
La empresa Build A Rocket Boy, dirigida por su CEO Mark Gerhard, anunció una nueva ronda de despidos en respuesta directa al fracaso comercial y crítico de su videojuego MindsEye. La compañía afirma que factores externos, como el espionaje corporativo y el sabotaje criminal, influyeron en la situación, asegurando contar con pruebas mientras avanza una investigación que podría derivar en acciones legales. Sin embargo, estas acusaciones han sido recibidas con escepticismo y malestar tanto por la comunidad de desarrolladores como por los empleados afectados, quienes señalan problemas de gestión interna y la baja calidad del producto como causas principales.
Despidos generalizados tras el fracaso de MindsEye
El lanzamiento de MindsEye resultó problemático desde el inicio. Desde su salida el 10 de junio, el juego presentó numerosos errores técnicos y bugs que frustraron a los jugadores y se difundieron ampliamente en redes sociales. La situación escaló a tal grado que Sony, de manera excepcional, reembolsó el importe a numerosos usuarios de PlayStation 5, una medida que en el pasado solo se había visto con títulos como Cyberpunk 2077 en su lanzamiento. Con una puntuación de 38 sobre 100 en Metacritic para PC y apenas 28 en la versión de PS5, MindsEye se convirtió en el juego peor valorado de 2025.
Frente a la mala recepción, Build A Rocket Boy primero anunció un número importante de despidos, y ahora comunicó una nueva reducción de personal. Los directivos, encabezados por Mark Gerhard, lamentaron la decisión y señalaron como responsables a supuestas actividades criminales externas. Gerhard indicó que el equipo lleva meses trabajando con asesores legales y expertos para investigar diversos incidentes vinculados al lanzamiento de su primer juego. Según el CEO, hay pruebas de espionaje y sabotaje organizados en el entorno digital y comunicacional del estudio, aunque los detalles no se han hecho públicos debido a la posibilidad de un proceso legal.
Críticas a la versión oficial y llamados a la autocrítica
La respuesta de la comunidad de desarrolladores y del sector ha sido mayoritariamente negativa frente al comunicado de Build A Rocket Boy. Muchos empleados actuales y anteriores han criticado públicamente a la empresa por atribuir los despidos y el fracaso de MindsEye a factores externos y teorías conspirativas, en lugar de reconocer los errores de gestión interna y las dificultades en el lanzamiento del producto.
Un artista ambiental describió el comunicado como “increíblemente irrespetuoso” por vincular despidos con teorías no fundamentadas, argumentando que los empleados deberían recibir un trato diferente al ser despedidos. Otro profesional con experiencia en liderazgo destacó que la compañía ignora el impacto humano de estas decisiones y desacredita las contribuciones de quienes trabajaron en el juego. Las críticas más severas señalan una deficiente gestión de expectativas y recursos, así como la falta de transparencia durante el desarrollo y la publicación, aspectos que consideran causas más relevantes para la caída de MindsEye.
A pesar de ello, algunos ex empleados han reconocido parcialmente la versión del CEO al señalar que durante su tiempo en Build A Rocket Boy sufrieron ataques coordinados en redes sociales y plataformas como Discord, e incluso episodios graves de acoso personal, como el swatting. Estos hechos evidencian un ambiente hostil, aunque su influencia en el resultado comercial del juego parece menor frente a la cantidad de fallos técnicos y críticas de calidad.

Consecuencias para los empleados y repercusiones en la industria
Detrás de las declaraciones públicas y las tensiones, el impacto real recae sobre los cientos de desarrolladores despedidos de Build A Rocket Boy y sus familias. La reducción de personal implica no solo la pérdida de trabajo, sino también afecta la moral y estabilidad de quienes permanecen en la empresa. Gerhard aseguró mediante un comunicado que los afectados recibirán apoyo en su búsqueda laboral a través de redes profesionales y contactos en la industria, aunque algunos empleados dudan de la eficacia de estas medidas, considerando el contexto de despidos generalizados en la industria de los videojuegos.
El caso de MindsEye y los recientes despidos en Build A Rocket Boy reflejan los desafíos actuales del sector, caracterizado por una fuerte competencia y altas expectativas hacia los nuevos lanzamientos. Además, pone de relieve las tensiones internas de los estudios, donde la presión por resultados y la falta de autocrítica pueden llevar a explicaciones poco convincentes para el público. Al centrarse en posibles actos de sabotaje y teorías de conspiración en vez de mejorar procesos y calidad del producto, las empresas corren el riesgo de perder la confianza de empleados y jugadores.
Por otro lado, la caída de MindsEye coincide con un contexto en el que otros proyectos del estudio, como Everywhere, se encuentran en pausa o no han logrado avanzar. Esto genera dudas sobre la viabilidad y capacidad de recuperación futura de Build A Rocket Boy. La evolución del caso está siendo observada tanto por los afectados como por otros estudios, inversores y jugadores, quienes buscan aprender de la gestión de crisis y reputación en una industria cada vez más exigente.
Más Noticias
Konami apuesta por la fórmula metroidvania y confirma que Castlevania: Belmont’s Curse no será roguelite
Konami revela detalles sobre el esperado regreso de Castlevania y su apuesta por la exploración clásica

The Bear terminará en 2026: Jeremy Allen White confirma rodaje de última temporada junto a Abby Elliott
The Bear, serie ganadora de premios Emmy y favorita de críticos, anuncia su final programado en FX para 2026

Hotel Barcelona de Swery65 y Suda51 renace bajo la actualización ‘Under New Management’
La actualización gratuita y de gran calibre busca dejar atrás las críticas iniciales y captar nuevos jugadores

Tripwire Interactive despide 23 trabajadores tras el mal recibimiento de Killing Floor 3
La empresa asegura que mantendrá su compromiso con la calidad a pesar de esta reducción de plantilla

Ubisoft Revela la hoja de ruta de Assassin’s Creed: Hexe, Invictus, Jade, actualizaciones y más proyectos
Ubisoft define el rumbo de Assassin’s Creed con remakes, nuevas sagas y expansión multimedia


