Belin, referente del arte urbano, muestra su liberación creativa en "Línea viva"

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Ginés Donaire

Jaén, 30 ago (EFE).- Miguel Ángel Belinchón (Linares, 1979) "Belin", considerado uno de los principales referentes en el arte urbano de este país, muestra su liberación creativa en "Línea viva" una exposición en la iglesia de San Lorenzo de Úbeda (Jaén) con obra plástica que refleja la tensión creadora entre la modernidad y la tradición.

“En la exposición hay liberación creativa que da lugar a obras de expresionismo sobre lienzo a través de un solo trazo continuo, una única, contundente y expresiva Línea viva”, ha señalado Belin a EFE sobre la exposición que podrá visitarse hasta el 15 de octubre.

Son sus orígenes en el arte urbano, con el dominio del aerosol y de la técnica surrealista, los que le dieron fama mundial.

Sin embargo, junto a la libertad del aerosol, Belin tiende al perfeccionismo en la pincelada. Dos cosas que, unidas, le han llevado a alcanzar un nuevo estado evolutivo en su arte: el postneocubismo, su marca personal y un nuevo estilo artístico que no es sino el despliegue natural del cubismo y que es considerado como la vanguardia del siglo XXI.

Belin ha declarado que llegó hasta este estilo “a través del realismo, el surrealismo e, incluso, del impresionismo. Pero, sobre todo, a través de uno de los geniales creadores del cubismo como es Pablo Picasso", a quien Belin rinde homenaje con su obra.

Aunque Belin no ha abandonado los muros y paredes de las calles, en la actualidad se ha volcado en el trabajo de estudio, donde crea esculturas y pinturas al óleo, más maduras y contenidas, que hoy ocupan las galerías de las principales ciudades del mundo.

Sin embargo, esta contención provoca en él, de forma inevitable, la necesidad de recobrar la libertad de movimientos del aerosol.

La exposición de Belin ha servido para abrir las "Jornadas Sabina por Aquí", que tienen lugar hasta el 9 de septiembre en Úbeda, uniendo la música con el arte.

También dentro de esas jornadas se inaugura este miércoles la exposición de la artista peruana Sara Merel.

En Lima existen innumerables edificios antiguos, casonas de la época del virreinato que, en la actualidad, están amenazadas por la ruina y el olvido. Sara Merel vive en una de ellas, en el barrio de Miraflores, y enfoca toda su actividad creadora en intentar salvarlas de la brutal piqueta de la especulación inmobiliaria.

Son edificios enraizados en la historia del lugar, vitales para entender la evolución humana y arquitectónica. Reliquias del pasado que Sara Merel reivindica y auxilia con su mirada gráfica y reveladora. Una mirada de luz que se abre paso entre capas y veladuras de tonos grisáceos, entre el bosque ignominioso de puntales que sostienen sus dañadas estructuras.

Sara Merel arroja sobre estas casonas olvidadas un grito, un mensaje, una reflexión. Grietas, muros abultados, pilares inclinados, escombros y fisuras por las que se cuela la luz fracturada del exterior. Rincones sombríos que Sara convierte con su arte en espacios enérgicos que resisten a la galopante corrosión.

Con la exposición Sueños urbanos, Sara Merel (Lima, 1965) pide auxilio para estas casonas en peligro de extinción. La artista estudió dibujo en el Taller de Cristina Gálvez y escultura en el Taller de Margarita Checa, en Lima. También asistió a la Escuela de Bellas Artes de Roma. Sus obras se encuentran en colecciones privadas de Perú, Argentina, Estados Unidos y España.

Además de estas dos exposiciones, las Jornadas Sabina por Aquí incluyen dos tertulias “Versos para verse” cuya dirección correrá a cargo del profesor, escritor y gestor cultural Javier García Rodríguez, participando poetas de la talla de Luis Alberto de Cuenca, Amanda Sorokin, María Ángeles Pérez López y Fernando Beltrán. EFE

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