Cuadernos: Cristina Kirchner quiere los teléfonos de José López y las llamadas de Bonadio y Stornelli

La defensa de la Vicepresidenta hizo su planteo de pruebas de cara a un futuro juicio oral. No pidió ningún testigo. Insistió en cuestionar la causa y en dudar de la veracidad de las anotaciones. El escrito será evaluado por el Tribunal Oral Federal 7

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Cristina Kirchner (archivo Luciano González)
Cristina Kirchner (archivo Luciano González)

Con sus críticas abiertas a la causa de los cuadernos en la que fue procesada como jefa de una asociación ilícita que recaudaba coimas entre empresarios desde el Ministerio de Planificación, Cristina Kirchner jugó su estrategia sobre cómo quiere que avance ese caso cuando llegue a juicio oral. Perdida la batalla en Casación para invalidar las declaraciones de los arrepentidos (hoy apelada en la Corte Suprema) y con el tribunal pidiendo a las partes que ofrezcan pruebas, la ex presidenta resolvió que a ella, en particular, no le interesa ningún testigo. Lo que quiere es incorporar los teléfonos del ex secretario y arrepentido José López, pieza clave en su reciente condena en la causa por la obra pública. Y también le pidió al tribunal que investigue las comunicaciones del fallecido juez Claudio Bonadio y del fiscal Carlos Stornelli.

Así surge del escrito al que accedió Infobae presentado por los abogados de la vicepresidenta Carlos Beraldi y Ari Llernovoy, incluido en un legajo abierto por el Tribunal Oral Federal 7 en las últimas horas de actividad judicial del 2022 en el marco de la causa de los cuadernos. Se trata la causa contra la vicepresidente, los ex funcionarios que fueron parte del Ministerio de Planificación, el chofer Oscar Centeno y los empresarios más poderosos del país. Está en manos de los jueces Enrique Méndez Signori, Fernando Canero y Germán Andrés Castelli.

Ya de entrada, en su escrito, la vicepresidenta insistió en que la causa “se encuentra viciado por gravísimas irregularidades que fulminan absolutamente su validez”. No obstante, de cara al pedido de pruebas para usar en un futuro juicio oral y mientras espera la respuesta de la Corte Suprema de Justicia a sus planteos en este proceso, la defensa reclamó que “se practique un estudio pericial de caligrafía y scopometría sobre todos los cuadernos originales supuestamente manuscritos por Oscar Centeno, los cuales obran secuestrados en este proceso”.

Puntualmente quiere saber si fueron escritos por el remisero Oscar Centeno o si hay adulteraciones, y cuándo fueron escritos.El pedido de la ex presidenta no es un dato menor teniendo en cuenta que el empresario Armando Loson, procesado e imputado colaborador en la causa, ya denunció irregularidades en las anotaciones y un peritaje ordenado por el juez Marcelo Martínez De Giorgi corroboró anomalías, tachaduras y un tiempo distinto de escritura. Por ahora, el trámite de ese expediente no ha impactado en el caso central, pero es la propia CFK la que, por otra vía, está jugando la misma carta ante el TOF de cuadernos.

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El segundo punto de pedido de la vicepresidenta de cara al juicio oral es que se lleve adelante un estudio pericial sobre los aparatos telefónicos pertenecientes a José Francisco López que fueron secuestrados en el marco de la causa por enriquecimiento ilícito contra su ex secretario de Obras Públicas. Ya detenido, cuando explotó la causa de los cuadernos, López se convirtió en arrepentido y pasó a estar bajo la órbita del Programa de Protección de Testigos del Ministerio de Justicia.

Cristina Kirchner, el ex Ministro de Planificación, Julio de Vido, y el ex secretario de Obras Públicas José López en tiempos de gobierno (archivo)
Cristina Kirchner, el ex Ministro de Planificación, Julio de Vido, y el ex secretario de Obras Públicas José López en tiempos de gobierno (archivo)

Los mensajes de los teléfonos del hombre que llevó casi 9 millones de dólares al convento de General Rodríguez en una madrugada de junio de 2016 se convirtieron en una de las pruebas estrella del fiscal federal Diego Luciani cuando acusó a CFK por asociación ilícita y fraude al Estado y pidió para ella 12 años de prisión.

