El PSOE considera que la intervención de Cerdán en el Senado evidencia que está fuera de la disciplina de partido

Santos Cerdán, tras críticas internas en la Cámara Alta, desafía la autoridad socialista y enfatiza su presunción de inocencia, mientras la dirección reafirma su compromiso con la integridad y descarta presiones por casos previos, apuntando a la Justicia

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Santos Cerdán asistió solo a su comparecencia en la comisión del Senado, sin apoyo visible de los miembros del PSOE, una situación que fue señalada durante la sesión y que él mismo reconoció como señal de su actual relación con el partido. Cerdán, exdirigente socialista y quien estuvo cinco meses en prisión preventiva acusado de liderar una organización que cobraba comisiones ilícitas, defendió su presunción de inocencia en todo momento y replicó en el Senado a los reproches éticos que le dirigieron sus antiguos compañeros. Esta comparecencia y los intercambios que se produjeron han puesto de manifiesto tensiones internas en el Partido Socialista.

Según consignó el medio, la dirección del PSOE interpreta que la postura de Cerdán ante la comisión Koldo del Senado confirma que ya no actúa según la disciplina partidaria. Fuentes socialistas indicaron que consideran evidente la desvinculación de Cerdán tras los reproches públicos que dirigió contra su propio partido. Al mismo tiempo, la dirección federal enfatizó su compromiso con la lucha contra la corrupción y subrayó que los procedimientos judiciales deben seguir su curso.

Durante la sesión en la Cámara Alta, Alfonso Gil, portavoz socialista en la comisión, planteó un reproche ético a Cerdán por conductas cuya explicación sigue pendiente, de acuerdo con el criterio del senador. Gil afirmó que existe desconcierto entre la militancia socialista y buena parte del electorado debido a los hechos que han salido a la luz. Sin embargo, expresó su respeto hacia la presunción de inocencia del exdirigente, un reconocimiento que Cerdán agradeció y contrapuso a la actitud de otros dirigentes del PSOE, a quienes acusó de negarle ese derecho.

Tal como reportó el medio, Cerdán retrucó el cuestionamiento manifestando dudas sobre si Gil se encontraba en condiciones de reprocharle nada, al tiempo que alentó a sus ex compañeros de partido a revisar su propia conducta. “Sobre el reproche ético que me hace, hágase usted la pregunta de si está en condiciones de hacerme a mí un reproche, como el que me ha hecho”, expresó. También instó al PSOE a “abrir los ojos”.

Entre los detalles del encuentro, María del Mar Caballero, senadora de UPN, señaló que a diferencia de su comparecencia anterior, en esta ocasión Cerdán no contó con el respaldo de senadores socialistas. Ante este comentario, Cerdán contestó que prefería acudir solo a hacerlo mal acompañado, reflejando así el distanciamiento con la bancada socialista y otras figuras del partido.

En declaraciones recogidas por el mismo medio, fuentes cercanas a la dirección federal del PSOE recalcaron que el episodio demuestra la ruptura de Cerdán con la disciplina de partido y reafirmaron que la organización se toma en serio su batalla contra la corrupción. Según informó el medio, estas fuentes descartaron que existan presiones al Gobierno a raíz del caso y precisaron que, al no haber conducta irregular por parte del Ejecutivo, no hay motivos para que se produzcan chantajes.

Desde Moncloa, continúa la información, niegan cualquier temor a represalias relacionadas con la comparecencia o con los hechos investigados, asegurando que las actuaciones del Ejecutivo se atienen a la legalidad. Las mismas fuentes oficiales insistieron en la necesidad de que sea la Justicia la que determine las responsabilidades, sin que se produzcan interferencias políticas o presiones externas.

El caso ha tenido impacto en el seno del PSOE y ha acentuado el debate sobre la integridad interna. Según publicó el medio, la dirección del partido sostiene que ahora corresponde exclusivamente a los tribunales decidir sobre el futuro de Santos Cerdán, marcando así cierta distancia con el exdirigente. Desde la estructura de Ferraz, se remarca públicamente el compromiso del PSOE con la transparencia y la cooperación con las investigaciones judiciales.

La comparecencia de Cerdán en la comisión Koldo y sus declaraciones han derivado en una exposición mediática que profundiza las tensiones internas ya existentes en el PSOE, especialmente en torno a la gestión de casos vinculados a corrupción y el papel que juegan ex altos cargos señalados o investigados. Tanto la dirección socialista como fuentes parlamentarias señalaron, según consignó el medio, que la actual coyuntura exige dejar que los organismos judiciales avancen en su trabajo sin injerencias, enfatizando que la lucha contra la corrupción es prioritaria y que cada dirigente debe responder por sus actos ante la ley.