Valladolid, 26 mar (EFE).- El entrenador del Real Valladolid, Fran Escribá, ha incidido en la necesidad de ser "más agresivos en defensa para no encajar tantos goles", una circunstancia que está lastrando, de manera directa, la progresión del equipo, ha analizado este jueves durante una comparecencia informativa.
La derrota sufrida en la última jornada ante el colista, el Mirandés, les dejó "fastidiados", algo que ya han superado "con buenos entrenamientos y las ganas de todos de quitarse ya ese mal sabor de boca e ir a por los tres puntos ante Burgos", ha añadido.
El Burgos, ha proseguido Escribá, es un rival que "está haciendo bien las cosas, muy ordenado, trabaja en bloque y no deja espacios en defensa, lo que le ha permitido ser uno de los que menos encaja de la categoría", pero tiene claro que "se puede ganar perfectamente".
Sabe que, al ser un encuentro de rivalidad autonómica, "hay mucho más que tres puntos en juego, sobre todo, para la afición", que confía en que siga apoyando a los jugadores para añadir aún más motivación a la que ya tienen, no solo los vallisoletanos, sino todo el grupo, puesto que quieren olvidar esa derrota ante Mirandés.
Para esta importante cita, pierde a Marcos André y Garriel, por lesión, y a Peter, por sanción, pero recupera a David Torres, Noah Ohio y, si no es para esta jornada, será para la próxima, al portero titular, Guilherme, al que se añadirá Amath, quien ya ha entrenado con sus compañeros y considera que "puede ser muy importante para lo que resta de temporada".
Por tanto, no podrá repetir once ante el cuadro burgalés, "en este caso obligado" por la lesión de Marcos André, si bien ha recordado que no le gusta repetir titulares, por lo que iba a haber cambios sí o sí, y todo apunta a que, entre ellos, alguno afectará a la defensa.
Y, aunque el martes tendrán otro compromiso liguero ante el Cádiz, y el siguiente sábado, ante la Cultural Leonesa, solo se ha centrado en el choque ante Burgos, para el que ya tiene claro el equipo que este sábado va a saltar al césped del José Zorrilla.
Pero el objetivo, para todos, es "bajar la sangría de goles en contra, subiendo el nivel de agresividad en las áreas, en la rival y en la propia, sobre todo, en esta última, y especialmente en los últimos treinta metros, lo que es una labor de todos, y se ha trabajado en ello", ha indicado.
"Está siendo un año de muchos goles pero no estoy satisfecho porque estamos encajando muchos, lo que significa que la eficiencia defensiva es mala. No es que los rivales generen ocasiones, lo que me preocuparía más, sino que hacen goles con pocas ocasiones, y eso hay que taparlo de una vez", ha concluido. EFE
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