Macarena Soto y Patricia Crespo
Madrid, 20 feb (EFE).- El debate sobre la prohibición del burka ha agitado en la última semana el tablero político español y ha llevado a los partidos a marcar posición y a presentar iniciativas legislativas para regular su uso.
Aunque no es nuevo y ha sido objeto de polémica en muchos países de Europa, el debate en España se abrió de nuevo la pasada semana tras presentar Vox una proposición de ley en el Congreso para prohibir la utilización en el espacio público del nicab y el burka.
El Partido Popular fue el primero en marcar posición, al anunciar que respaldarían la toma en consideración de la iniciativa de la formación de Santiago Abascal.
Una postura, defendieron, coherente con lo que el partido anunció en la ponencia política de su Congreso Nacional de julio. Allí señalaban que el uso del burka o el nicab "suponen una negación simbólica y práctica" de la libertad de las mujeres y colisionan con principios superiores como la seguridad y el cumplimiento de la ley.
Con los votos de Vox y PP todas las miradas se dirigieron a Junts, cuyo voto era decisivo en el pleno del pasado martes para que la propuesta de ley pudiera tramitarse en el Congreso.
Pero el partido de Carles Puigdemont anunció su rechazo a la propuesta -que finalmente decayó- y registró una propia que, según argumenta la formación catalana, a diferencia de la de Vox cumpliría con la legislación europea.
La propuesta propone la regulación del uso en el espacio público de "piezas de vestir que cubran total o sustancialmente el rostro cuando impidan la identificación de la persona", entre ellas el nicab y el burka. Una regulación que ligan además a la cesión de competencias a Cataluña en materia de seguridad e identificación de personas.
Fuentes de Junts precisan que la prohibición se extiende a cualquier objeto o prenda que tape el rostro, como un casco de moto o un pasamontañas; y aseguran que el proyecto respeta los derechos humanos y fundamentales y establece excepciones como las mascarillas quirúrgicas utilizadas por cuestiones de salud.
Ante el 'no' rotundo de las formaciones de la izquierda a la iniciativa de Vox, que consideran "racista y estigmatizadora", llegó el 'quizás' a la de Junts, que aún no sabe cuando llegará al debate parlamentario.
Así, el PSOE rechazó la propuesta del partido de Abascal, pero se abrió a un debate "tranquilo y sereno" sobre este tema tras dejar claro que el uso de está prenda no es de su agrado.
El portavoz socialista en el Congreso, Patxi López, señaló esta semana que la Constitución defiende la libertad religiosa y que prohibir el uso de estas prendas no tiene por qué asegurar la libertad de esas mujeres si no que, precisó, en muchas ocasiones las lleva a una mayor "exclusión" de los espacios públicos.
El siguiente en posicionarse fue el PNV, pidiendo la creación de una subcomisión de estudio en el Congreso en la que analizar con expertos y "sin argumentos xenófobos" el uso del velo integral.
La formación vasca considera que es necesario un "debate sereno" por lo que apuesta por analizar con expertos los derechos que pueden entrar en colisión con el uso del velo, atender a la jurisprudencia europea, y garantizar la convivencia y los derechos de las mujeres que utilizan estas prendas.
Por su lado, ERC se ha abierto a apoyar la ley de Junts, si es "razonable" y "no genera más daño del que quiere evitar", y en caso contrario ha afirmado que presentarán su propia propuesta en este ámbito.
El líder del partido, Oriol Junqueras ha afirmado que ERC está "absolutamente en contra" del burka y a favor "de que todas las mujeres puedan ser libres y pasear por el mundo sin burka" mientras que el portavoz del partido en el Congreso, Gabriel Rufián, considera que su uso "es una salvajada" y que "la izquierda laica de verdad" no puede "permitir que se invisibilice a las mujeres de esa manera".
Después de apoyar la tramitación de la ley de Vox, el PP se ha sumado este jueves a Junts y ha registrado su propio texto. Lo ha hecho a través de sendas proposiciones de ley orgánica reguladoras del uso de prendas y elementos que oculten el rostro, como el burka o el nicab, en espacios públicos.
Si bien en la iniciativa de Vox se mencionaba explícitamente la prohibición del burka y el nicab en la redacción de los artículos de su norma, los populares han introducido la mención específica a estas prendas únicamente en la exposición de motivos.
Según el texto facilitado por la formación, la propuesta pasa por "regular el uso de elementos que oculten, total o parcialmente, el rostro en espacios públicos o de acceso público, impidiendo o dificultando la identificación de la persona, con el fin de garantizar la libertad (...) y la protección de los derechos fundamentales de todos, especialmente de las mujeres".
El debate, por tanto, tendrá continuidad en las próximas semanas, cuando cada partido tenga que marcar posiciones sobre las iniciativas presentadas en el Congreso. Una vez más las negociaciones serán la clave. EFE
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