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La soledad de Pedro Sánchez en su defensa de Marruecos: ni el PP ni Vox y ni siquiera sus socios se creen que Rabat no estuviera detrás de la crisis de Ceuta

“Es el momento de romper relaciones con Marruecos hasta que sea una democracia y se comprometa a no usar a su gente como arma arrojadiza”

Pedro Sánchez, durante su comparecencia en el Congreso de los Diputados. (REUTERS/Susana Vera)

La crisis de Ceuta se ha llevado por delante la credibilidad del Gobierno de Pedro Sánchez y le ha dado a la oposición un argumento perfecto para atacarle y cuestionar sus evasivas para señalar directamente a Rabat. “¿Qué sabe Marruecos de usted?”, le ha espetado Alberto Núñez Feijóo a Sánchez desde la tribuna dando alas a la teoría de que el reinado alauita guarda información suya gracias al presunto espionaje de Pegasus y que eso le impide actuar con mayor contundencia.

Pero Feijóo no ha sido el único. Prácticamente todos los partidos —desde el PP y Vox hasta los propios socios del Gobierno— rechazaron en el Congreso la versión de Pedro Sánchez sobre la crisis de Ceuta, dejándolo en una posición de aislamiento político sin precedentes en torno a su defensa de Marruecos.

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El ambiente está muy crispado después de que ayer se conociera que un informe del que no había sido informado el ministro del Interior consideraba que la entrada masiva del 30 de julio había sido instigada por agentes marroquís encubiertos. Y el presidente compareció este jueves ante el pleno para informar sobre esa entrada masiva de personas por la frontera y mantuvo que “nadie ha aportado pruebas que permitan concluir” que la operación fue diseñada o ejecutada por las autoridades marroquíes.

El líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, se enfrenta a Pedro Sánchez exigiéndole su dimisión.

Alberto Núñez Feijóo fue el más directo al señalar al Gobierno: la operación “salió de Marruecos, fue consentida por Marruecos y hay indicios de que Marruecos la coordinó y el Gobierno lo sabía porque fue advertido de ello”, aseguró el líder del PP ante el pleno.

Foto: REUTERS/Susana Vera

Feijóo reprochó a Sánchez que ante este posible acto de “guerra híbrida” se haya quedado de “brazos cruzados”. Con una pregunta que resume la tesis del PP, le espetó directamente: “¿Qué documento o conversación había en su teléfono para que se comporte de esta manera, por qué tiene miedo a Marruecos, qué sabe Marruecos de usted?”

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El líder popular prometió recuperar una política “firme y sensata” con Rabat y dejó una advertencia: “Ningún miedo personal puede situarse por encima del interés nacional”. Añadió que Ceuta y Melilla “no son una cuestión negociable” y que “España no subcontrata su soberanía a nadie”.

Sánchez se mantuvo firme y le tachó de “ruin” por intentar “sacar tajada” de la crisis migratoria de Ceuta y aprovecharla para azuzar el miedo y evitar que se le vayan votantes a Vox, aunque sí prometió que dará a conocer todos los informes de lo ocurrido en los últimos días de julio.

“Usted no sabe nada de gestión migratoria; no le importa”, ha reprochado a Feijóo tras indicarle que, además de amenazar al Gobierno con “enchironar” a todos, debe proponer soluciones.

Santiago Abascal (Eduardo Parra - Europa Press)

Santiago Abascal elevó el tono aún más. “Marruecos no es amigo, es su amo”, le dijo al presidente, y lo llamó “el embajador de Marruecos en España” y “el virrey de Al-Andalus que se sube a la tribuna a defender a su rey, Mohamed VI”. El líder de Vox reiteró al PP su petición de apoyar el inicio del proceso parlamentario para declarar una traición del presidente, amparada en el artículo 102 de la Constitución, para la que su grupo no reúne en solitario la cuarta parte de los diputados necesaria.

Marruecos: “prudencia” con el vecino

La brecha más llamativa fue la que abrieron los propios aliados parlamentarios de Sánchez. La portavoz de EH Bildu, Mertxe Aizpurua, fue contundente: “Nadie es tan ingenuo de pensar que Marruecos, ninguna de sus estructuras gubernamentales o estatales tuvieron nada que ver con lo ocurrido, y que ni siquiera supieron lo que estaba ocurriendo”.

Aizpurua dijo entender la “prudencia” de Sánchez ante el poder desestabilizador de Rabat, pero le advirtió que no resulta aceptable presentar a Marruecos como un socio fiable cuando la crisis fue “generada, o, al menos, auspiciada” por ese país “en alianza con Estados Unidos e Israel”. Reclamó “recalibrar” las relaciones con Rabat y rectificar el “error” que supuso el giro ante el Sáhara.

Mertxe Aizpurua (Europa Press)

La portavoz del PNV, Maribel Vaquero, fue igual de crítica: los diferentes ministros del Gobierno “no se han puesto de acuerdo más que en exculpar a Marruecos”, un país que, a su juicio, no es confiable. Vaquero reprochó a Sánchez que en la comparecencia no hubo “ninguna autocrítica” y solo “autocomplacencia”.

