Agregar Infobae enGoogle

El alquiler de una habitación asfixia a los jóvenes: hasta 646 euros al mes y un tercio del sueldo

Valencia, Palma y Barcelona encabezan las ciudades donde compartir piso exige un mayor esfuerzo salarial

Una joven estudia en su habitación de un piso compartido. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Compartir piso se ha convertido en una de las principales alternativas para quienes no pueden asumir el coste de alquilar una vivienda completa. Lo que durante años fue una fórmula asociada a estudiantes y jóvenes trabajadores se ha extendido a otros perfiles ante el encarecimiento del mercado del alquiler. Pero esta modalidad de arrendamiento no escapa a la presión de los precios: las habitaciones acumulan subidas que reducen cada vez más el margen económico de quienes recurren a ellas.

Una habitación en un piso compartido cuesta de media en España 475,98 euros al mes. Esa cantidad equivale al 19,34% del salario bruto medio español, situado en 29.540,26 euros anuales, según un informe elaborado por analistas de pisos.com, con datos de precios procedentes del portal pisocompartido.com y cifras salariales del Instituto Nacional de Estadística (INE).

No obstante, el porcentaje calculado sobre el salario bruto no refleja todo el esfuerzo que supone afrontar el alquiler de una habitación en un piso compartido. Una vez descontadas las cotizaciones y las retenciones fiscales, la proporción del sueldo que debe destinarse a la vivienda aumenta. Y para los trabajadores con ingresos más bajos, el impacto puede ser todavía mayor.

PUBLICIDAD

“El problema no es solo el precio de la habitación, sino la combinación de salarios bajos, contratos precarios y mercados tensionados. Para un trabajador joven en una gran ciudad, destinar una quinta parte del sueldo bruto —y en la práctica casi un tercio del neto— al alquiler de una habitación deja un margen de ahorro prácticamente nulo”, señala Ferran Font, portavoz y director de Estudios de pisos.com.

El estudio muestra que el problema se intensifica en las capitales donde el alquiler de habitaciones ha crecido con mayor fuerza y la oferta disponible no ha conseguido seguir el ritmo de la demanda. En esas ciudades, compartir vivienda ya no garantiza necesariamente un coste reducido, especialmente cuando se compara con los ingresos medios de sus habitantes.

Santiago Carbó, catedrático del Departamento de Economía en CUNEF Universidad, asegura que el precio de la vivienda y del alquiler seguirá subiendo este año a no ser que España viva una crisis económica originada por la guerra en Oriente Medio.

Valencia lidera el esfuerzo salarial

Valencia ocupa el primer puesto del ranking. Una habitación cuesta de media 616,74 euros al mes, una cantidad que representa el 27,60% del salario bruto medio de la Comunitat Valenciana, situado en 26.816,98 euros anuales. La combinación de precios elevados y unos ingresos medios relativamente contenidos convierte a la capital valenciana en el mercado donde compartir piso requiere un mayor esfuerzo salarial.

PUBLICIDAD

Palma de Mallorca aparece en segunda posición. El precio medio de una habitación alcanza los 617,31 euros mensuales y supone el 25,48% del salario medio balear. La presión de la vivienda en las islas se traslada así también al mercado de habitaciones, tradicionalmente considerado una opción más asequible frente al alquiler de una vivienda completa.

Barcelona completa el podio. Una habitación cuesta alrededor de 646 euros al mes y absorbe el 24,43% del salario medio catalán, situado en 31.730,05 euros anuales. La capital catalana presenta, además, el precio medio de habitación más elevado de las ciudades mencionadas, aunque sus salarios superiores a la media española reducen parcialmente el impacto relativo.

Tenerife y Cádiz también soportan una elevada presión

Santa Cruz de Tenerife ocupa la cuarta posición, con un 24,08% del salario destinado al alquiler de una habitación. El precio medio se sitúa en 504,08 euros mensuales, pero el salario medio de Canarias, de 25.120,38 euros anuales, es uno de los más bajos del conjunto analizado. Esa diferencia entre ingresos y vivienda explica buena parte de la presión que soportan los hogares.

“Barcelona y Valencia ilustran dinámicas opuestas que convergen en el mismo resultado: en un caso es el precio el que dispara el esfuerzo, en el otro es la brecha entre precios y salarios. El denominador común es que el mercado de habitación en alquiler ha perdido su condición de válvula de alivio para quienes no pueden acceder a un piso completo”, apunta Font.

Un joven llama por teléfono para informarse sobre un piso en alquiler compartido. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El grupo de capitales donde una habitación exige más de una quinta parte del salario bruto lo completan Cádiz y Madrid. En la capital andaluza, el alquiler medio de una habitación asciende a 473,50 euros y representa el 21,78% del salario medio andaluz, situado en 26.089,70 euros anuales. Madrid, por su parte, registra un esfuerzo del 21,70%. Una habitación cuesta de media 622,14 euros. Sin embargo, el salario medio madrileño, de 34.410,01 euros anuales, el segundo más alto del análisis, permite compensar parcialmente el coste.

El informe refleja que compartir piso continúa siendo una alternativa frente al alquiler de una vivienda completa, pero cada vez está más lejos de ser una solución barata. El problema se agranda para los inquilinos más jóvenes, que son uno de los colectivos que más recurren al alquiler de habitaciones. Con salarios inferiores a la media y contratos laborales más inestables, el aumento de los precios reduce su capacidad para ahorrar, independizarse o plantearse el acceso a una vivienda en propiedad. El mercado de habitaciones, que durante años funcionó como refugio frente al alquiler tradicional, se encuentra cada vez más tensionado.

PUBLICIDAD