Konami apuesta por la fórmula metroidvania y confirma que Castlevania: Belmont’s Curse no será roguelite

Konami revela detalles sobre el esperado regreso de Castlevania y su apuesta por la exploración clásica

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Castlevania: Belmont’s Curse, de Evil
Castlevania: Belmont’s Curse, de Evil Empire.

La comunidad de videojuegos recibió con interés el anuncio de Castlevania: Belmont’s Curse, desarrollado por Konami junto con los estudios Evil Empire y Motion Twin, responsables de títulos reconocidos del género roguelite como Dead Cells y The Rogue Prince of Persia. Sin embargo, después de semanas de especulación sobre su estructura, Konami confirmó oficialmente que este nuevo Castlevania no pertenecerá al género roguelite, sino que mantendrá la fórmula metroidvania que consolidó la popularidad de la serie, apostando por mapas extensos y cuidadosamente diseñados.

Regreso al metroidvania tradicional

Konami, a través de su responsable de comunicación en América, Tommy Williams, aclaró el principal misterio en torno a Castlevania: Belmont’s Curse: “Es un juego de acción y exploración en 2D donde los jugadores pueden explorar libremente mapas amplios y cuidadosamente diseñados”. Williams añadió de manera contundente: “No es un juego roguelike ni roguelite”. Esta aclaración es especialmente significativa porque los estudios implicados, Evil Empire y Motion Twin, tienen una reputación consolidada en el género de acción y plataformas generadas proceduralmente, lo que llevó a muchos seguidores a asumir que la saga seguiría esa dirección.

La opción de regresar al metroidvania clásico responde a la demanda persistente de los fanáticos por volver a las raíces de la franquicia. La misma Konami reconoció que los seguidores llevan años esperando una verdadera experiencia Castlevania en 2D basada en la exploración y la progresión, características propias del género.

Un París gótico y desolado como escenario

La ambientación elegida para Castlevania: Belmont’s Curse sitúa a los jugadores en un París medieval en el año 1499. En esta representación oscura de la capital francesa, las calles están reducidas a ruinas y el caos domina, mientras criaturas monstruosas surgen de las sombras. Los hechos transcurren dos décadas después del clásico Castlevania III: Dracula’s Curse, y el protagonista es un joven miembro de la familia Belmont, descendiente directo de Trevor Belmont, aunque su nombre todavía no se ha revelado.

El objetivo de la historia es detener que la ciudad sea consumida por la oscuridad y prevenir el surgimiento de una nueva amenaza sobrenatural. Este contexto servirá como trasfondo para explorar un castillo imponente y calles devastadas llenas de misterios y peligros, recreando la atmósfera sombría que ha caracterizado la saga durante años. Elementos como la variedad de biomas, escenarios llenos de trampas y secretos, y el regreso de enemigos y personajes clásicos, prometen reconocimiento inmediato para los veteranos y una experiencia inmersiva para quienes se acerquen por primera vez.

Jugabilidad centrada en el látigo y la movilidad acrobática

Uno de los aspectos más comentados por la comunidad es el regreso del emblemático látigo Vampire Killer, símbolo de las primeras entregas. En esta ocasión, el arma tendrá una doble función: además de combatir a los enemigos, permitirá realizar movimientos acrobáticos que facilitarán la exploración y el desplazamiento por escenarios complejos.

La movilidad será clave en el avance del juego, aprovechando mejoras en la fluidez de los saltos y las acciones. El protagonista no solo contará con el látigo; los jugadores podrán elegir entre un amplio repertorio de armas secundarias y habilidades para adaptar su estrategia tanto en los combates como en la exploración de secretos. Las menciones a “mapas elaboradamente diseñados” por parte del equipo de desarrollo sugieren que la atención al detalle y la recompensa por la exploración serán elementos destacados de este título.

El estilo visual del nuevo juego combinará la estética gótica tradicional de Castlevania con una reinterpretación visual que buscará atraer tanto a los nostálgicos como a una audiencia más joven.

Repercusión para la franquicia y sus seguidores

La confirmación de este enfoque clásico ha sido bienvenida por quienes temían un cambio drástico hacia el género roguelite, algo que podría haber alterado la identidad central de Castlevania. Al conservar la estructura metroidvania, la franquicia satisface una petición de sus seguidores más antiguos, mientras se beneficia de la experiencia técnica de uno de los equipos más destacados del sector independiente.

Konami ha relacionado además este lanzamiento con un plan de celebraciones por el 40 aniversario de la saga Castlevania. La empresa considera que este es solo el primer paso en un proceso de revitalización que podría incluir nuevos proyectos y anuncios en el futuro cercano. Por eso, los aficionados siguen atentos a las novedades relacionadas con la franquicia y la posibilidad de otras reediciones o títulos inéditos.

Entre las reacciones, algunos jugadores han señalado que la falta de claridad inicial de Konami sobre la naturaleza del producto generó confusión y falsas expectativas, especialmente considerando el historial de los estudios colaboradores. Sin embargo, con la confirmación de la estructura metroidvania y el regreso de elementos clave, Castlevania: Belmont’s Curse se perfila como una de las propuestas más relevantes para la comunidad de jugadores de cara a 2026.