El portavoz de Sumar, Enrique Santiago, zanjó el debate con una afirmación sin matices: “España ha sufrido un ataque de Marruecos utilizando a personas vulnerables”. Añadió que “Marruecos, en coordinación con Estados Unidos e Israel, ha organizado la masiva entrada de 80.000 personas” y que “defender otra hipótesis no es creíble”. La portavoz de los comunes, Aina Vidal, remató con que “la política de apaciguamiento de Marruecos ha fracasado”.

La portavoz de Junts, Míriam Nogueras, planteó la acusación más estructurada contra Sánchez al describir dos “escenarios posibles” igualmente dañinos para el presidente. Si conocía los avisos previos a la entrada del 30 de julio, “miente a la gente para proteger a Marruecos”; si no los conocía, “miente a la gente cuando dice que tiene el control de la seguridad nacional”. “Las dos opciones le inhabilitan para seguir gobernando”, concluyó.

Gabriel Rufián, acusa directamente a Marruecos de utilizar la crisis migratoria para atacar al Gobierno de España, asegurando que contó con la colaboración de Washington, Tel Aviv y la derecha española.

Nogueras también recordó que Sánchez empezó su mandato hace ocho años “defendiendo un referéndum para el Sáhara” y que “lo termina, después de unos cuantos Pegasus, defendiendo los intereses del rey de Marruecos”.

Gabriel Rufián, de ERC, ha acusado a Marruecos de enviar 80.000 personas a su frontera para “cargarse” al Gobierno de España con la colaboración de Washington, Tel Aviv y de la “derecha y ultraderecha española policial y judicial” y ha tildado a Mohamed VI de “asesino”.

En su réplica al presidente del Gobierno en el pleno del Congreso, Rufián ha acusado a PP y Vox de “traidores a la patria”, porque si policía y jueces tenían conocimiento de lo que podía pasar en Ceuta ellos lo sabían, y ha tachado al Gobierno de “pusilánime”. Rufián ha apuntado a los intereses del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y del de Israel, Benjamín Netanyahu, en el estrecho de Gibraltar. “Mohamed VI ni viste, ni come, ni respira sin que lo sepa Trump, y Trump (...) sabe conjuntamente con Netanyahu que si controlas el estrecho de Gibraltar, el estrecho de Ormuz, el canal de Panamá y el canal de Suez controlas el comercio mundial”, ha indicado, antes de asegurar que el rey de Marruecos es su “socio”.

Rufián también señaló una fisura dentro del propio Ejecutivo y afirmó que cuando Sánchez anunció publicar los informes de la Policía y de la Inteligencia sobre los avisos previos, “prácticamente toda la bancada gubernamental lo había aplaudido, salvo la ministra de Defensa, Margarita Robles”. “Tiene usted un problemón importante. Y no hace falta que yo aquí siga explicando el porqué”, advirtió Rufián.

La tensión interna que señaló el portavoz de ERC no es menor: en su comparecencia de la semana anterior, Robles había afirmado que el CNI alertó incluso la víspera del 30 de julio de que habría una convocatoria masiva, coincidiendo con la festividad del trono de Marruecos. Sánchez, en cambio, insiste en que las alertas que llegaron “estaban dentro de la normalidad”. Rufián resumió su consejo al presidente con una advertencia: “Los gobiernos no se pierden por errar. Sobre todo, los gobiernos se pierden por mentir”.

La secretaria general de Podemos, Ione Belarra, interviene durante la sesión plenaria. (Fernando Sánchez - Europa Press)

Para Podemos también está claro a quién tienen que señalar. Y le han pedido “transparencia” sobre este asunto. “Ustedes son los responsables de lo que ha pasado en Ceuta porque ustedes le dieron el poder a Marruecos de hacer lo que ha hecho”, ha dicho la líder de Podemos, Ione Belarra, durante la comparecencia de Sánchez en el pleno del Congreso para informar sobre la situación en la ciudad autónoma.

Belarra le ha preguntado a Sánchez “por qué protege a Marruecos” al estar negando los intereses económicos y geopolíticos del país vecino que, según ha afirmado la líder de Podemos, “están detrás” de lo que ocurrió en Ceuta. “Es el momento de romper relaciones con Marruecos hasta que sea una democracia y se comprometa a no usar a su gente como arma arrojadiza”, ha añadido Belarra.

Mientras Pedro Sánchez anunciaba la publicación de un dossier para reforzar la transparencia, se ve a Margarita Robles sin sumarse a los aplausos de la bancada socialista.

“La gente en este país es mayor de edad y se merece saber la verdad. Por eso le pido, presidente, transparencia. Creo que es el momento de romper relaciones diplomáticas y comerciales con Marruecos hasta que sea una democracia, hasta que sea un país que respete los derechos humanos y se comprometa a no volver a utilizar a su gente como arma arrojadiza”, ha añadido. Por otro lado, ha vuelto a acusar al Gobierno de una “inacción calculada” en Ceuta que, en su opinión, ha dado “una gasolina inaceptable a la derecha y a la ultraderecha”.

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