La presión sobre los espacios protegidos crece cada verano con la llegada de visitantes y la proliferación de actividades recreativas. En este contexto, el Parque Natural Cabo de Gata-Níjar (Almería) ha registrado siete denuncias en 2026 por la realización de actividades de turismo activo sin la debida autorización, una cifra que ya supera a las seis contabilizadas durante todo 2025, según han indicado fuentes de la Delegación Territorial de Sostenibilidad y Medio Ambiente a Europa Press. El turismo activo sin autorización incluye excursiones, rutas o actividades organizadas en el entorno natural por empresas o grupos sin el permiso requerido por las autoridades, lo que pone en riesgo tanto la seguridad de los participantes como la conservación del espacio protegido.
Ante este escenario, la Junta de Andalucía ha intensificado la coordinación con Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, así como con otras administraciones competentes, para controlar las actividades y empresas autorizadas en el parque. El dispositivo conjunto cuenta con la participación de Agentes Medioambientales, Guardia Civil (Seprona y Servicio Marítimo), Capitanía Marítima, el Servicio Provincial de Costas, la Unidad de Policía Adscrita a la Comunidad Autónoma y policías locales. Entre las medidas adoptadas se incluyen jornadas conjuntas de vigilancia durante la temporada estival.
El operativo continúa la línea de control implementada en 2025, año en que se desplegaron servicios extraordinarios de vigilancia nocturna, con especial atención a acampadas y estacionamientos no autorizados, así como a la supervisión del litoral.
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Empresas autorizadas y regulación de actividades
Actualmente, 22 empresas cuentan con permiso para organizar rutas en barco y 14 para salidas guiadas en kayak en este parque natural, según la Delegación Territorial de Sostenibilidad y Medio Ambiente. La cifra de empresas autorizadas para rutas en barco ha crecido un 15,8% respecto al verano anterior, mientras que la oferta de kayak se mantiene estable.
La regulación también abarca las actividades recreativas realizadas fuera del ámbito empresarial. Entre el 20 de junio y el 27 de septiembre, la Junta permite la agrupación de hasta cinco piraguas, kayaks o artefactos flotantes sin motor, sin necesidad de autorización expresa. Superado ese número, las agrupaciones recreativas deben obtener un permiso específico para garantizar la protección de los ecosistemas del parque.
Esta medida responde al aumento de agrupaciones de kayaks y piraguas en los últimos años, especialmente en zonas del litoral consideradas de alta sensibilidad ambiental.
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El Parque Natural afronta además su primer verano completo con la prohibición permanente de las motos acuáticas en toda su franja marítima protegida, una zona que abarca cerca de 12.000 hectáreas y se extiende una milla náutica desde la costa.
(Con información de Europa Press)
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