Melbourne (Australia), 30 ene (EFE).- Un grupo de siete jóvenes españoles logró entradas para el partido de semifinales de este viernes de Carlos Alcaraz en el Abierto de Australia, después de que el murciano hablara con ellos y llegara a decir que sus cánticos se le "habían metido en la cabeza" y que esperaba verlos en semifinales.
"Está siendo una experiencia increíble… No nos lo creemos ninguno", explicó Lucas Melero a EFE y detalló que el grupo de amigos, procedentes de diferentes partes de españa pero residentes en Sídney, había hecho ruido en redes y en los entrenamientos en los días previos ante la dificultad de conseguir entradas para el partido.
Según contó, tras abandonar su alojamiento y con un vuelo previsto para esa misma noche de vuelta a Sídney, decidieron acudir al recinto del Abierto en Melbourne con las mochilas para pasar las últimas horas antes de ir al aeropuerto. "Pensamos que estaríamos mejor allí que en la calle", señaló.
El grupo llegó con tiempo para presenciar un entrenamiento de Alcaraz y se colocó en primera fila. "Carlos nos vio nada más llegar, se quedó mirándonos, sonrió y nos dijo: 'Joe, ¿estáis aquí?'", recordó. Tras el entrenamiento, el tenista se acercó a saludarles y, al enterarse de que no tenían entradas y de que debían marcharse ese mismo día, contactó con su equipo para intentar ayudarles.
El mánager pidió el número de teléfono de uno de los amigos y aseguró que intentaría conseguir los boletos. Aunque el mensaje no llegaba y el grupo ya había solicitado un vehículo para dirigirse al aeropuerto, finalmente recibieron la confirmación: "tenemos entradas para todos".
"Empezamos a gritar en medio del recinto, a abrazarnos, medio llorando. Llamamos a nuestros padres y no nos lo podíamos creer", relató Melero, quien aseguró que fue "una de las mejores experiencias de nuestras vidas".
Tras conseguir alojamiento de urgencia, el grupo decidió quedarse en Melbourne hasta la final. "Está siendo una locura. Estamos viviendo una auténtica aventura", concluyó.
El murciano, que busca conquistar en Melbourne el único título de Grand Slam que aún falta en su palmarés, se medirá este viernes al alemán Alexander Zverev, tercero del mundo, en busca de un puesto en la final. De avanzar, se enfrentaría al ganador de la otra semifinal entre el italiano Jannik Sinner, número dos del ránking ATP, y el serbio Novak Djokovic, cuarto. EFE
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