Tres acusados de vender medicamentos dopantes ilegales aceptan dos años de prisión

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Madrid, 24 abr (EFE).- Tres acusados de vender medicamentos dopantes y anabolizantes no autorizados han aceptado en un juicio celebrado en la Audiencia Nacional una condena de dos años de cárcel, que al no tener antecedentes penales no implicará su ingreso en prisión.

El juez central de lo Penal de la Audiencia Nacional, José Manuel Fernández-Prieto, ha comunicado este jueves durante la vista a los acusados que no tendrán que cumplir dicha pena con la condición de que no vuelvan a delinquir en los próximos dos años.

Los tres acusados en esta causa, que comenzó a instruir un Juzgado de Mataró (Barcelona), Jordi A.C., Rodrigo D.G. y Sonia S.V., han llegado a un acuerdo de conformidad con el fiscal por el que aceptan dicha pena, que al no superar los dos años de cárcel no les implica ingresar en prisión, a cambio de confesar que cometieron un delito contra la salud pública y otro de integración en grupo criminal.

Todos ellos han aceptado el relato de hechos del escrito de acusación de la Fiscalía, según el cual se dedicaron a la distribución de productos sanitarios no autorizados denominados SARMS a través de la marca comercial Iberosarms, que contaba con una página web y que era propiedad de la empresa Summus Chemical.

La Fiscalía ha contabilizado 14.689 envíos de medicamentos ilegales por toda España y otros 300 a otros países y ha computado ingresos vinculados a la actividad ilícita investigada por importe de 593.783 euros.

Durante la investigación se intervinieron en uno de los locales desde los que se realizaban envíos 4.200 goteros completos y etiquetados con las sustancias ilegales que distribuían los acusados y 1.421 viales de Iberosarms en otro, así como numerosos botes y bolsas con medicamentos no autorizados en los domicilios de los acusados.

"Estas sustancias producen efectos nocivos derivados del aumento de la masa corporal magra, estado de ánimo letárgico, adormecimiento en extremidades, aumento del colesterol y de la presión arterial, variaciones en la libido y problemas cardiovasculares y hepáticos", advierte el Ministerio Público.

En su escrito de acusación explica que los productos que vendían eran "moduladores selectivos de los receptores de andrógenos", que tienen efectos similares a los de la testosterona y los esteroides anabolizantes, cuyo uso en el deporte y su comercialización se hallan prohibidos en España al tener la categoría de medicamentos en experimentación.

Según relata el fiscal la sociedad Summus Chemical fue constituida por Jordi A.C. y Rodrigo D.G. como administradores solidarios mientras que Sonia S.V. era apoderada.

Añade que los acusados contrataron los servicios de otra empresa para las operaciones relativas a la recepción, almacenaje, manipulación, preparación de pedidos, distribución y logística de todos los medicamentos no autorizados de la marca Iberosarms.

Con ello pretendían dar cobertura y apariencia legal a la distribución de estas sustancias farmacológicas, para lo que contaban con una nave donde se centralizaban las operaciones de recepción, elaboración y distribución de los productos.

Jordi A.C. y Rodrigo D.G. localizaban laboratorios de síntesis en otros países para importar Sarms y útiles de acondicionamiento de los medicamentos y creaban contenido en redes sociales para publicitarlos e incitar a su consumo.

Por su parte Sonia S.V. se encargaba de la gestión económica, de la administración de los fondos y de la contabilidad de la empresa, además de la gestión del material necesario.

Los acusados han aceptado también diez años de inhabilitación para distribuir medicamentos y el juez ha ordenado el decomiso de los bienes intervenidos y del dinero bloqueado en sus cuentas bancarias. EFE