No es un secreto para nadie que el café es una de las bebidas más consumidas en España. Según los datos del Informe Sectorial del Café en España, se consumen 67 millones de tazas al día, lo que se traduce en 4,22 kilos de café por persona al año.
Para muchos, es parte de su rutina y supone un extra de energía para afrontar el día. De hecho, algunos consideran este momento como su pequeña atalaya de paz, por lo que es importante prepararlo bien.
Si eres una de esas personas que usa su cafetera italiana, es importante que no cometas un error habitual: prepararlo con agua fría. José María Pellejero, barista profesional, ha afirmado esto en uno de los últimos vídeos que ha publicado en su cuenta de TikTok (@santoamaro.es). “Si estás preparando el café con agua fría, lo estás haciendo mal”, afirma durante los primeros segundos.
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Por qué no es recomendable usar agua fría
Para demostrar que el resultado es peor, usa dos cafeteras italianas, una con agua fría y otra con agua caliente. El barista comienza llenando el depósito de una cafetera italiana hasta la válvula con agua fría. Después, coloca el café en el cacillo, lo nivela sin presionarlo y pone la cafetera a fuego bajo. En ese momento, pone en marcha el cronómetro para comprobar cuánto tarda.
Según explica, al utilizar agua fría, la cafetera necesita más tiempo para alcanzar la temperatura necesaria. Durante ese periodo, tanto la estructura de aluminio de la cafetera como el propio café permanecen expuestos al calor durante más tiempo. En su prueba, el café comienza a salir a los 3 minutos y lo hace de manera irregular, con numerosos borbotones.
La extracción termina a los 3 minutos y 57 segundos, y el resultado es un café de color muy oscuro que, al probarlo, describe como “muy amargo” y “quemado”, con un regusto áspero.
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A continuación, repite el proceso con una segunda cafetera, pero esta vez utiliza agua a 96 grados. Al partir de una temperatura mucho más elevada, el agua tarda menos en alcanzar las condiciones necesarias para iniciar la extracción y, según explica, la cafetera no permanece tanto tiempo calentándose antes de que el café comience a salir.
En esta segunda prueba, el café empieza a salir aproximadamente al minuto y lo hace de forma más continua, sin los borbotones que había observado en la primera preparación. Además, destaca su color y la formación de una pequeña cantidad de crema. Cuando el café comienza a borbotear, corta el fuego y tapa la cafetera. En total, el proceso dura 1 minuto y 24 segundos.
El resultado también es diferente en cantidad. Afirma que la segunda preparación tiene más bebida que la realizada con agua fría. Sin embargo, la principal diferencia, según su valoración, está en el sabor. Mientras que el primer café resulta muy amargo y con un sabor quemado y áspero, el preparado con agua caliente lo describe como “dulzón”.
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