El Departamento de Estado de Estados Unidos elevó su advertencia de viaje para Chipre, recomendando a los ciudadanos norteamericanos reconsiderar su visita ante la amenaza de un conflicto armado y la limitada capacidad de asistencia del consulado estadounidense en el área administrada por chipriotas turcos.
La decisión se produce tras cambios recientes en las operaciones diplomáticas y como consecuencia del conflicto armado iniciado el 28 de febrero entre Estados Unidos e Irán, que provocó un aumento de tensiones regionales y repercusiones en el transporte aéreo internacional, según información del portal oficial Travel.State.Gov y difundida por USA Today.
El 3 de marzo, el gobierno estadounidense autorizó la salida de empleados no esenciales y familiares de la embajada en Chipre debido a los riesgos de seguridad. Durante ese fin de semana, un dron impactó en un edificio dentro de la base militar británica en la isla.
Asimismo, el Departamento de Estado precisó que, aunque no se detectó un aumento en los riesgos internos, la modificación del nivel de alerta se debe directamente a restricciones implementadas en las actividades y capacidades de la embajada, de acuerdo con los datos compartidos.
La recomendación de “nivel 3”, que implica reconsiderar el viaje, coloca a Chipre entre los destinos bajo advertencia de Washington junto a otros países de la región afectados por la inestabilidad tras las acciones militares entre Estados Unidos, Israel e Irán.
Francia, Grecia y Reino Unido también reforzaron su presencia militar en la isla mediterránea, ubicada a 60 millas (96 kilómetros) al oeste de Siria y cerca de la costa de Líbano. Este último cuenta con una advertencia de “no viajar” por parte del Departamento de Estado.
Alteración de servicios diplomáticos y transporte tras el conflicto
El cierre parcial de la embajada se suma a los trastornos experimentados por las aerolíneas comerciales desde el 28 de febrero, a raíz del conflicto armado. Varias compañías han suspendido vuelos y los costos de viaje aumentaron debido al cierre de aeropuertos en Oriente Medio, señaló Travel Pulse. La isla de Chipre, que recibió 4 millones de turistas en 2024, afronta así una alteración considerable en su principal sector económico.
La nueva alerta pone de relieve la situación única del norte de Chipre, bajo control de la administración turcochipriota desde 1974 y autoproclamada “República Turca del Norte de Chipre” (TRNC) desde 1983, reconocida únicamente por Turquía.
Una franja de amortiguamiento vigilada por la Fuerza de Paz de la ONU divide el norte y el sur; el sur corresponde a la República de Chipre, reconocida internacionalmente. En el norte, la asistencia consular estadounidense es limitada y los visitantes pueden enfrentarse a condiciones de detención en comisarías y cárceles que “no cumplen los estándares internacionales”, según documentos citados por el Departamento de Estado.
Para ciudadanos estadounidenses, el ingreso y la salida de la isla están autorizados únicamente por los aeropuertos de Lárnaca y Pafos, o los puertos marítimos de Limassol, Lárnaca y Pafos; la República de Chipre considera ilegal el acceso desde el aeropuerto de Ercan o desde los puertos en el norte.
Permanecer más de 90 días en la zona controlada por chipriotas turcos puede suponer la negativa de entrada futura al sur. La embajada estadounidense aclara que no puede otorgar permisos de residencia en el norte, ni reconoce los emitidos por la administración turcochipriota.
Recomendaciones del gobierno estadounidense para viajeros
El Departamento de Estado aconsejó a quienes elijan viajar a Chipre inscribirse en el Smart Traveler Enrollment Program (STEP), que permite recibir actualizaciones y alertas oficiales, y facilita el contacto consular en caso de emergencia.
Recomendó también contar con un plan de salida independiente de una posible evacuación del gobierno estadounidense y mantener la documentación de viaje al día. Es fundamental seguir los medios de comunicación locales, conservar un plan de comunicación activo con familiares y empleadores, y contratar un seguro médico que incluya cobertura de evacuación y cancelación.
El reporte enfatizó en la sugerencia de “estar atento a las áreas concurridas por turistas” y “seguir la evolución de los acontecimientos a través de los medios locales”.
Junto con la advertencia específica para Chipre, el Departamento de Estado sostiene una recomendación de “precaución global reforzada” para estadounidenses en el extranjero por el impacto regional del conflicto entre Estados Unidos e Irán y anticipa cambios en el entorno de seguridad internacional en los próximos meses.