Carlos Bazarra
València, 19 mar (EFE).- Las llamas han devorado este jueves las más de 380 fallas infantiles de València ante un emocionado público infantil que ha visto cómo el fuego purificador que anuncia la primavera se lleva por delante un año de trabajo artístico que ha condensado su inabarcable mundo de juegos, risas, miedos y sueños.
A partir de las ocho de la tarde, y en un ambiente fresco, el ritual de la 'cremà' ha comenzado a reducir a cenizas las fallas infantiles repartidas por toda la ciudad, primero, y después la ganadora este año de la sección Especial, 'Arca. El viatge de Pepet', de la comisión Espartero-Gran Vía Ramón y Cajal.
El monumento estaba dedicada a un diario, el de Pepet, en el que plasma todos los momentos que le han marcado, desde sus secretos hasta su amor por las Fallas, los veranos en casa de su abuela en Altea, las visitas a sus tíos en el Perelló o el recuerdo de su abuelo 'skater'.
Era (un año más) la falla con mayor presupuesto de todas las infantiles de Especial (75.000 euros) y obra del artista fallero de origen chileno-croata Zvonimir Ostoic junto a Ramón Pla, que además han logrado este año el doblete: el 'ninot indultat' infantil es su escena costumbrista que representa a un anciano artesano pintando una pieza en su taller, y al otro lado de la puerta un padre con sus hijos (una niña vestida de fallera y un niño), junto a un perro.
Posteriormente, a las nueve, ha comenzado el espectáculo que pone fin al reinado de la fallera mayor infantil, Marta Mercader, con la 'cremà' de la falla municipal infantil en plena plaza del Ayuntamiento con la presencia del president de la Generalitat Valenciana, Juanfran Pérez Llorca, y de la alcaldesa, María José Catalá, entre otras autoridades.
Este monumento, fuera de concurso, tenía un presupuesto (sufragado por el Ayuntamiento) de 34.000 euros y era obra de Mario Pérez y Paco Camallonga con el título de 'València es mou' (València se mueve), dedicada a la movilidad y el transporte urbano.
Esta falla, al estar situada en el llamado 'kilómetro cero' de las fiestas y a los pies del imponente Chaplin que lanza al mundo un mensaje de paz y esperanza contra las guerras, ha acaparado miles de visitas y ha sido la última del ritual del fuego en quedar reducida a cenizas, ante las lágrimas desconsoladas de la fallera mayor infantil y su corte de honor.
Este año, los trece monumentos de la sección Especial han supuesto una inversión total de casi 500.000 euros y han tenido temas y títulos tan diferentes somo 'Somnis de paper' ('Sueños de papel'), 'Hiperbórea' (una tierra mítica más al norte de un lugar desconocido), 'Alma' (todo lo que no se ve pero que da sentido a lo que nos rodea), 'Pim, pam... fora! (tres palabras y un chasquido que hacen que todo cambie) y 'Ojalá', con sus ganas, impulsos y deseos.
También estaban, entre otras, 'Nono', la forma en que los valencianos hablan de irse a dormir; 'Benvolguts' ('Queridos'), con los personajes más emblemáticos de fiestas infantiles de todo el mundo; 'Som com som' ('Somos como somos'), que cuenta cómo son los valencianos; 'Kontrastes' y su doble viaje (tradicional y futurista) a Japón, o 'Com están vostés?' ('¿Cómo están ustedes?'), un homenaje a canciones de la infancia.
Pero han sido solo trece ejemplos de un particular mundo fallero alternativo -donde también caben temáticas como los riesgos digitales y el acoso escolar- al de los grandes monumentos, donde la infancia es la gran protagonista -tienen vacaciones escolares desde el pasado viernes- de una fiesta a la que miran con sus miradas inocentes y cargadas de diversión y sueños por cumplir. EFE
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