es que queremos encajar cada golpe en el momento justo para asegurarnos de causar el mayor daño posible. Hay una herencia directa de la contundencia de Sifu en la forma en que cada puñetazo resuena en los cuerpos de los enemigos. Si bien estos no presentan un nivel de desafío abrumador, tampoco es que sean sacos de boxeo estáticos esperando por su destrucción. Algunos tienen escudos, otros atacan con garrotes, e incluso están aquellos que se mantienen disparando a la distancia. Lidiar con cada uno de ellos requiere de diferentes estrategias y de un timing coreográfico.

Dead as Disco, de Brain Jar Games.
Dead as Disco, de Brain Jar Games.

Salvando las grandísimas distancias, el combate en general me remitió a Sekiro: Shadows Die Twice, juego donde el sistema de parrys se beneficia muchísimo del ritmo. La diferencia es que aquí, en lugar de bloquear ataques de enemigos despiadados que pueden destruirnos en dos golpes, debemos seguir las pulsaciones de la banda sonora llevando a cabo movimientos que el cerebro acaba automatizando de forma casi inconsciente, guiado solo por el oído. Al terminar cada enfrentamiento obtenemos ‘fans’ que vendrían a representar los puntos de experiencia con que podemos adquirir nuevas habilidades o comprar nuevos objetos para el ‘Encore’, un bar que oficia de HUB y también como el purgatorio al que los dioses del rock regresan para reflexionar acerca del pasado.

Si bien cada escenario puede repetirse las veces que queramos, ya sea para encontrar coleccionables o para poner a prueba nuestra habilidad en diferentes modos de dificultad, Dead as Disco también cuenta con otros dos modos de juego. Por un lado, el modo desafío donde debemos llevar a cabo tareas específicas que si logramos cumplir nos brindan acceso a nuevos objetos decorativos. Por el otro -y la que personalmente más me gusta- el modo libre que ofrece la opción de importar nuestros propios archivos de música. Reventar enemigos al son de Beat It o de Take on Me, es absolutamente fantástico.

Dead as Disco, de Brain Jar Games.
Dead as Disco, de Brain Jar Games.

Por supuesto, resulta completamente evidente y lógico que, al encontrarse en Acceso Anticipado, el título deje en evidencia algunas costuras. Lo que más se hace evidente, tras unas cuantas sesiones de juego, es que esa euforia inicial empieza a dejar paso a la realidad de que la variedad de situaciones, los escenarios disponibles y la cantidad de contenido resulta acotada. Tan sólo un par de horas alcanzan para ver prácticamente todo lo que Dead as Disco tiene para ofrecer. Aún así, considero que es un ‘caramelo’ sumamente adictivo, pulido en sus mecánicas básicas y carente de fallos técnicos, pero que se saborea mejor en dosis cortas y espaciadas para no agotar prematuramente lo que tiene para dar ahora mismo.

Precisamente por su propia naturaleza incompleta, lo que no puedo dejar de pensar luego de este primer contacto, es todo lo que está por venir. Este es solo el primer acorde y la declaración de intenciones de Dead as Disco es bien clara. Brain Jar Games está construyendo su obra sobre unos cimientos mecánicos, artísticos y conceptuales sumamente robustos que hacen que la experiencia se sienta adictiva y satisfactoria tal y como está. Con el camino completamente libre para implementar nuevos géneros musicales que cambien las físicas e incluir nuevos jefes finales, el futuro de este título se percibe sumamente prometedor.

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