En una suerte de alegato “blue”, la vicepresidenta habló a través de sus redes sociales luego del pedido de condena del fiscal, y allí se dedicó a ver los mensajes de López que aludían a los contactos de su ex funcionario con empresarios ligados al macrismo. “Mi parte se reserva la facultad de ampliar el estudio pericial, ante el caso de que una vez efectuada la constatación requerida surja información que pueda resultar útil a los fines de este proceso”, escribió.

Cristina Kirchner también pidió un estudio pericial para determinar “la fecha en que fueron realizadas todas y cada una de las filmaciones que obran almacenadas en el dispositivo -pendrive-” que fueron aportadas a la causa. Y también que se libre oficio al Colegio de Escribanos de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires a efectos de que por su intermedio se requiera todos los escribanos inscriptos saber si alguno de los “arrepentidos” en esta causa “requirió en el período que va desde el 1° de agosto de 2018 hasta el día de la fecha que se protocolizara alguna manifestación vinculada con los dichos que prestaran en estas”.

La jugada busca exponer si existe lo que durante años fue una versión que pusieron en juego muchos defensores en la causa en los pasillos de tribunales: la que indicaba que en escribanías algunos arrepentidos habían asegurado que fueron forzados a convertirse en tales. Hasta ahora, nunca apareció ninguna declaración en escribanía. La declaración del imputado colaborador implica un acuerdo con la fiscalía que le garantía una promesa de una pena menor pero bajo la obligación de decir verdad, verificada por medios independientes, y una pena más grave que la de un testigo común si hubiera mentido.

La defensa de Cristina Kirchner va por sus investigadores: la vicepresidenta le pidió al Tribunal Oral Federal 7 que libre un oficio “a todas las compañías de telefonía fija y celular del país a fin de que indiquen los números de los abonados registrados a nombre del ex Juez Federal Claudio Bonadío y del Fiscal Federal interviniente en la etapa de instrucción, Dr. Carlos Stornelli, en el período comprendido entre el 1° de enero de 2018 hasta el 31 de diciembre de 2019″.

El fallecido juez Claudio Bonadio y el fiscal Carlos Stornelli, en 2018, en un evento (archivo NA)
El fallecido juez Claudio Bonadio y el fiscal Carlos Stornelli, en 2018, en un evento (archivo NA)

A su vez, reseñó que “una vez identificados tales abonados telefónicos se le deberá requerir a la DAJUDECO que elabore un informe detallado en el que consten todos los registros de comunicaciones e impactos de celdas que los mismos hubiesen tenido lugar en el referido período (1° de enero de 2018 hasta el 31 de diciembre de 2019), individualizándose a todos los interlocutores con los que se hubiesen entablado llamadas entrantes o salientes y/o intercambiado mensajes de SMS o a través de cualquier sistema de mensajería, incluido WhatsApp y Telegram”

“A todo evento, cabe aclarar que la medida propuesta resulta absolutamente pertinente, toda vez que reviste una importancia dirimente para establecer la existencia de indebidas interferencias por parte del poder político en el trámite de este proceso, así como también para corroborar irregularidades en los actos de inicio y desarrollo de la causa, en particular, en lo que respecta a la manera en que se obtuvieron las declaraciones de los denominados ‘arrepentidos’’', subrayó el escrito.

La vicepresidenta también reclamó requerir que, vía la Secretaría Legal y Técnica de la Presidencia de la Nación, obren en la causa las actuaciones administrativas en torno a licitaciones de distintas obras ordenadas bajo la gestión k. Desde la obra que recicló el ´Centro Cultural Presidente Dr. Néstor Carlos Kirchner” hasta las obras de la Central Termoeléctrica a Carbón Río Turbio, pasando por la renegociación de la Hidrovía SA, obras en el hospital En Calafate o la adjudicación de tierras del Estado Nacional en CABA, que habían sido incluidas en la acusación por la fiscalía.

La vicepresidenta no hizo mención a ningún testigo para que sea citado en su defensa. Solo reclamó que “se haga lugar a la totalidad de las diligencias probatorias ofrecidas” su defensa. Al igual que el resto de los planteos de las partes, la decisión queda en manos del Tribunal.

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