El Aragón rural vota con tranquilidad y sin prisas en una mañana fría

En la primera parte del proceso para renovar las Cortes aragonesas, las localidades menos pobladas experimentan baja concurrencia mientras predomina la calma, la meteorología adversa dificulta la movilización e incrementa la disparidad en la asistencia a las urnas en diferentes zonas

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En varias localidades de Aragón, la mayoría de los habitantes todavía no había acudido a las urnas horas después de abrirse los colegios electorales, según consignó Europa Press. En Bádenas, en la Comarca del Jiloca, hasta las 11:00 horas no se había registrado ni un solo voto depositado, mientras que en Fago, en el Pirineo oscense y con un censo de 23 electores, únicamente dos personas habían ejercido su derecho al sufragio antes de las 11:30, sin tener en cuenta a los miembros de la mesa electoral. Esto revela una baja concurrencia durante la primera parte de la jornada destinada a renovar las Cortes aragonesas, en la que se eligen a los 67 diputados de la comunidad.

La escasa presencia de votantes se observó en la mayoría de los pequeños municipios, donde predominó una atmósfera de tranquilidad y ausencia de largas esperas, reportó Europa Press. Entre los más de 200 municipios aragoneses con menos de 100 habitantes, según el citado medio, la asistencia inicial resultó especialmente baja, un fenómeno potenciado por las condiciones meteorológicas que marcaron la mañana con temperaturas frías y lluvias intermitentes. Este factor, según informaron distintas fuentes municipales al medio, dificultó la movilización temprana de la población hacia los centros de votación.

En Fago, donde el censo electoral se reduce a tan solo 23 personas, las autoridades esperaban que, como suele ocurrir en anteriores convocatorias, gran parte de los electores acudieran por la mañana y que antes del mediodía pudiera haberse completado una proporción significativa de votos emitidos. Europa Press destacó, citando fuentes del ayuntamiento local, que los votantes del municipio no presentan una media de edad especialmente alta, situándose entre los 50 y 55 años. Ningún vecino había solicitado sufragio por correo para estos comicios. En las autonómicas de 2023, en ese mismo pueblo, participaron 16 personas y los votos se distribuyeron entre siete candidaturas: PSOE obtuvo cinco votos; CHA, tres; Equo, Podemos-Alianza Verde y PP recibieron dos cada uno; Escaños en Blanco y Vox, uno cada uno. En esa ocasión, el 34,61% del censo no asistió a las urnas y se emitió un voto en blanco.

El contraste en la participación queda patente en otros municipios: en Bagüés, una de las localidades con menor población de la provincia de Zaragoza y con 15 personas habilitadas para votar, a las 11:00 ya habían votado cuatro electores, lo que representa poco más de una cuarta parte del censo. En la provincia de Teruel, donde se concentra el mayor número de municipios con escasa población, la participación a esa misma hora rondó el 10,82%, situándose por debajo de Zaragoza, aunque por encima de Huesca, según los datos recogidos por Europa Press.

El medio refirió también una participación dispar dentro del territorio turolense, con casos como Aguatón, donde seis de los 18 censados ya habían pasado por la mesa electoral. Otros municipios con cifras por encima de la media, aunque todavía bajas, fueron Tormón (siete de 25), Torre de las Arcas (cuatro de 17), Veguillas de la Sierra (seis de 23), y Salcedillo, en la Comarca de las Cuencas Mineras, donde cinco de los 11 habitantes ya habían votado, pese a la ligera nevada que cayó al amanecer.

En Salcedillo, la cita electoral anterior arrojó una sorprendente distribución de votos: Vox fue la opción más apoyada, con cuatro sufragios, seguido del PSOE, con tres, y el Partido Popular, con dos. En aquella jornada, ningún habitante se abstuvo de participar, un dato que difiere del registro de este año hasta el corte horario.

Europa Press detalló que el tiempo no solo influyó en las zonas de más altura. La nube persistente y la lluvia, aunque fina, frenaron a algunos votantes en diversas comarcas, dificultando la asistencia especialmente entre quienes residen en lugares aislados. Las expectativas municipales apuntaban a que el grueso del voto se registrara antes del tradicional 'vermú' del mediodía, pero, tal como reportó el medio, la afluencia inicial permaneció baja.

En Allueva, solo habían depositado su voto dos de los 23 censados, y en Alpeñés, la presencia en las primeras dos horas fue de un solo elector entre los 24 autorizados. Bádenas destacó como uno de los puntos con nula concurrencia en ese mismo periodo de la mañana. Según cifras recopiladas de la elección anterior, el PSOE resultó entonces la fuerza más apoyada en ese municipio, con seis votos, seguida por el PP con cinco, Vox con cuatro y Teruel Existe con uno. Poco más de un 10% de los censados se abstuvo de acudir a las urnas en aquella ocasión.

Europa Press relató que en algunos pueblos la organización de la jornada electoral no presentó contratiempos: las mesas lograron constituirse a primera hora y el proceso de apertura se realizó según lo previsto, sin incidentes importantes. La mayoría de los responsables consultados transmitieron confianza en que la calma característica de los primeros compases podría dar paso a una mayor participación a medida que avanzara la mañana y mejoraran ligeramente las condiciones climáticas.

Durante la mañana, y pese a la baja convocatoria en los pueblos pequeños, Aragón presentó en general una jornada electoral sosegada y sin incidentes relevantes, según destacó Europa Press. La atención se mantuvo sobre las diferencias en la asistencia a las urnas entre las zonas rurales más despobladas y aquellas de mayor concentración urbana, donde tradicionalmente el ritmo de la jornada tiende a ser más sostenido y menos vulnerable a los cambios meteorológicos repentinos.

A lo largo del día, la información recogida por Europa Press permitió identificar una tendencia clara de menor afluencia en los municipios más pequeños, situación agravada por la meteorología adversa. El desarrollo de la jornada mostraba, al menos en su etapa inicial, la persistencia de retos relacionados con el despoblamiento rural y la dificultad para movilizar al electorado en entornos caracterizados por una baja densidad de población y dispersión geográfica.

Los datos preliminares sugieren que, una vez más, el Aragón rural mantiene una pauta de participación pausada en las primeras horas, exhibiendo disparidad en la movilización ciudadana según la localidad, lo que refleja tanto el impacto de las condiciones climáticas como de las dinámicas propias de los municipios menos poblados.