Madrid, 20 ene (EFECOM).- La posible congelación del acuerdo sobre aranceles entre Bruselas y Washington vuelve a elevar la incertidumbre en el sector agroalimentario español, en especial en el exportador, a pesar de que España no está entre los ocho países europeos amenazados por Estados Unidos.
En el sector agroalimentario prevalece la prudencia ante esta nueva espiral de amenazas arancelarias entre Estados Unidos y la Unión Europea (UE), esta vez motivada por la polémica sobre el futuro de Groenlandia.
El presidente de EE.UU., Donald Trump, anunció el sábado que iba a imponer, a partir del 1 de febrero, un arancel del 10 % a todos los productos de los países europeos que han mandado tropas a Groenlandia, y que los subirá hasta un 25 % en junio y hasta que se cierre un acuerdo para la compra de la isla por parte de Washington.
Los países amenazados por Trump son Dinamarca, Finlandia, Francia, Alemania, Países Bajos, Noruega, Suecia y el Reino Unido, aunque en la UE la política comercial depende de la Comisión Europea (CE).
Bruselas ya ha adelantado que "está preparada para responder" a los posibles nuevos aranceles, si bien primero apuesta por encontrar una solución diplomática.
Además, cabe la posibilidad de que el Parlamento Europeo decida esta semana congelar el acuerdo alcanzado en julio entre la UE y EEUU.
Las exportaciones agroalimentarias de España a Estados Unidos sumaron 2.710 millones de euros entre enero y octubre de 2025, lo que supone un descenso del 9 % respecto al mismo periodo del año anterior, según los últimos datos oficiales disponibles.
Las principales partidas correspondieron al aceite de oliva, con 625 millones de euros en los diez primeros meses de 2025 (-28,6 %); al vino, con 248,5 millones (-9,6 %); y a las aceitunas, con 161 millones (-2,51 %).
Fuentes del sector del aceite están a la espera de ver qué sucede con las negociaciones entre ambas partes, una posición de cautela que comparten en el sector del vino.
La Conferencia Española de Consejos Reguladores Vitivinícolas (Cecrv) ha considerado "inaceptable" que se emplee una posible imposición de aranceles para coaccionar a otros países, lo que puede causar la reducción de ingresos para las empresas y la pérdida de poder adquisitivo para los ciudadanos a ambos lados del Atlántico.
La interprofesional Asici, que representa al ibérico (otro de los productos exportados a EEUU), cree que carece de "toda lógica" la aplicación de medidas proteccionistas, "especialmente" cuando se trata de alimentos producidos en España, y que las recientes decisiones de Trump "introducen una nueva dosis de incertidumbre en el comercio internacional".
El acuerdo arancelario entre Bruselas y Washington está todavía pendiente de su ratificación final: el miércoles se votan los siguientes pasos en el Parlamento Europeo y es posible que se decida congelar el acuerdo, como defienden los principales grupos.
Ante el nuevo pulso de la Administración estadounidense, los líderes europeos celebrarán este jueves una cumbre extraordinaria para estudiar posibles represalias por valor de unos 93.000 millones de euros contra una serie de importaciones de EEUU.
La UE preparó la lista el año pasado, pero suspendió su aplicación en el marco de las negociaciones con Washington hasta el próximo 6 de febrero, algo que puede reactivarse.
Sobre la mesa también está la activación del instrumento europeo contra la coerción económica de terceros países, creado en 2023 pero nunca antes puesto en marcha.
El consultor especializado de ERA Group España, Carlos Franco, ha explicado a EFE que, aunque el conflicto comercial "no señale directamente a España, este puede tener unos efectos que se propaguen a través de las cadenas de suministro globales".
Además, la incertidumbre geopolítica "siempre tiende a frenar decisiones de inversión", según Franco, quien ve oportunidades para las empresas que hayan diversificado geográficamente su negocio y tengan proveedores con cadenas de suministro alternativas que les permitan gestionar estos contratiempos con más "celeridad" que sus competidores. EFECOM


