Madrid, 26 mar (EFE).- El director del Observatorio de Salud y Cambio Climático del Ministerio de Sanidad, Héctor Tejero, sostiene que España dispone de la “mejor herramienta” para combatir la contaminación del aire: las energías renovables. Por ello, afirma, los paneles solares y los aerogeneradores son “infraestructuras de salud pública” y “salvan vidas”.
En una entrevista con EFE, Tejero recuerda que la contaminación del aire provoca la muerte de 30.000 personas al año solo en España. “El uso de combustibles fósiles enferma y mata”, dice.
El hoy asesor de la ministra Mónica García para medir los efectos del cambio climático en la salud ciudadana defiende el cambio de modelo energético, pero sin hacerlo “de la noche a la mañana”.
El nuevo modelo ha de basarse en las energías renovables porque los paneles solares y los aerogeneradores “no sólo es que reduzcan el precio de energía” y “no sólo es que limiten la dependencia de oligarcas y tiranos, y de estas situaciones que estamos viendo ahora como con la guerra”, sino que, sobre todo, “es una de las mejores herramientas para reducir este impacto de la contaminación ambiental”.
Otra base habría de ser la electrificación. “Tenemos que avanzar hacia electrificarlo todo”, desde formas de transporte a sistemas de calentamiento de los hogares, apunta.
Tejero insiste en que “el cambio climático es la principal amenaza para la salud en el siglo XXI”, en especial en las ciudades. “En España, el 80 % de la población vive en las ciudades”, recuerda.
En los núcleos urbanos, continúa, “más se sufren el calor y los desastres climáticos”, por lo que aboga por un urbanismo saludable y por que las decisiones en materia de vivienda, por ejemplo, se sustenten en dos prioridades: el clima y la salud.
Igualmente, señala que el cambio climático impacta con mayor crudeza en las zonas o capas sociales con rentas más bajas. La renta, así como la edad, son factores determinantes en la incidencia de las crisis climáticas.
Por esta razón, propone políticas públicas destinadas a que “las zonas verdes se hagan de forma justa y lleguen a todo el mundo”, a “incentivar la renovación de las casas” o a ayudar “a quien lo necesite a tener un aparato de refrigeración en su casa, que puede ser un aire acondicionado o un ventilador”.
Porque en España además de un problema con la calidad del aire, hay otro con las olas de calor.
“En general, lo que tenemos es un aumento del número de ingresos hospitalarios asociados a picos de alta temperatura, y luego un aumento de la mortalidad fundamentalmente de personas más vulnerables, personas mayores, personas de baja renta y gente que tenga enfermedades crónicas o determinadas patologías”.
Asimismo, recalca que “en España la gente no tiene un problema grave de negacionismo” del cambio climático, aunque llama la atención sobre que “en determinados momentos puntuales, en especial durante grandes eventos climáticos o catástrofes, hay algunos actores políticos y otros, digamos, mediáticos, interesados en generar desinformación”.
“Combatir la desinformación”, en palabras del director del Observatorio, es un objetivo crucial del organismo que dirige, porque “generar esa desinformación mata”.
Así que pone el acento en “generar narrativas” que fomenten “confianza e información clara, basada en evidencia científica”. EFE

